Selecciona tu país

En el presente curso escolar los niños de Zaragoza diagnosticados de trastorno del espectro autista (TEA) podrán completar la enseñanza obligatoria, es decir, desde los 3 a los 16 años, en alguno de los centros ordinarios preparados para la atención de estos niños con necesidades específicas de aprendizaje (NEE).

Hasta ahora, los niños con TEA solo podían realizar sus estudios en un centro ordinario durante la etapa de primaria, desde los 6 a los 12 años. Pero este año el Departamento de Educación cuenta con  3 centros más que el año pasado, lo que suma un total de 16, considerados preferentes para la escolarización de alumnos con TEA.

En estos tipos de centros, los niños diagnosticados de esta enfermedad conviven con el resto de alumno en una situación de inclusividad. Son, por lo tanto, centros ordinarios con la particularidad de que cuentan con los recursos necesarios para atender las necesidades especiales de estos alumnos: profesores de apoyo, aulas especiales, adaptaciones curriculares individualizadas, etc.

«Por primera vez, la atención personalizada en estos colegios abarcará desde los 3 hasta los 16 años, es decir desde el inicio de la educación infantil hasta el fina de la ESO para que pueda continuar su aprendizaje en un centro ordinario», ha explicado Manuel Magdaleno, director de Política Educativa y Educación Permanente

 

autismo

Asimismo, este tipo de centros especializados en la inclusión de niños afectados de TEA contarán con una reglamentación específica que se adapta a sus particularidades y les dota de mayores recursos en infraestructuras y profesores especializados.

Flexibilización de los criterios de escolarización en centros ordinarios

Para este curso, también se hacen más flexibles los criterios que, tras una evaluación psicopedagógica individualizada, acaban definiendo cuál es la opción más adecuada: si el niño debe acudir a un centro especializado o bien completar su etapa educativa en el aula ordinaria.

El objetivo es que, aunque no sea factible en el cien por cien de los casos, siempre que el grado de su dificultad lo haga posible se escolarice en centros ordinarios a la mayoría de alumnos, obviamente con las debidas adaptaciones y apoyos necesarios.

Las ventajas de la inclusión educativa de personas con TEA afectan positivamente tanto a estos niños, los cuales logran una mejor integración escolar y social alcanzando el máximo nivel de su potencial de aprendizaje, como a sus compañeros, que se educan en la convivencia, la tolerancia y el respeto frente a personas con unas dificultades o determinadas circunstancias que se salen de los márgenes estándares.

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia