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Desde hace mucho tiempo conocemos la adicción a las drogas, al alcohol, la juego o a la pornografía, pero la evolución de las nuevas tecnologías no solo ha cambiado nuestra forma de comprar y de relacionarnos, sino que también ha supuesto la aparición de nuevas adicciones.

Las redes sociales y el uso generalizado de internet han supuesto un cambio radical en nuestras costumbres y actualmente no es raro muchas personas andando por la calle pendientes de su móvil.

 

Los elementos de las adicciones

A muchos de nosotros nos gusta utilizar internet o las redes sociales y pasamos más tiempo del que querríamos enganchados a una pantalla, pero el problema surge cuando se producen efectos negativos derivados de esa situación.

Para que se produzca una adicción se tiene que dar determinados elementos que son los siguientes:

  • Una sustancia que produzca adicción. En el caso del alcohol o las drogas está claro que la sustancia es algo externo, en el caso de las tecnologías se produce una adicción que puede deberse a una sustancia que genere nuestro cuerpo internamente como las endorfinas.

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  • Una vía de escape. La adicción se puede producir como una vía de salida por numerosas circunstancias, entre otras, una situación emocional de la que deseamos escapar: tristeza, frustración o enfado, entre otras.
  • Los hábitos de cada persona. Generalmente una adicción se asocia a un determinado hábito de cada persona, por ejemplo, los fumadores suelen fumar después de comer o cuando salen de copas.

 

Las adicciones actuales

Cómo decíamos antes, las nuevas tecnologías y la forma de vida que han generado, así como la rapidez con la que nos movemos en la actualidad, han hecho surgir nuevas adicciones como las siguientes:

  • La adicción al trabajo. Los adictos al trabajo o “workalcoholics” son personas que viven para trabajar, pasan horas en su puesto de trabajo, dejan de lado a su familia y a sus amigos para dar prioridad a su trabajo. Esta adicción puede deberse a una necesidad de huir de algo: problemas familiares o problemas de pareja, por ejemplo.
  • La adicción a las redes sociales. Hay personas que no paran de publicar cosas en las redes sociales, que miden los “me gusta” que obtienen y que basan su vida en la aprobación de los demás a través de Facebook, Twitter o Instagram, entre otras.
  • La adicción a comprar en internet. Internet ha cambiado la forma en la que compramos y ahora es posible comprar casi cualquier cosa en internet, esto supone un gran ahorro de tiempo, pero el problema surge cuando las compras se convierten en una necesidad, en compras compulsivas de cosas que no necesitamos.
  • La adicción a los juegos. Con internet es posible jugar con otras personas online desde el sofá de tu casa con tu móvil o con tu portátil. Esta facilidad puede producir una necesidad de jugar continuamente, de forma que la persona que tiene esa adicción se aísla y deja de relacionarse con los demás.

 

Como has visto, las nuevas tecnologías tienen una cara positiva y otra negativa, está en nuestras manos controlar los efectos negativos que puedan producir en nuestra vida.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia