
Dra. Elisabet Navarro: ¿Por qué es fundamental la formación en investigación en el ámbito sanitario?
La actualización del conocimiento adquirido y el aprendizaje de nuevos saberes son acciones fundamentales en el mundo actual, en que la información nos inunda y los paradigmas son cada vez más maleables. Esto es especialmente cierto en un ámbito tan clave como el sanitario.
Dominar las técnicas de investigación, saber interpretar un estudio científico o ser capaz de discernir la validez de una investigación para decidir si aplicar sus conclusiones a la práctica profesional, son competencias críticas e imprescindibles para los profesionales del sector.
Por ello, desde VIU se ha creado el Máster Oficial en Investigación Sanitaria, una titulación innovadora, que ofrece una formación integral, actualizada y personalizable a los diversos perfiles profesionales del sector sanitario.
Para conocer más sobre las particularidades del Máster, nos pusimos en contacto con la Dra. Elisabet Navarro Tapia, directora del título e Investigadora Postdoctoral en el Instituto de Investigación del Hospital Universitario La Paz (IdiPAZ), en el Grup de Recerca Infancia i Entorn (GRIE) del Institut d'Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS) y en el Institut Hospital del Mar d'Investigacions Mèdiques; además de manager científico en la empresa biotecnológica Kaneka-AB Biotics y Archer Daniels Midland (ADM).
P: Desde tu expertise como profesional investigador y docente, ¿cómo contribuye este máster a desarrollar la visión de un profesional asistencial y por qué la metodología de la investigación es hoy una herramienta de gestión clínica imprescindible?
R: Generalmente cuando pensamos en la investigación sanitaria nos viene a la cabeza los centros de investigación o las Universidades, pero la realidad es que cualquier profesional sanitario necesita comprender no solamente cómo se genera la evidencia científica, sino también interpretar esos resultados y tener una visión crítica que permita aplicar ese conocimiento en su día a día.
En este contexto, la metodología de la investigación deja de ser una competencia exclusiva del investigador para convertirse en una herramienta fundamental en la práctica asistencial. Nos va a permitir analizar correctamente la evidencia que tenemos, valorar la calidad de los estudios, diseñar correctamente nuevas intervenciones, interpretar y comunicar resultados científicos… independientemente de que el estudiante ejerza como médico/a, enfermero/a, psicólogo/a, fisioterapeuta, farmacéutico, nutricionista, logopeda u otro profesional sanitario, la metodología de la investigación te proporciona las competencias necesarias para trasladar ese conocimiento a la práctica clínica.
Nuestro objetivo es que los estudiantes pasen de ser consumidores de evidencia científica a convertirse en profesionales capaces de generarla, aplicarla e impulsar la innovación en sus organizaciones.
P: ¿Cuáles son los pilares formativos que diferencian este Máster Universitario en Investigación Sanitaria de VIU de otras propuestas, especialmente en lo que respecta al análisis de datos y la bioestadística aplicada?
R: Uno de los aspectos que más hemos cuidado en el diseño del máster es proporcionar una formación sólida en análisis de datos y síntesis de la evidencia científica, tenemos dos asignaturas en el Máster específicas para ello. En investigación sanitaria no basta con plantear una buena pregunta de investigación o tener perfectamente diseñado un estudio, si el análisis estadístico no es el adecuado o los resultados se interpretan de forma incorrecta; las conclusiones, y por tanto la aplicación de ese conocimiento, pueden ser erróneas. De hecho, la comunidad científica ya ha manifestado la necesidad de mejorar el rigor metodológico y estadístico de este tipo de investigación para garantizar que los resultados sean fiables y reproducibles por otros compañeros. Este hecho alcanza también al análisis en investigación cualitativa, de gran dificultad y cada vez más relevante.
En el Máster Universitario en Investigación Sanitaria abordamos este punto desde un enfoque práctico, trabajamos con software estadístico especializado para aplicar los modelos de análisis más adecuados según el diseño y variables del estudio. No nos quedamos solamente en la teoría, sino que vamos a enseñar a los alumnos a manejar programas avanzados para que puedan sacar el máximo rendimiento a sus datos.
Otro de los pilares del máster es la formación en metaanálisis, que permiten producir nuevo conocimiento científico a partir de la integración de toda la evidencia disponible sobre un problema de salud. Aprender a realizar metaanálisis resulta especialmente importante en un contexto en el que el volumen de publicaciones científicas crece de forma exponencial y, en muchas ocasiones, los estudios individuales ofrecen resultados contradictorios o presentan tamaños muestrales limitados.

La Dra. Navarro Tapia en el Instituto de Investigación Hospital del Mar (IMIM) en Barcelona, durante su primera año como investigadora postdoctoral en el laboratorio del Dr Óscar García en el Grup de Recerca Infància i Entorn (GRIE). 2017.
P: Este título puede funcionar como el puente definitivo hacia el programa de Doctorado. ¿De qué manera el plan de estudios garantiza que el alumno adquiera las competencias necesarias para publicar en revistas científicas de alto impacto y desarrollar una tesis doctoral con éxito?
R: No hemos diseñado un conjunto de asignaturas independientes, sino un itinerario formativo que te prepara para afrontar la siguiente etapa del proceso investigador. El estudiante comienza adquiriendo una base metodológica sólida, aprende a plantear preguntas de investigación, seleccionar el diseño más adecuado y desarrollar proyectos con la máxima calidad y rigor científico. A partir de ahí, profundiza en la investigación cuantitativa y cualitativa y aprende a recoger, analizar e interpretar datos mediante técnicas estadísticas avanzadas y el uso de software especializado. Una vez domina estas herramientas, da un paso más y aprende a evaluar la evidencia científica e identificar nuevas líneas de investigación a través de revisiones sistemáticas, metaanálisis y herramientas de lectura crítica. El programa también incorpora otros aspectos a los que se enfrenta un investigador, que es la gestión de proyectos, la búsqueda de financiación, el liderazgo y la comunicación científica o la validación de instrumentos, porque investigar no es solo en obtener resultados, sino también en convertirlos en conocimiento útil, transferirlos a la sociedad y obtener financiación para que podamos perpetuar esas líneas de investigación o abrir otras nuevas. Todo este aprendizaje culmina en el Trabajo Fin de Máster, donde el estudiante desarrolla un proyecto de investigación integrando todas las competencias adquiridas durante el programa. Para muchos de ellos, este trabajo representa el primer paso de su carrera investigadora y el punto de partida de una futura tesis doctoral o de sus primeras publicaciones científicas.
P: La colaboración interdisciplinaria es fundamental para la investigación sanitaria. ¿Cómo fomenta el máster la interacción entre médicos, enfermeros, fisioterapeutas y otros perfiles sanitarios para generar proyectos de investigación traslacional?
R: La investigación sanitaria actual, difícilmente puede entenderse desde una única disciplina. Los grandes retos en salud requieren equipos multidisciplinares en los que médicos, enfermeros, psicólogos, fisioterapeutas, farmacéuticos, nutricionistas, biólogos y otros profesionales aporten perspectivas complementarias para responder a una misma pregunta de investigación. Precisamente por ello, uno de los grandes valores del máster es la diversidad de perfiles que conviven en el aula.
Siempre animo a nuestros estudiantes a compartir sus líneas de trabajo, sus inquietudes y los proyectos que están desarrollando en sus centros. En muchas ocasiones, la primera red de colaboración científica surge dentro del propio máster. Es muy enriquecedor ver cómo profesionales de diferentes disciplinas descubren intereses comunes, identifican nuevas preguntas de investigación y comienzan a establecer colaboraciones que, en algunos casos, continúan una vez finalizado el programa.
Pero esa red no se limita a los propios compañeros. El claustro está formado por investigadores en activo que participan en proyectos competitivos, ensayos clínicos y colaboraciones nacionales e internacionales. Esto permite que los estudiantes interactúen con profesionales que conocen de primera mano los retos actuales de la investigación y que, en muchas ocasiones, puedan establecer futuras colaboraciones o incorporarse a nuevas líneas de investigación. La clase es un espacio abierto de intercambio de ideas y queremos que los estudiantes planteen preguntas, compartan experiencias, contrasten enfoques y encuentren nuevas oportunidades de colaboración. Muchas veces, una conversación surgida durante una clase puede convertirse en el punto de partida de un proyecto de investigación o de una futura tesis doctoral.
Además, el máster mantiene una estrecha colaboración con entidades de diferentes ámbitos del sector sanitario, como por ejemplo Farmamundi, Domusvi, AECC, el Circuit Ricardo Tormo, Fundación NED o GOservicios. Nuestro objetivo es que, al finalizar el programa, el estudiante no solo haya adquirido competencias metodológicas, sino que también forme parte de una red de profesionales e investigadores con los que seguir colaborando a lo largo de su carrera científica.

P: Uno de los valores diferenciales de este máster es que permite al alumno 'decidir su experiencia formativa'. ¿De qué manera la selección de asignaturas optativas permite a los profesionales personalizar su itinerario y orientar su formación hacia las áreas de investigación que más les apasionan o que mejor encajan con sus objetivos profesionales?
R: Debemos tener en cuenta que cada alumno llega al máster con una trayectoria, unas inquietudes y unos objetivos diferentes. No es lo mismo un médico que quiere desarrollar ensayos clínicos, una psicóloga o fisioterapeuta interesado en validar instrumentos de evaluación, un profesional de salud pública que desea diseñar programas de prevención o un gestor sanitario que necesita evaluar el impacto económico de las intervenciones. Por ello, hemos incorporado un itinerario optativo que permite al estudiante orientar su formación hacia el ámbito de la investigación que mejor se adapta a sus intereses y a su futura carrera científica.
Las asignaturas optativas ofrecen una formación avanzada en áreas estratégicas como el diseño y validación de instrumentos de evaluación, el diseño y ejecución de ensayos clínicos, el diseño y evaluación de programas de prevención e intervención o la evaluación económica de las intervenciones sanitarias. De esta forma, cada estudiante puede profundizar en aquellas metodologías que resultan más relevantes para su ámbito profesional o para la línea de investigación que desea desarrollar en el futuro.
Esta flexibilidad permite al estudiante construir un perfil investigador más especializado y competitivo. En muchos casos, la elección de estas asignaturas está estrechamente relacionada con la temática del Trabajo Fin de Máster e incluso con la futura tesis doctoral, de modo que el estudiante comienza a orientar su trayectoria científica desde el propio programa.
P: El programa destaca por ofrecer contenidos alineados con las prioridades de investigación en salud de organismos de primer nivel como la OMS (WHO), la Unión Europea y organizaciones clave en América. ¿Cómo se asegura el máster de que sus contenidos estén permanentemente actualizados bajo estos estándares internacionales y qué ventaja competitiva otorga esta visión global a los egresados?
R: El gran reto al que nos enfrentamos es que la investigación sanitaria está en constante evolución. Cada año aparecen nuevas metodologías, herramientas de análisis, tecnologías y prioridades de investigación. Nuestro compromiso es que los estudiantes reciban una formación conectada con la realidad de la investigación actual y con los avances que marcarán la investigación del futuro.
Una de nuestras principales fortalezas es el propio claustro docente. Todos los profesores son investigadores en activo, participan en proyectos competitivos, colaboran con grupos nacionales e internacionales y publican de forma continuada en revistas científicas. Esto hace que las clases vayan mucho más allá de los contenidos teóricos, se incorporan ejemplos reales, nuevas metodologías y se expone en clase los desafíos que van surgiendo en el día a día de la investigación.
Además, el plan de estudios se ha diseñado teniendo en cuenta las prioridades de investigación impulsadas por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud o la Unión Europea. Temas como la evaluación crítica de la literatura científica, la perspectiva de género, los determinantes sociales de la salud o la evaluación de intervenciones sanitarias forman parte de la formación porque son aspectos que hoy resultan imprescindibles para desarrollar una investigación de calidad. Esta visión global hace que nuestros egresados estén preparados para desenvolverse en entornos internacionales, colaborar con equipos de investigación de diferentes países y desarrollar proyectos alineados con las prioridades que marcan hoy la investigación en salud.