Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, nos pusimos en contacto con la Dra. Paula Martínez López, Doctora en psicología y psicóloga experta en Psicooncología y Psicología en cuidados paliativos y coordinadora académica del Grado en Psicología de la Universidad Internacional de Valencia; y con Pilar Moreno Bas, psicóloga especialista en Psicología Clínica y experta en Psicooncología y Psicología en cuidados paliativos; y responsable de Programas y Servicios de la Asociación Española contra el cáncer de Valencia. Ambas expertas accedieron amablemente a contestar nuestras preguntas destinadas a profundizar y conocer más el papel que la psicología juega en relación al cáncer.

¿Nos podrías explicar a grandes rasgos los campos de actuación de la psicología en un proceso de cáncer?

Paula Martínez López: Los campos de actuación de la Psicooncología son numerosos, empezando quizá por el más obvio, la identificación y atención de las necesidades emocionales tanto del paciente como de sus familias para lograr en todos ellos una mejor adaptación y calidad de vida ante cualquier etapa o fase de un cáncer: diagnóstico, tratamiento médico, revisiones, recaída, supervivencia y, en su caso, cuidados paliativos y duelo. Desde la psicooncología, se proporciona información adecuada y comprensiva sobre su enfermedad, orientación psicológica personalizada y entrenamiento en estrategias que les permita afrontar la enfermedad y quizás la muerte de la manera menos dolorosa posible.

Esta especialidad de la psicología también presta atención a los profesionales sanitarios que atienden al enfermo, trabajando con ellos habilidades de comunicación y manejo de momentos de crisis y situaciones estresantes en la interacción médico-paciente. Igualmente, es fundamental a la hora de favorecer y estimular la colaboración entre los profesionales que conforman los equipos multidisciplinares para conseguir la atención integral al paciente oncológico.

Por último, otro de los campos de actuación de la psicooncología es la prevención, promoción y educación para la salud. Hoy en día sabemos que determinados hábitos como, por ejemplo, el consumo de tabaco o el sedentarismo son factores conductuales de riesgo. En este sentido, desde la psicooncología se desarrollan programas de intervención para la modificación saludable de estas y otras conductas o la promoción de estilos de vida saludables o comportamientos como la participación en programas de cribado, determinantes fundamentales en el control del inicio del cáncer.

Pilar Moreno Bas: En resumen, en la práctica asistencial de la psicooncología, esta disciplina se centra en atender las demandas psicosociales de pacientes, familiares y equipos oncológicos:

1.Detecta la existencia de problemas psicológicos del enfermo

2.Valora las estrategias de afrontamiento que el paciente y su familia utilizan ante la enfermedad.

3.Refuerza y/o enseña recursos de afrontamiento que mejoran la adaptación/el ajuste a los cambios que conlleva la enfermedad oncológica y sus tratamientos.

4.Contribuye así a aumentar la calidad de vida percibida del paciente y su entorno.

Cada vez es más necesaria la presencia de esta figura dentro de los equipos multidisciplinares que atienden a los pacientes de cáncer en los hospitales. En la actualidad, en la mayoría de hospitales estas consultas son atendidas por psicólogos de ONGs. La AECC en Valencia está presente en 7 hospitales de la provincia de Valencia trabajando dentro del contexto hospitalario y cerca de los pacientes desde 1992.

¿Qué papel juega la salud mental en el proceso de curación o evolución de un cáncer?

Paula Martínez López: Actualmente, ningún profesional discute la importancia de la salud mental en el curso de un cáncer. De hecho, el malestar o distrés emocional –concepto que engloba todas las manifestaciones emocionales del paciente- ha sido reconocido oficial e internacionalmente como el 6º signo vital en cáncer, lo que conlleva su control rutinario y tratamiento como parte integral de la atención al enfermo oncológico.

La no detección y tratamiento del distrés emocional implica importantes consecuencias negativas en el paciente como una mayor demanda de atención por parte del equipo oncológico, mayor probabilidad de utilizar los servicios de urgencias, pero sobre todo conlleva una menor calidad de vida, una disminución en el mantenimiento de hábitos saludables, menor probabilidad de asistencia a las visitas de seguimiento y peor adherencia a las recomendaciones médicas, subrayando algunos estudios una adherencia a los tratamientos 3 veces menor en aquellos pacientes con depresión. Estas últimas consecuencias sin duda comprometen la supervivencia del enfermo en la medida en que pueden empeorar el pronóstico del cáncer. Al respecto, ya hay estudios que señalan que las personas con trastorno mental, problemas con el consumo de sustancias o demencia muestran una menor probabilidad de supervivencia al cáncer.

¿Desde un punto de vista psicológico crees que es positivo visibilizar el cáncer a nivel mediático (evitando usar eufemismos como ‘cruenta enfermedad’ o similares)?

Pilar Moreno Bas: La Asociación Española Contra el Cáncer busca visibilizar a nivel mediático la palabra “cáncer”; una enfermedad que afectará a uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres a lo largo de su vida y que tiene unas implicaciones, desde el punto de vista psicológico y social, que no se conocen suficiente.

El cáncer tiene que dejar de ser un tabú, un estigma, y para ello necesitamos hablar de él y dar a conocer las distintas circunstancias por las que puede atravesar una persona durante el proceso de enfermedad. Es importante acercar y normalizar la enfermedad sin acompañarla de connotaciones agresivas que tradicionalmente se asociaban a ella. Afortunadamente, gracias a los avances en investigación, tener cáncer ya no es sinónimo de muerte, en AECC lo sabemos, y la sociedad también lo tiene que saber. Solo hablando del cáncer -y de la atención que ofrecemos a las personas afectadas- aspiramos a disminuir el posible impacto emocional del diagnóstico, tanto para pacientes y familiares, y además conseguir una mayor adherencia a los programas de cribado.

Hoy en día y en las circunstancias de pandemia por COVID, es más importante que nunca visibilizar la enfermedad; nuestro reto actual en AECC es seguir velando por las necesidades de los pacientes, visibilizando una enfermedad que sigue existiendo con mayores complicaciones que antes y seguir ofreciendo una respuesta rápida y eficaz a sus necesidades, colaborando con el resto del equipo sanitario.

¿Es importante que no solo el enfermo de cáncer reciba apoyo psicológico, sino también su entorno inmediato?

Paula Martínez López:  Sí, efectivamente, el apoyo psicológico a las personas más cercanas al enfermo es fundamental. El diagnóstico y tratamiento de un cáncer tiene un impacto significativo en la vida del paciente y también en su entorno más inmediato. Los problemas de adaptación pueden aparecer en la pareja del enfermo y/o en otros familiares como padres, hermanos, hijos. Cuanto más estrecha sea la relación que mantienen con el paciente, mayor será la repercusión que tenga el cáncer en ellos. Durante el curso del cáncer, los familiares pueden experimentar malestar emocional, miedo ante la enfermedad, dificultades para comunicarse con el enfermo, cansancio asociado a los cuidados que le proporciona, incertidumbre ante lo que pueda ocurrir, miedo a la muerte del familiar o a la propia predisposición genética a la enfermedad; también pueden aparecer cambios en sus hábitos de vida o conflictos familiares como consecuencia de necesidades diferentes en cada uno de los miembros. Desde la psicooncología se ayuda a los familiares a hacer frente a estas y otras dificultades que puedan surgir a lo largo del proceso de la enfermedad oncológica, prestando apoyo y proporcionando las orientaciones necesarias para que todos ellos puedan afrontar la situación con el menor coste psicológico.

Pilar Moreno Bas: El cáncer genera impacto psicológico tanto en las personas afectadas como en su entorno. Los familiares son la principal fuente de apoyo del enfermo. Así, las personas vinculadas al enfermo oncológico sufren también su propio proceso de adaptación a una nueva situación de estrés que conlleva numerosas alteraciones emocionales y funcionales en su vida diaria. Los cuidadores presentan mayor incidencia en el desarrollo de depresión, ansiedad, deterioro cognitivo y número de asistencias médicas. Las emociones y sentimientos que experimentan los familiares no difieren mucho de las sentidas por los pacientes y, por lo tanto, dependen de la situación y circunstancias personales. Una de las primeras emociones que experimentan es la incertidumbre, muy ligada al miedo, y que, en mayor o menor medida acompaña al familiar a lo largo de todo el proceso. Tanto el paciente como el familiar están preocupados por lo que está aconteciendo y por las consecuencias de ello. Otras emociones comunes son la tristeza o el enfado. Todas estas emociones, son muy necesarias y adaptativas para enfrentarnos a esta situación, pero si no se regulan, podrían llevarnos a tener trastornos más complejos como depresión y/o ansiedad. En ocasiones, esas emociones también se combinan con sentimientos como el optimismo o la esperanza. Desde AECC Valencia podemos ayudarles desde diversas áreas. En primer lugar, desde psicooncología tenemos asistencia psicológica individual, intervención grupal específica para familiares, así como otros grupos que puedan serle de ayuda como práctica de atención plena, relajación, dejar de fumar, etc.

¿Nos puedes recomendar algunos recursos de salud mental de acceso libre (plataformas web, apps, asociaciones, ong’s, etc.) de apoyo para afectados de cáncer que consideres útiles?

Pilar Moreno Bas:  La Asociación Española Contra el Cáncer de Valencia es una asociación sin ánimo de lucro que apoya y acompaña de forma gratuita a pacientes y familiares, da soporte a la investigación en cáncer y vela por la prevención y promoción de hábitos saludables. En España la Asociación Española contra el cáncer atiende la necesidad psicológica del paciente y su familia desde los años 80-90, cuando implanto Unidades de Psicooncología totalmente integrados con los Servicios de Oncología y Hematología por toda España. En Valencia ofrecemos atención psicológica en 7 hospitales de la provincia (Hospital Clínico Universitario de Valencia, Hospital Universitario y Politécnico La Fe (atendiendo a adultos y niños oncológicos), Hospital de Manises, Hospital de Sagunto, Hospital de la Ribera en Alzira, Hospital Francesc de Borja y Hospital Lluis Alcanys de Xàtiva y en 4 sedes AECC (Valencia, Gandía, Almussafes y Sagunt) para así estar más cerca de los pacientes y su entorno. Además, desde 2020 nos hemos adaptado a las nuevas circunstancias y atendemos también mediante videoconsulta y teléfono. Ofrecemos atención psicológica individual, familiar y grupal, presencial u online. La terapia grupal ofrece diferentes recursos adaptados a las necesidades que los pacientes y su familia nos van trasmitiendo:

• Afrontando el cáncer

• Supervivientes, “ Mucho por vivir”.

• Atención plena

• Estimulación cognitiva

• Taller de relajación

• "Viviendo mi duelo"

• "Aprendiendo a cuidart-TE" - Terapia grupal para familiares de pacientes oncológicos

• Deshabituación tabáquica.

• Y tras la pandemia hemos iniciado un “Taller de gestión emocional del miedo al contagio – COVID", para ayudar a este colectivo tan vulnerable a adaptarse a la circunstancia actual.

 

Todos nuestros recursos son de carácter GRATUITO y de fácil acceso, sólo hay que llamar al 900 100 036 o a través de www.aecc.es