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Los trastornos del aprendizaje, como la discalculia (problemas con las matemáticas), la dislexia (dificultades en la lecto-escritura) o la dislalia (trastornos del habla) actúan en ocasiones como importantes barreras para la educación inclusiva. Frecuentemente, los chicos afectados se muestran tímidos a la hora de participar e integrarse plenamente en las clases, al tiempo que el resto de alumnos mantiene una actitud distante con sus compañeros «etiquetados» por sus problemas de aprendizaje. A continuación, señalamos algunas claves y elementos que pueden ser de gran ayuda para favorecer la integración y la inclusión de todos los alumnos sin excepción en el aula ordinaria.

El apoyo pedagógico desde una orientación inclusiva

Es evidente que los niños y niñas con algún tipo de trastorno del aprendizaje necesitan de algún tipo de apoyo personalizado, en forma de: refuerzo escolar en horas lectivas y/o fuera de ellas, intervención de profesores o especialistas de apoyo, uso de material didáctico adicional, etc. Con una intervención pedagógica temprana y adecuada, una buena parte de los niños con necesidades educativas especiales (NEE) se acaban incorporando en poco tiempo al ritmo de aprendizaje del resto de la clase.

A la hora de realizar este apoyo, es importante no plantearlo como un mero refuerzo dirigido a «alumnos que van más retrasados», pues de esta forma se cae en el error de etiquetar a los chicos con NEE y de posicionarlos en un estatus inferior frente a ellos mismos, sus familias y el resto de compañeros.

Desde una orientación inclusiva, se considera el apoyo o apoyo pedagógico como «todas las actividades que aumentan la capacidad de un centro para atender la diversidad del alumnado»

El apoyo escolar debe considerarse de una forma integral e indisoluble del propio sistema de enseñanza, teniendo en cuenta que cualquier alumno, en algún momento de su etapa educativa, puede precisarlo para asimilar alguna parte del currículo o adquirir una determinada competencia.

Recursos para tratar la discalculia y otros trastornos del aprendizaje

El apoyo a los chicos con discalculia, dislexia o cualquier otro trastorno del aprendizaje debe tener un enfoque multidimensional, partiendo desde diversos puntos de partida, como por ejemplo la programación de las unidades didácticas considerando diferentes niveles y estilos distintos de aprendizaje para dar la respuesta que cada alumno precise.

Para el tratamiento de estos problemas desde la propia escuela es fundamental una organización adecuada con el fin de optimizar refuerzos y recursos tanto personales como de material. El seguimiento de estas líneas de trabajo puede facilitar enormemente las tareas:

  • Nombrar un coordinador de apoyo pedagógico para organizar y dividir eficazmente las funciones de todos los profesionales (tutores, profesores de apoyo, especialistas) implicados en la atención de las necesidades de los niños a los que se les haya detectado alguna discapacidad o trastorno del aprendizaje.
  • Identificación de las necesidades y de todos los recursos disponibles tanto personales como de infraestructura,
  • Generación de recursos y actividades adicionales de integración: actividades colectivas donde se potencia la participación de todos los alumnos, la cooperación y el trabajo en grupo, máxima información e implicación de los padres.
  • Formación adecuada del profesorado en temas de apoyo escolar e inclusión.

discalculia

La inclusión educativa es un modelo que puede debilitarse por cuestiones en apariencia nimias y muchas veces inconscientes por parte del profesorado y otros actores de la comunidad educativa, como no tener las mismas expectativas con todos los alumnos o bien mantener o permitir ciertos tics discriminatorios hacia algunos chicos.

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia