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En España, el bajo rendimiento escolar  y sus consecuencias en forma de abandono prematuro de la enseñanza o la imposibilidad de sacarse el título de secundaria prácticamente dobla a la media de la Unión Europea. En base a estos desesperanzadores datos cabe preguntarse en qué se basan los programas y sistemas educativos de los países de nuestro entorno para conseguir unos resultados sensiblemente mejores.

El sistema nórdico: la educación como prioridad social

Los países nórdicos y especialmente Finlandia llevan varias décadas a la cabeza en educación por sus bajos índices de abandono y  fracaso escolar, el alto nivel de sus docentes y del sistema educativo en general y sus excelentes resultados en el informe PISA (aunque en la última evaluación han caído algunas posiciones).

Las claves del éxito educativo de Finlandia y otros países del norte de Europa, como Suecia, no son fáciles de analizar puesto que no responden únicamente a medidas y métodos centrados en el ámbito de la enseñanza, sino que forman parte de ambiciosos programas globales para reducir las desigualdades sociales y mejorar el entorno socio económico del conjunto de los ciudadanos.

En cualquier caso, en los países nórdicos es posible identificar las siguientes características y líneas de actuación relativas a políticas educativas y métodos de enseñanza:

  • La educación se plantea de forma igualitaria e inclusiva, prestando especial atención al bajo rendimiento escolar en las primeras etapas educativas con efectivos programas de refuerzo escolar y adaptación del currículo y lo métodos de enseñanza a las necesidades de cada alumno desde una perspectiva individual.
  • Las prioridades y políticas educativas son esbozadas por el Gobierno cada cuatro años, buscando siempre el acuerdo social y el consenso, lo que sirve para estabilizar el sistema y estructurar y homogeneizar las líneas de actuación en el ámbito educativo.
  • Se dedican grandes esfuerzos en la formación y selección de maestros y profesores, profesión que por otra parte cuenta con un gran reconocimiento social.
  • Oferta educativa muy amplia y flexible, con múltiples opciones de formación profesional que conducen a diversos ciclos formativos.
  • Los métodos de enseñanza se caracterizan por una introducción de las materias algo más tardía que en el resto de Europa: la enseñanza no es obligatoria hasta los 7 años y el aprendizaje de un idioma extranjero (inglés) no se inicia hasta los 9 años. Además, se prima el aprendizaje práctico frente al memorístico, la resolución de problemas con base real y las experiencias educativas basadas en la investigación y la exploración personal.
  • Se establecen menos horas lectivas. A lo largo del curso, únicamente se imparten 608 horas lectivas en primaria, frente a las 875 horas de España.

El modelo dual alemán: estudiar y trabajar al mismo tiempo

La mayoría de casos de fracaso escolar se dan en la educación secundaria (la ESO en España). Aunque los motivos de bajo rendimiento escolar son múltiples y distintos en cada alumno, la falta de suficiente motivación e interés por los contenidos teóricos y abstractos se encuentra detrás de la falta de éxito en la etapa educativa de un buen número de chicos y chicas.

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En estos casos, la formación profesional se perfila como una buena alternativa sobre todo si, como en el caso de Alemania, se plantea de forma dual en base a una intensa colaboración entre escuelas y empresas, donde se combine formación y trabajo. Este sistema se ha mostrado muy eficaz para favorecer el tránsito de la enseñanza al mundo laboral, mejorando ostensiblemente las cifras de paro juvenil.

Los problemas de rendimiento escolar y aprendizaje en los países del sur

España, Italia, Grecia, Portugal y también Francia forman el bloque de países del sur de Europa donde los sistemas de enseñanza no acaban de funcionar. Déficit de competencias en materias básicas como el lenguaje o las matemáticas, aprendizaje insuficiente del inglés y altas tasas de abandono en secundaria, constituyen los problemas más llamativos que, de enquistarse o agravarse, amenazan con poner en peligro ya no sólo el nivel educativo, sino también la economía, la cohesión social y el bienestar.

Ante esta situación, Francia lleva años intentando incidir en el contexto social y económico, pues diversos estudios constatan que las diferencias sociales tienen mucho que ver en el alto fracaso educativo en determinadas zonas y barrios del país. En el resto de países del sur del viejo continente la situación es similar, pero los graves problemas económico-financieros de muchos de ellos dificultan el poder tomar medidas eficaces en este sentido.

España busca parecerse a Alemania

En España, la última reforma educativa busca imitar el sistema de formación profesional dual de Alemania, ampliando las opciones de los alumnos que se decanten por la formación profesional en vez del bachillerato e incluso proponiendo alternativas de FP antes de finalizar la ESO. Estas medidas han despertado una gran polémica por las posiciones enfrentadas entre sus partidarios y una parte de la comunidad educativa y de expertos que se muestran escépticos sobre sus eficacia real, considerándolas claramente insuficientes para la resolución de los importantes problemas del sistema educativo español.

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia