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La figura del emprendedor está cada vez más de moda en nuestro país. Por desgracia, no siempre está empujada por una motivación e ilusión en un proyecto de empresa sino que es, más bien, producto de la necesidad de buscar una solución a una situación de desempleo. Sea por la razón que sea, es importante saber cómo empezar un negocio y los pasos fundamentales que hay que seguir.

Aunque en estos momentos sea difícil conseguir un empleo por cuenta ajena, no siempre es una buena opción lanzarse a una aventura empresarial o profesional sin tener la motivación, el entusiasmo, las capacidades y una resistencia a prueba de golpes para hacerlo.

 

 

¿Cómo empezar un negocio?

Si tienes un planteamiento serio y decidido, te indicamos cómo empezar un negocio a través de estos pasos:

  1. Conocerse

Para iniciar el camino y aprender cómo empezar un negocio, el primer paso se centra en el autoanálisis. Debes ser consciente de tus puntos fuertes y tus limitaciones. De tus fortalezas y debilidades. Es necesario evaluar si tienes estas cualidades:

  • Compromiso, iniciativa y motivación: enfocada hacia lo que se quiere hacer y al trabajo que se necesita.
  • Paciencia y flexibilidad: muchos negocios tardan tiempo en funcionar y antes hay que dedicarles mucho esfuerzo. Además, hay que adaptarse a los altos y bajos, y a distintas etapas.
  • Asumir el riesgo: no todos los negocios encuentran el mercado que necesitan para funcionar. Aunque debas poner todo de tu parte, hay que asumir que las cosas pueden salir mal.
  • Conocimiento, habilidades y experiencia: aparte de los conocimientos imprescindibles, sobre el producto o servicio que quieres ofrecer, conviene conocer todo lo posible sobre otros aspectos importantes: gestión, financiación, proveedores o marketing.
  1. La Idea de negocio

¿Qué tipo de negocio puedes montar? Es la pregunta principal. En la mayoría de los casos, la idea se forma en base a los conocimientos, habilidades, talentos, hobbies o experiencias. Iniciar un proyecto en un sector en el que hayas trabajado antes es el mejor punto de partida, porque ya conoces la operativa y también las necesidades de los clientes. Es posible que ya tengas buenos contactos y no tengas que partir de cero.

Si no tienes esa ventaja, las ideas de negocio deben llegar de la observación y la intuición sobre las necesidades inmediatas o futuras que se perciben en la sociedad. La clave será que te plantees ofrecer un producto o servicio en función de estos dos parámetros: que sea un servicio que no esté bien cubierto o, que puedas ofrecerlo a un mejor precio o con más calidad.

  1. El plan de empresa

Definida la idea, llega la hora de confeccionar el plan de empresa. Es un documento muy útil como guía para desarrollar tus acciones. En él, se define el modelo de negocio y se realiza un estudio de su viabilidad económica. Este es un ejemplo de los puntos básicos:

  • Definición de la actividad.
  • Forma jurídica y constitución de la empresa. Con el nombre, currículum y funciones de los socios que la integran.
  • Estructura de los distintos departamentos: recursos humanos, contabilidad, finanzas, política comercial, etc.
  • Análisis de mercado: situación, competencia, precio, demanda.
  • Presupuesto de gastos e ingresos y viabilidad económica.
  1. Financiación

Prácticamente, todos los proyectos necesitan financiación, en mayor o menor medida. Es uno de los elementos claves a la hora de planear cómo empezar un negocio. Aparte del dinero propio que puedas invertir o de acudir a un Banco (algo que últimamente no es muy útil), no renuncies a explorar todas las vías:

  • Subvenciones y ayudas oficiales (europeas, estatales, autonómicas o locales)
  • Operaciones de leasing o renting, para la compra de equipos o vehículos de empresa.
  • Microcréditos, a tipos reducidos, como los del ICO (Instituto Crédito Oficial).
  • Financiación participativa (modalidades de crowdfunding).
  • Y, lo que los británicos conocen cómo FFF (Friends, Family, Fools): amigos, familia y “todo” aquel que te pueda ayudar (socio, colaborador, mecenas…)
  1. Obligaciones formales

El último apartado, lo dedicamos a las obligaciones administrativas.

Lo básico es darse de alta en Hacienda y la Seguridad social. Si se constituye una Sociedad, también habrá que ir al Registro Mercantil. Si tienes un local, seguramente necesitarás permisos del ayuntamiento. Según la actividad que desarrolles pueden hacer falta otros requisitos.

A partir de aquí, hay que ponerse manos a la obra y darse a conocer. Internet y las redes sociales son una buena estrategia. Participa en foros o eventos y amplia tu red de contactos. Escucha y permanece atento porque las oportunidades de negocio pueden surgir en cualquier momento.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia