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En los últimos tiempos, estamos escuchando con fuerza términos como Economía Social, Economía Solidaria, Economía del Bien Común, Economía Colaborativa, Economía Circular y un sinfín de economías cromáticas como la verde o la azul.

Esta emergencia por huir de una economía de capital surge a nivel mundial, entre otros, a partir del concepto de Desarrollo Sostenible donde nos sugieren tener conciencia del bienestar social y medioambiental a la hora de practicar el desarrollo económico. Aunque actualmente y por iniciativa de la UNESCO, se contemplan cuatro dimensiones de desarrollo sostenible (la cuarta es la dimensión cultural), inicialmente, este se medía en torno a variables sociales, económicas y medioambientales.

Es a partir del Desarrollo Sostenible cuando tomamos conciencia mundial del cambio de paradigma y cogen fuerza las llamadas economías alternativas o emergentes. Veámoslas una por una.

La Economía Social agrupa entidades tanto de mercado como entidades de no mercado. Las principales familias son las cooperativas, las mutuas, las asociaciones y las fundaciones y todas ellas tienen en común: son privadas, están dotadas de personalidad jurídica propia, tienen autonomía de decisión, tienen libertad de adhesión, la distribución de beneficios o excedentes entre los socios se realiza de acuerdo con la actividad o trabajo realizado, la actividad económica ejercida está considerada para satisfacer necesidades de personas, hogares o familias y son organizaciones democráticas.

La Economía Solidaria representa una tentativa de articulación entre tres polos: el mercado, el Estado y la reciprocidad. Este concepto con epicentro en Francia, tiene otra visión latinoamericana donde consideran la economía solidaria como una fuerza de cambio social portadora de un proyecto de sociedad alternativa a la globalización capitalista. Presenta como características distintivas: las demandas sociales que atiende, los actores que están detrás de estas iniciativas y el deseo explícito de un cambio social.

La Economía del Bien Común es un movimiento fundado por Christian Felber en 2010. El pilar principal del modelo de la EBC es que la economía debe estar al servicio de las personas, es decir, del bien común. Una de sus aportaciones es la Matriz del Bien Común, una herramienta donde tanto empresas como regiones pueden medir su impacto a través de las variables: dignidad humana, solidaridad, sostenibilidad ecológica, justicia social, transparencia y participación democrática.

La Economía Colaborativa está definida por la Comisión Europea como “los modelos de negocio en los que se facilitan actividades mediante plataformas colaborativas que crean un mercado abierto para el uso temporal de mercancías o servicios ofrecidos a menudo por particulares”.Hay tres tipos de actores involucrados: prestadores de servicios particulares o profesionales, usuarios de servicios e intermediarios de los servicios que suelen ser plataformas en línea.

La Economía Circular huye de una economía lineal donde prima el usar y tirar y apuesta por una circular en la que los residuos puedan transformarse en recursos de modo que la economía pueda reducir su impacto medioambiental negativo a través de la mejora de la gestión de los recursos y la reducción de la extracción y la contaminación.

La Economía Verde se basa en la mejora del bienestar humano e igualdad social, mientras que se reducen significativamente los riesgos medioambientales y la escasez ecológica. La Economía Azul surge como crítica a la Economía Verde por su carácter elitista y se diferencia en que en este tipo de economía se emula a los ecosistemas naturales en los sistemas de producción para hacerla accesible a todo emprendedor y usuario.

Estas economías emergentes tienen como denominador común apostar por el desarrollo económico sin olvidar el bienestar tanto social como medioambiental pero cada una de ellas posee unos matices y aportaciones únicos. En MBA de la Universidad Internacional de Valencia ponemos a disposición de los alumnos todas las herramientas y conocimientos necesarios para desarrollar un proyecto de empresa dentro de los parámetros de una de estas economías

Autor

Esther Haro Carrasco

Máster Universitario en Administración y Dirección de Empresas (MBA)