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El recurso más valorado actualmente es la información. En el mundo empresarial se tiene asumido que para alcanzar unos objetivos determinados es preciso acceder a la información pertinente para llegar a tomar las decisiones adecuadas. Cada vez se invierten más recursos en investigación y análisis de datos, puesto que las empresas, compañías y, en general, las organizaciones son conscientes del gran poder de la información para generar valor añadido y ventaja competitiva. Es lo que se conoce como inteligencia empresarial, inteligencia de negocios o business intelligence en su terminología anglosajona.

Las tecnologías de la información y la comunicación (TICs) pueden ser consideradas como el principal sustrato para la formación del individuo en esta sociedad y, a su vez, la propia sociedad está siendo moldeada por las tendencias y estilo de transmisión y recepción del conocimiento que marcan las TICs.

Las TICs en las aulas

Pese a su protagonismo e introducción en el mundo laboral y el conjunto de la sociedad, en lo que respecta a la educación el uso de TICs siempre ha estado varios pasos por detrás. Probablemente por la excesiva rigidez de los sistemas de enseñanza y de planificación de los currículos, lo cierto es que su introducción en las escuelas es todavía tímida y, en general, bastante por debajo de su verdadero potencial.

Los niños y niñas de hoy en día han crecido con las TICs, las utilizan a diario en sus casas y suponen el principal medio de ocio y comunicación para ellos y sus familias. Prácticamente todos los chicos consideran Internet y las nuevas tecnologías intuitivas, amables y divertidas. Su introducción y utilización en las aulas con un perfil bajo significa perder grandes oportunidades de mejora del aprendizaje, en especial en los chicos con algunas discapacidad o trastorno del aprendizaje.

 

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El aprendizaje cognitivo a través de las TICs

Las TICs ofrecen grandes oportunidades en el mundo de la educación, pero para poder incorporarlas en todo su potencial es importante entender que las nuevas tecnologías suponen en sí mismas una nueva forma de razonamiento y que con el software adecuado pueden contribuir intensamente al desarrollo de las habilidades cognitivas de los alumnos.

Las aplicaciones o programas específicos en materia de educación no cesan de evolucionar de forma paralela al crecimiento global de la informática a nivel de recursos, complejidad, capacidad y nuevas funcionalidades. Al principio, los programas actuaban como un tutor que, a través de textos, fotos y, posteriormente, audio y vídeos dictaba una serie de conceptos teóricos a los alumnos y luego ellos podían practicar y autoevaluarse a través de una serie de actividades y ejercicios cada vez más sofisticados. En cierta manera, las TICs venían a ser la versión virtual del profesor de siempre.

Las simulaciones cómo método de aprendizaje

La gran evolución de la informática está permitiendo el desarrollo de una nueva generación de programas, más completos y sofisticados, que permiten la similitud de todo tipo de procesos, desde físicos y biológicos a funcionamientos de carácter técnico u organizativos (por ejemplo, cómo funciona una determinada empresa). Estos software reciben el nombre de simuladores.

En estos entornos el alumno no solamente aprende, de forma realista y detallista, el funcionamiento de procesos de todo tipo, sino que también participa activamente con sus decisiones, las cuales tendrán unas determinadas consecuencias en forma de ensayo en un contexto de simulación informática de sus capacidades para resolver problemas con los que se encontrará en un futuro en el campo laboral y social.

Queda aún mucho por hacer en este terreno, se necesitan recursos económicos y el trabajo conjunto de pedagogos y especialistas en las distintas materias, así como programadores informáticos. Pero sin duda vale la pena trabajar y experimentar en esta línea, pues es un excelente método para sumergir a los alumnos en un sugestivo entorno de aprendizaje constructivista, muy práctico y tremendamente estimulante.

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia