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Es importante recalcar que la labor del docente no es emitir un diagnóstico sobre un alumno. Por lo tanto, en el caso de sospecha que alguno de su alumnos tienen un problema importante de hiperactividad, el maestro debe comunicar esta situación a la dirección del centro para que se informe a los padres de cara a tomar, lo más rápidamente posible, las acciones pertinentes.

Que un niño sea muy movido, inquieto o muestre falta de atención no significa necesariamente que tenga un trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Este tipo de diagnóstico sólo puede ser confirmado por un psicólogo o un profesional médico especializado.

Cómo trabajar en clase con un niño hiperactivo

Cuando un centro cuenta en su clase con uno o varios alumnos o alumnas con un diagnóstico confirmado de hiperactividad, el centro educativo debe formar adecuadamente a los maestros implicados en la enseñanza de estos niños. Se les debe proveer, además, de la información necesaria, apoyo psicopedágogico y el material necesario para que pueda ejecutar su labor de la mejor forma posible.

A partir de aquí, alguna estrategias de utilidad para poner en práctica en el aula con niños hiperactivos son las siguientes:

Preparar adecuadamente el ambiente físico

El niño con hiperactividad se distrae con mayor facilidad que el resto de alumnos. Por este motivo, el espacio físico debe ser ordenado y armónico, evitando estímulos visuales o auditivos que puedan hacerle perder la concentración como pósters, carteles o ventanas al exterior.

 

Metodologías de aprendizaje más adecuadas

El niño o niña con hiperactividad se fatiga más rápidamente que el resto de la clase, por lo que se debe preparar actividades alternativas de menor duración. Por otra parte, con estos niños suele funcionar muy bien el uso de fichas, dibujos y esquemas eminentemente  visuales, puzles y los recursos que posibilitan en la actualidad las TICs (tecnología de la información y la comunicación).

niño hiperactivo

Otra recomendación es incorporar a las actividades del niño abundante material táctil con el que se puedan hacer ejercicios prácticos para mejorar la comprensión, así como el uso sistemático de registros  diarios para anotar las observaciones de los distintos profesores, psicopedagogos, etc. sobre la conducta y el trabajo del niño.

Consejos en el trato diario de estos niños

  • Dar indicaciones claras y breves y tratar de mantener el contacto visual mientra se les habla.
  • No insistir demasiado en lo que el niño hace mal y evitar llamarle la atención públicamente, ya que se trata de niños muy susceptibles y a veces con problemas de autoestima.
  • Tratar de no acumular exigencias.
  • Con estos alumnos hay que procurar premiar especialmente las conductas positivas y las pequeñas tareas bien realizadas, siendo especialmente recomendables los refuerzos sociales como una felicitación pública o un aplauso de la clase.
  • Confiarle encargos y responsabilidades y no permitir que deje esa actividad sin concluir.

En cuanto a los adolescentes (alumnos de Secundaria) con hiperactividad es especialmente importante el uso de la mediación en el caso de conflictos con profesores y otros compañeros, el refuerzo de las habilidades sociales y la asignación de un tutor especializado en esta tipología de alumnos.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia