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El colectivo de profesores refleja altos niveles de estrés y SQT, siendo superior en algunos estudios a los niveles encontrados en profesionales de la salud u otras profesiones. El ejercicio docente se sitúa en consecuencia como una de las profesiones más vulnerables al SQT debido a la propia idiosincrasia de la profesión.

Partiendo del principio de que efectivamente el SQT es una patología grave, sea por el sufrimiento que causa a la persona que lo sufre, o por la disminución de la actividad en el trabajo, o también por la perturbación que causa en las relaciones interpersonales e institucionales, estudiarlo en los profesionales de la educación y, en este caso, en los profesores o maestros, reúne todas las condiciones para evaluar el síndrome en toda su magnitud como lo señalan diferentes estudios en distintos países.

El estudio del SQT se presenta como un elemento de gran relevancia dentro del contexto de la prevención de los riesgos laborales y del análisis de las condiciones de trabajo, debido a que diferentes sentencias europeas reconocen que las psicopatologías pueden tener una etiología ocupacional, aunque no esté en el cuadro de enfermedades profesionales habituales en los países europeos. En este sentido, los profesores pertenecen a una categoría especialmente expuesta a los riesgos psicosociales, ya que se enfrentan a desencadenantes de estrés propios de la organización académica, o situaciones que desequilibran las expectativas individuales del profesional.

Muchos factores han sido también identificados y vinculados con el SQT en el colectivo profesional de los maestros. El hecho de tener que realizar demasiadas actividades diferentes en el entorno escolar, la falta de reconocimiento profesional, problemas de disciplina en el aula, la burocracia, la falta de apoyo, la presión del tiempo, así como la falta de incentivos son a menudo señaladas como importantes en el desarrollo del SQT.

Cuando los maestros sienten que invierten mucho en su trabajo (estudiantes, colegas o dirección), y no reciben lo mismo de estos, entonces tienen más dificultades para hacer frente a las demandas psicológicas y emocionales del trabajo.

El SQT en los profesores podría estar afectando a la calidad de la enseñanza, afectando negativamente la tolerancia de estos hacia las actitudes de los estudiantes, lo que podría originar un ciclo negativo de aversión bidireccional entre alumnos y profesores, que afectaría en última instancia a toda la comunidad escolar. Las malas conductas pueden dar lugar a insatisfacción laboral, el trabajo a una alienación, física y emocional, llevando muchas veces a que los maestros abandonen la profesión.

Dr. Hugo Figueiredo-Ferraz