Selecciona tu país

El sistema braille es un método ideado en 1829 por el pedagogo francés Louis Braille, invidente desde niño como consecuencia de un accidente, con el objetivo de que las personas ciegas pudiesen leer y escribir. Básicamente, consiste en un sistema de puntos en relieve grabados sobre papel, en el cual cada carácter está formado por 6 puntos. Los invidentes recorren dichos puntos con la yema de los dedos y, a través del tacto, logran distinguir diferencias entre ellos, lo que les permite identificar las distintas letras, números y signos de puntuación.

Un sistema que aún no ha sido superado

Pese a sus 186 años de antigüedad, lo cierto es que este sistema, que permite el acceso al aprendizaje y la cultura de las personas ciegas, todavía no ha sido superado. Simplemente se le han incorporado recursos informáticos, como los teclados adaptados, pero el concepto sigue siendo  prácticamente el mismo que el inventado hace casi dos siglos.

sistema braille

El sistema braille, más allá de algunas voces críticas y ciertas limitaciones, como veremos a continuación, sigue siendo un elemento imprescindible para lograr la inclusión en la escuela, la sociedad y el ámbito laboral de las personas con una discapacidad tan importante como es la ceguera.

Ventajas del braille

  • Posibilita que las personas ciegas o con déficit visual puedan leer y escribir, ya sea con punzón, máquinas Perkins o teclados adaptados.
  • En el caso de las personas ciegas y sordas constituye el único medio de acceso a la cultura y el aprendizaje.
  • Fomenta la integración en todos los ámbitos: escolar, social y laboral.
  • Favorece el respeto a la diversidad de las personas.
  • Potencia la autoestima de las personas con discapacidad visual.
  • Beneficia la autonomía personal de los niños y personas afectadas.
  • Ayuda a desarrollar el tacto y refuerza el tono muscular.
  • Es una gran herramienta para el aprendizaje no sólo de la lectoescritura, sino también del juego simbólico y de ciertas habilidades.
  • Favorece la expresión y la comunicación.

Desventajas

  • Es un sistema complejo de aprender, en especial si se comienza en edades avanzadas.
  • Los textos en braille ocupan más espacio que en tinta, más o menos al triple de su extensión en papel. Esto acarrea problemas adicionales de transporte, peso excesivo o dificultades para organizar los apuntes.
  • El sistema tiene ciertas limitaciones: no hay subrayados, márgenes, negritas, resúmenes, cuadros, tablas, etc., lo que dificulta el aprendizaje de ciertos temas y materias.
  • Son necesarias signografías especiales para química, física, matemáticas, informática o música, por lo que es necesario el aprendizaje de muchas combinaciones y también los signos o letras específicas de cada idioma, como la ñ del español.
  • La velocidad de lectura en braille es más lenta con respecto a la lectura en tinta. Por ejemplo, un lector vidente alcanza sin dificultades las de 300 o 350 palabras por minuto. Sin embargo, la velocidad media de los buenos lectores braille es, salvo excepciones, de unas 150 o 200 palabras por minuto, lo que supone una clara desventaja.

Las ventajas del braille, como sistemas de acceso al aprendizaje de las personas con discapacidades visuales y aún más especialmente de aquellas que combinan problemas visuales con sordera, superan con creces algunas desventajas, que además son subsanables y poco significativas. Su mayor eficacia en edades tempranas hace que, siempre que sea posible, deba plantearse como un objetivo prioritario en la escolarización de los niños con este tipo de discapacidad.

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia