
Ana Gadea, alumni VIU premiada: “Es fundamental integrar la edad y la perspectiva de género en las políticas preventivas para diseñar estrategias inclusivas”
Ana Gadea Soler es licenciada en farmacia, especialista en Bioquímica Clínica y ejerce en la industria farmacéutica. Recientemente decidió enfocar su carrera en la Prevención de Riesgos Laborales (PRL) y se matriculó en el Máster Oficial en PRL de VIU. No solo lo completó de forma destacada, sino que además su TFM fue distinguido con uno de los prestigiosos premios Conocimiento en Prevención de Riesgos Laborales otorgados por el Instituto Valenciano de Seguridad y Salud en el Trabajo (INVASSAT).
Para conocer más sobre su TFM, su visión sobre la PRL y su experiencia en VIU, nos pusimos en contacto con ella.
P: ¿Nos puedes contar un poco sobre ti?
R: Soy Licenciada en Farmacia. Mi camino laboral empezó en el ámbito hospitalario, donde me formé como especialista en Bioquímica Clínica, vía oposición FIR. Al terminar la residencia, decidí dar un giro y, tras cursar los correspondientes estudios especializados, comencé en industria farmacéutica, donde he trabajado durante años en áreas de producción, calidad y cumplimiento normativo.
Fue precisamente al trabajar en plantas industriales donde descubrí la importancia crucial de la Prevención de Riesgos Laborales (PRL). Esa vivencia diaria en planta fue la que despertó mi interés genuino por la seguridad y la salud en el trabajo. Por eso, durante un parón laboral, decidí aprovechar el tiempo para cursar el Máster en PRL de VIU y certificarme como técnica superior.
A lo largo de mi carrera, he tenido la suerte de participar en la implantación de sistemas de gestión de calidad y seguridad, y desde mi posición actual en un laboratorio farmacéutico, sigo impulsando estos estándares en un entorno altamente regulado. Además, combino esta labor impartiendo formación en PRL a trabajadores a través de un Servicio de Prevención Ajeno (SPA). Lo que más me motiva hoy es poder utilizar esa experiencia técnica para ayudar a que los trabajadores no solo cumplan normas, sino que entiendan la seguridad como un valor esencial para su día a día.
P: ¿Nos puedes explicar por qué elegiste el tema ‘Perspectiva de género en la prevención de riesgos laborales para personas trabajadoras mayores’ para tu TFM?
R: La verdad es que iba como lienzo en blanco, sin mucha idea sobre la que realizar el TFM, pero me inspiré un poco durante un seminario sobre perspectiva de género impartido en la asignatura de Higiene Industrial; aquella sesión me abrió los ojos sobre cómo muchos de los estándares que damos por sentados, también en PRL, no son neutros, sino que están sesgados.
Respecto a la concreción del tema, fue clave la primera tutoría con mi director, el Dr. José Luis Llorca Rubio. Empezamos a analizar qué áreas estaban menos exploradas y detectamos que, aunque la perspectiva de género empezaba a ganar terreno, había muy poca literatura científica que lo relacionara específicamente con la edad: identificamos que la intersección entre el género y la edad era un campo especialmente inexplorado.
Ana Gadea Soler en su trabajo
Dentro de las opciones que barajamos, la elección del colectivo de personas trabajadoras mayores fue una decisión muy personal. Al encontrarme yo misma en esta etapa de mi carrera, sentí que tenía la oportunidad de aportar una visión mucho más auténtica y directa. Me interesaba entender qué riesgos específicos afrontamos y cómo podemos optimizar la prevención para seguir trabajando con salud y bienestar. Investigar este tema no solo ha sido un reto académico, sino un ejercicio de reflexión sobre una realidad que vivo en primera persona, lo que me ha permitido enfocar el trabajo desde una perspectiva pragmática, orientada a mejorar el bienestar en entornos laborales donde la experiencia debe ser un activo protegido y no un factor de riesgo. Fue, en definitiva, una forma de convertir mi propia experiencia personal y laboral en un objeto de estudio con valor social.
Me pareció un desafío necesario: el mercado laboral está envejeciendo y la participación femenina es mayor que nunca, por lo que nuestras políticas preventivas deben evolucionar para no dejar a nadie atrás.
P: ¿Nos puedes explicar en qué ha consistido el trabajo y qué conclusiones/hallazgos ha generado?
R: El trabajo presentado, titulado "Perspectiva de Género en la Prevención de Riesgos Laborales para Personas Trabajadoras Mayores", es una revisión bibliográfica que analiza cómo la intersección de la edad avanzada y el género influye en la exposición a riesgos laborales. Su objetivo principal es analizar cómo la normativa actual presenta vacíos al no contemplar las necesidades específicas de los trabajadores mayores ni integrar la perspectiva de género de forma transversal. La investigación ha identificado varias diferencias clave en cómo hombres y mujeres mayores de 45 años experimentan la seguridad y salud en el trabajo.
El estudio destaca, entre otros, los siguientes hallazgos y conclusiones:
- Diferenciación de riesgos por género: Los hombres mayores enfrentan principalmente riesgos físicos y de seguridad en entornos industriales, mientras que las mujeres están más expuestas a riesgos ergonómicos y psicosociales debido a la naturaleza de los sectores donde trabajan y a la "doble carga" de cuidados familiares.
- Impacto de la edad en la siniestralidad: Aunque los trabajadores mayores sufren menos accidentes, estos suelen ser más graves y requieren tiempos de recuperación más largos debido al declive físico natural asociado al envejecimiento.
- Desafíos psicosociales: La digitalización del entorno laboral ha introducido riesgos de "edadismo tecnológico", donde la falta de formación adecuada genera estrés y sensación de obsolescencia en el trabajador mayor.
El TFM concluye que es fundamental integrar la edad y la perspectiva de género en las políticas preventivas para diseñar estrategias inclusivas. Las políticas actuales deben evolucionar hacia un enfoque proactivo que adapte las condiciones laborales a las necesidades específicas de las personas trabajadoras maduras, reconociendo que la experiencia acumulada es un valor, pero que el entorno debe ajustarse a sus capacidades cambiantes. Es imperativo transitar hacia una gestión de la prevención orientada a la vida laboral completa. Esto implica no solo adaptar el entorno físico, sino también implementar políticas de recursos humanos que valoren el conocimiento experto de los trabajadores mayores y fomenten una cultura organizativa que combata la discriminación por edad y género de forma simultánea.

Ana Gadea Soler
P: ¿Tienes pensado seguir investigando/trabajando en esta línea?
R: Actualmente, estoy muy centrada en consolidar mi labor actual en el ámbito de la gestión de calidad y la docencia, por lo que no tengo previsto iniciar nuevas líneas de investigación a corto plazo. Sin embargo, no descarto profundizar en ella más adelante, si mis compromisos actuales me permitan dedicarle el tiempo y el rigor que requiere.
P: ¿Cómo valoras este premio?
R: Ha sido la guinda a un intenso año de dedicación; por tanto, recibir el Premio INVASSAT al conocimiento ha sido un momento muy especial. Más allá del galardón, valoro profundamente que esta distinción ponga el foco en un tema necesario: cómo la edad y el género influyen en nuestra salud laboral.
Me siento orgullosa de haberlo conseguido, pues es la prueba de que la experiencia acumulada constituye una ventaja competitiva: nos permite aportar una visión más madura y completa sobre los desafíos reales tanto en las empresas como en el entorno social. Me satisface haber contribuido a visibilizar una realidad que tenemos sobre la mesa y que, sin duda, merece toda nuestra atención.
P: ¿Cómo ha sido tu experiencia en VIU?
R: No voy a negar que me daba cierto vértigo volver a la vida de estudiante después de varios años y, además, hacerlo de manera online. Sin embargo, la experiencia ha sido estupenda. Tanto la calidad del material y el profesorado como la relación con mis compañeros, que seguimos en contacto, han hecho que cursar el máster fuera una etapa muy enriquecedora.
P: ¿Qué es lo que más destacarías de tu título y de la Universidad?
R: Del máster, resaltaría sobre todo el equilibrio entre teoría y aplicación práctica. Aunque la normativa pueda parecer abstracta, el temario es muy completo y actual. Al realizar las prácticas en empresa, confirmé que contaba con una base técnica sólida; pude contrastar los conceptos estudiados con la gestión real, lo que me aportó la seguridad necesaria para abordar la prevención en el entorno de trabajo con criterio.
En cuanto a la VIU, valoro la agilidad y autonomía de su metodología online. Su plataforma es intuitiva y el material está bien organizado, lo que facilita enormemente el proceso de aprendizaje y permite centrarse exclusivamente en sacar el máximo provecho a la formación.




