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La educación inclusiva, donde todos los alumnos tengan cabida en igualdad de trato y oportunidades, es el objetivo de los sistemas educativos de la mayor parte del mundo. Pero una visión amplia y completa de la inclusión va más allá de la escolarización de la mayor parte de los alumnos en una misma aula ordinaria, sin ningún tipo de exclusión por origen, raza, nacionalidad, discapacidad física o psíquica o cualquier otro motivo. En realidad, sólo se puede hablar de éxito en la inclusión cuando la escuela es capaz de satisfacer las necesidades individuales de cada alumno con el fin de alcanzar las competencias necesarias, formarse culturalmente y como persona y estimular todo su potencial.

Factores que favorecen la integración educativa en el aula ordinaria

En los tiempos actuales, se dan una serie de características que favorecen la inclusión en el aula, son los factores convergentes:

  • Políticas educativas concienciadas y enfocadas a la inclusión.
  • Declaraciones y programas puestos en marcha por parte de instituciones importantes, como la UNESCO, a favor de la integración educativa.
  • El bagaje histórico: modelos afianzados y experiencias acumuladas por las ya varias décadas de planteamiento de la educación inclusiva, así como de lucha contra actitudes excluyentes y de separación de los alumnos por grupos o centros según sus capacidades.
  • Mayores recursos materiales y aumento de las plantillas de profesores y otros profesionales relacionados con la educación. Cabe decir que, como consecuencia de las políticas de recortes puestas en marcha por muchos gobiernos por la crisis económica, se ha producido un retroceso en este sentido en un buen número de países, incluso con alto desarrollo.
  • Profesores más preparados y con experiencia acumulada para manejarse en situaciones de diversidad en el aula.
  • Desarrollo de recursos TICS (tecnologías de la información y comunicación) y materiales didácticos de todo tipo muy avanzados y útiles para el aprendizaje de todos los alumnos, tanto con necesidades educativas especiales (NEE ) como sin ellas.

Las barreras de la ecuación inclusiva

Existen también factores que empujan en el sentido contrario, es decir, actúan como barreras que impiden o dificultan la inclusión en las aulas, son los factores divergentes:

  • Falta de recursos o experiencia o inexistencia de programas y métodos de enseñanza específicos que pueden llegar a limitar la escolarización de ciertos alumnos en el aula ordinaria.
  • Actitudes inadecuadas por parte de algunos miembros que componen la comunidad educativa: profesores, familias, alumnos, etc.
  • Prejuicios contra determinadas personas por su origen, discapacidad, raza o cualquier otro elemento diferencial.
  • A nivel político, existencia de leyes y normativas que, aunque puedan estar enfocadas en la inclusión, resultan insuficientes o contradictorias.
  • Adaptaciones curriculares y sistemas evaluativos que no satisfacen las necesidades individuales o son injustas con ciertos alumnos, en especial con los que tienen algún tipo de trastorno del desarrollo o de aprendizaje.
  • Interpretaciones del currículum escolar y de las materias demasiado rígidas.
  • Sistemas o métodos de enseñanza muy tradicionales.

Para terminar, un apunte positivo. La correlación de fuerzas entre los aspectos o factores que empujan a favor de la educación inclusiva y los que actúan como barreras tiende a decantarse cada vez más a favor de los primeros. Esto ocurre al menos en los países con más tradición en la inclusión, entre los que se encontraría España, lo que no significa que no haya aún muchas áreas para mejorar y problemas a resolver.

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia