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¡Cómo han cambiado los tiempos!. Seguro que ya ni te acuerdas de lo que era vivir sin un teléfono móvil, buscar información en los libros en vez de en Internet o simplemente no contar con aparatos tecnológicos super innovadores. Ahora vivimos en un mundo liderado por las nuevas tecnologías, cuya presencia ha ido asentándose poco a poco en la sociedad hasta convertirse prácticamente en insustituibles. Además, con la inclusión en el mercado de productos cada vez más llamativos y mejor elaborados la necesidad se crea por sí sola. Pero ¿cómo se llega a esta situación? Todos los dispositivos que hoy en día conocemos y que casi todos los tenemos a mano son creados a partir de las fases del proceso tecnológico. ¿Sabes en qué consisten?

 

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Introducción al proceso tecnológico

Aunque normalmente se le conoce como proceso tecnológico también es denominado como método de proyecto. Como bien sabemos, todos los seres humanos presentamos una serie de necesidades, algunas de forma particular pero otras se pueden definir como universales. Pues bien, para satisfacer estas demandas aparece el proceso tecnológico, un método donde se llevan a cabo una serie de tareas. Cada una tendrá un orden correspondiente para finalmente poder crear uno o varios dispositivos que puedan satisfacer esas necesidades de las personas. La realidad es que hoy en día pocas son las empresas que no se basan en este proceso tecnológico para crear sus productos. Por este motivo es muy importante conocer en qué consiste este método y sobre todo las fases por las que pasa hasta llegar al producto final. ¿Cuáles son estas fases?

 

Definición e identificación

Esta va a ser la primera fase del proceso tecnológico, la base de lo que será nuestro producto. Aquí lo primero que tenemos que hacer es conocer qué problema tiene la sociedad, conocer la necesidad que presenta y así poder identificar la parte en la que debemos incidir. Una vez tenemos claro todo esto tendremos que definir literalmente dicho problema para luego establecer qué es lo que hace falta para solucionarlo. En definitiva, las condiciones que deberá tener nuestro producto.

 

Investigación

Si ya tenemos definido el problema y las posibles soluciones que se pueden llevar a cabo el siguiente paso será informarnos sobre todos los aspectos que pueden influir en la fabricación de nuestro producto. Lo ideal es que investigues usando todos los medios que puedas, desde Internet hasta las revistas especializadas, pasando por personas cercanas, libros, catálogos... cualquier fuente de información es buena para crear tu futuro producto. Gracias a todos los datos que recopiles tendrás claro qué materiales debes emplear, la técnica más adecuada para la fabricación e incluso el tamaño o la forma de tu aparato. ¡Todo nos vale!

 

Diseño

En esta tercera fase nos preocuparemos por la forma de nuestro producto. No solo tendremos que hacer hincapié en la parte interna, también es importante la estética del dispositivo. En cualquier caso, cada uno de los miembros que formen parte del proyecto elaborarán su propio boceto individual para luego ponerlos todos en común y elegir uno de manera consensuada. A veces no convence ninguno pero sí la combinación de varias ideas.

 

Programación

Sin duda, una de las partes fundamentales del proceso tecnológico, dado que será aquí donde planifiquemos todo el proyecto. Es decir, estableceremos las tareas que van a llevarse a cabo, los materiales que finalmente utilizaremos, las personas encargadas de hacerlo... ¡todo! Por norma general, para llevar un orden las empresas suelen rellenar un documento denominado Hoja de procesos.

 

Fabricación

En esta quinta fase vamos a crear el producto. Tendremos que tener a nuestro alcance todos los materiales necesarios para elaborarlo. Siempre se recomienda comenzar a fabricar las piezas por separado y luego en otra parte del proceso unirlas hasta montar definitivamente el producto que queremos.

 

Valoración

Ya casi estamos llegando al final del proceso tecnológico, pero antes de llevar el producto al mercado hay que evaluar su funcionamiento. En el caso de que falle alguna de las piezas, tendremos que volver a analizar todos los puntos que hemos llevado a cabo con anterioridad. Puede surgir cualquier tipo de contratiempo, desde un error en el diseño, hasta un problema eléctrico. Una vez que nuestro producto está en perfectas condiciones, pasaremos a la última fase del proceso.

 

Salida al mercado

El objetivo de nuestro producto va a ser satisfacer las necesidades de las personas, por lo que tendremos que distribuirlo y asegurarnos de que llegue a ellas. Pero además habrá que hacer que llegue a oídos de todos la existencia de este dispositivo. Por ello es fundamental que utilicemos técnicas publicitarias para su difusión y que nos aseguremos de que nuestra creación tecnológica es conocida en el mundo entero.

 

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia