Selecciona tu país

Los trastornos del espectro autista (TEA) comprenden una serie de alteraciones más o menos graves y de carácter generalizado que afectan a varios ámbitos del desarrollo del alumno: interacción social, lenguaje, comunicación y pensamiento. Sus síntomas se manifiestan de forma diversa y acompañan a la persona durante toda su vida. Las actuaciones del profesorado son muy importantes y están relacionadas con: la adaptación curricular, la puesta en práctica de metodologías específicas de aprendizaje y, en algunos casos, incluso en su detección.

El objetivo central de la intervención en el alumno con TEA es la mejora de su conocimiento social y la potenciación de sus habilidades comunicativas, así como lograr el máximo nivel de autorregulación, tratando de que la conducta de estos niños esté adaptada a cada momento, situación y entorno.

pictogramas autismo

Los distintos grados de autismo

Determinar el grado de autismo del niño, sus capacidades y potencialidad es clave para que pueda desarrollar adecuadamente su aprendizaje y lograr una buena inclusión en la escuela. Por este motivo el maestro, junto a personal especializado y las familias, debe participar en la valoración del desarrollo y potencialidad de cada alumno de manera individual para poder  tomar las decisiones adecuadas sobre tres ejes fundamentales en la educación del niño con TEA:

  1. Modalidad de escolarización
  2. Adaptación currícular.
  3. Metodologías de aprendizaje.

Modalidad escolarización

La modalidad de escolarización para cada alumno con TEA  va a depender del grado de trastorno de cada persona, de la valoración profesional realizada y también de los recursos existentes en cada centro. Actualmente, existen las siguientes posibilidades:

Escolarización integrada. Es la modalidad ideal para cualquier alumno o alumna con este tipo de trastornos, especialmente en los primeros años, ya que es la que más favorece la adquisición de las habilidades sociales básicas.

Aula específica de educación especial integrada en un centro de ordinario. Cuando por las características del alumnado no sea adecuada la modalidad  anterior, existe la posibilidad de escolarizarlos en este tipo de aulas Es una modalidad
que propicia el contacto y las experiencias de integración, aunque sea a tiempo parcial, con otros niños de su edad.

Centro Específico. Determinados alumnos precisan unas condiciones de escolarización muy especiales, con atenciones y cuidados que sólo pueden ofrecerse en un centro específico de educación especial.

Adaptación curricular

Las adaptación curricular individualizada a cada alumno con TEA es un proceso complejo pero totalmente necesario, que precisa de una implicación muy activa tanto de los maestros de la enseñanza ordinaria, como de profesores de apoyo y personal especializado.

Para poder elaborar la adaptación del currículo más  adecuada es imprescindible realizar una valoración detallada del desarrollo y capacidades del niño, acción que no en pocas ocasiones choca con dificultades como la falta de colaboración del niño afectado, su dificultad para comprender algunas pruebas o un patrón de desarrollo muy irregular. Para solucionar estos problemas, muchas veces es necesario adaptar las pruebas o tests estándar.

Metodología de aprendizaje

Las actuaciones del profesorado a nivel de metodologías específicas de aprendizaje para niños con TEA suelen implicar la realización de una serie de actividades, siempre adaptadas a la capacidad y el ritmo de trabajo de cada alumno y llevadas a cabo tanto fuera como dentro del horario escolar y en el aula adaptada u ordinaria según el método previamente establecido.

Las siguientes actividades tienen una eficacia demostrada y contrastada tras muchos años de experiencia con una gran cantidad de alumnos:

  • Uso de pictogramas, tanto manuales como a través del ordenador.
  • Juego con pelotas
  • Ejercicios en la colchoneta.
  • Memorización de canciones y bailes.
  • Ejercicios de motricidad fina: actividades de tornillos, ensartar bolas, pintura de dedos, picado, coloreado y recortado de dibujos, rasgado, pegado de papel, etc.
  • Estructuración del lenguaje oral mediante formación de frases, comentando escenas de películas, cuentos, etc.
  • Construcción de palabras y cifras con letras y números móviles
  • Contar objetos mediante sumas manipulativas y gráficas.
  • Puzzles.
  • Juegos de construcción.
  • Juegos simbólicos.

Es recomendable que las actividades sean cortas, muy bien estructuradas y, a ser posible, que al alumno le salga bien a la primera, ya que los niños con TEA suelen reaccionar de forma negativa con los típicos esquemas de prueba-error.

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia