Selecciona tu país

Diversos institutos españoles han puesto en marcha proyectos de carácter estatal para avanzar en la aplicación de estrategias de mediación llevados a cabo por los propios alumnos con el objetivo de corregir conflictos en el aula, que han sido copiados por parte de las instituciones educativas de países europeos como Bélgica.

resolución conflictos

 

 

Casi un 13% de los conflictos en las aulas se corrigen con mediación

Por ejemplo, algunos institutos de Burgos llevan varios años poniendo en marcha planes que incluyen la mediación entre iguales (alumnos y alumnas) como herramienta de resolución de conflictos en el entorno escolar. Esta práctica está teniendo una serie de impacto beneficiosos en la gestión y resolución de problemas en el aula:

  • Se ha logrado estabilizar el número de situaciones conflictivas en el aula que han necesitado intervención.
  • Según una estadística oficial, a través de este método de mediación entre alumnos se han conseguido resolver el 12,8% de los conflictos.

A diferencia de otros sistemas, con la mediación entre iguales son los propios alumnos, normalmente de 4º de la ESO, lo que asumen la función y responsabilidades de mediadores. Es decir, no participan en este rol los profesores, padres ni ningún otro profesional especializado. Con este sistema, se ha logrado reinsertar a muchos alumnos en riesgo de exclusión, lo cual se traduce en un mejor ambiente para todos.

Descarga nuestra guía gratuita: Resolución de conflictos en la escuela

¿En qué consiste este modelo?

Los fundamentos de esta estrategia de mediación consisten en graduar de forma progresiva la implicación de los jóvenes de manera que en el primer curso de la ESO (cuando la mayor parte cumple 13 años) reciben formación sobre conceptos como la empatía, las relaciones sociales o las formas de reaccionar ante diversos conflictos.

Tras la terminación del curso termina, los escolares eligen a las compañeros que creen más capacitados para intervenir en caso de que se presente un problema. Las responsabilidades de los alumnos o alumnas van aumentando progresivamente: primero se convierten en alumnos ayudantes y en el segundo curso (con 14 años de edad), empiezan a colaborar en la organización de algunas actividades, de manera que su implicación con el día a día del instituto es cada vez mayor. A los que les interesa seguir colaborando, a partir de tercero (muchos de ellos cumplen los 15 años) adquieren la categoría de mediadores entre alumnos para interceder en un problema y facilitar que se resuelva de forma amistosa.

Finalmente, en cuarto de la ESO (tienen entre 15 y 16 años) ya se convierten en tutores de otro escolar con problemas de actitud académica o de comportamiento. Para conseguir una mayor eficacia, es importante conseguir la máxima implicación de los distintos estamentos educativos como el AMPA, el equipo docente y la dirección del centro.

Otro aspecto a tener en cuenta es que la ostentación de la autoridad de forma arbitraria, imponiendo sanciones sin argumentarlas adecuadamente  no suele provocar buenos resultados, sobre todo en el largo plazo. Las tutorías voluntarias, que pueden ser entre escolares o una combinación de alumnos y profesores, suelen ser muy bien aceptadas por todos los actores de la comunidad educativa, lo que contribuye a estrechar lazos y a potenciar la implicación e identificación.

Ante todo, debe primar el respeto y el diálogo para conseguir que los alumnos no vean el instituto como su enemigo, sino como una institución con personas dispuestas a ayudarle y asesorarle con el objetivo de conseguir un óptimo desarrollo académico y personal.  

 

Ebook GRATIS: Nutricion

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia