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Presentado por un alumno del Máster en Prevención e Intervención Psicológica en Problemas de Conducta en la Escuela

  • El porcentaje de mejora llega a ser del 18,49% en los centros donde se aplicó un programa para evitar conductas sexistas
  • En los grupos donde no se ha desarrollado el programa preventivo, no hubo mejora frente a los elementos sexistas
  • Las ilustraciones sobre roles o tareas cotidianas, realizadas antes y después del estudio, demuestran el cambio de percepción

Máster Oficial Prevención de Problemas de Conducta en la Escuela(Valencia, 30-09-2013. Un trabajo de investigación presentado en el Máster Universitario en Prevención e Intervención Psicológica en Problemas de Conducta en la Escuela, impartido como oficial por la Universidad Internacional Valenciana (VIU), desvela que las intervenciones educativas en el aula contra el sexismo tienen su eficacia, de acuerdo con los resultados de programas de prevención desarrollados en la propia escuela.

En concreto, entre los estudiantes que se intervino, se consiguieron porcentajes de mejora de hasta un 18,49% en el mejor de los casos con resultados concretos como dibujos con menos elementos sexistas en las ilustraciones. Los datos extraídos del trabajo ponen de manifiesto que el sexismo es un problema relevante, lo que hace necesario llevar a cabo más estudios e intervenciones educativas que permitan reducirlo.

El autor de este trabajo de fin de máster es José Antonio Carmona, docente de profesión,  y su director Joaquín Piedra, de la Universidad de Sevilla. Bajo el título ‘Adaptación, Implementación y Evaluación de un Programa de Intervención contra el Sexismo en el Tercer Ciclo de Educación Primaria en dos colegios ordinarios y uno de difícil desempeño’, se analiza entre más de 305 estudiantes los valores sexistas (hostiles, benévolos e inconscientes). En los denominados grupos A (experimental) de cada centro se llevó a la práctica un programa contra el sexismo denominado ‘Si tú nos educas igual, seremos iguales’, basado en una campaña nacional del mismo nombre del Ministerio de Igualdad, el cual no fue seguido por los grupos B (control) de los mismos colegios.

Dicho programa implantado durante dos semanas se llevó a cabo durante ocho sesiones planteando actividades que tenían por objeto la concienciación por parte de los educandos sobre aspectos sexistas del lenguaje, análisis de anuncios publicitarios, reparto de las actividades domésticas, así como el estudio de estereotipos y roles sexuales. Previamente a la puesta en marcha del programa, se evaluó el grado de sexismo que presentaban los discentes para conocer el nivel de partida (fase pretest) y el nivel de cambio (fase postest) en cada grupo en relación a sus valores sexistas. Para ello, se aplicó la adaptación para tercer ciclo de Educación Primaria de la ‘escala de Detección de Sexismo en Adolescentes’ (DSA) de Recio, Cuadrado y Ramos (2007). También se examinaron los valores sexistas involuntarios de los discentes mediante la aplicación de una plantilla de dibujos donde representaron una serie de ilustraciones alusivas al sexismo.

Menos elementos sexistas en las ilustraciones

A través de la corrección de dicho cuestionario y de las plantillas, los grupos experimentales consiguieron unos porcentajes de mejora en los cuestionarios de la fase postest del 14,23% y 18,49% en los dos colegios ordinarios y del 10,04% en el de difícil desempeño. A su vez, en los tres centros, los educandos dibujaron menos elementos sexistas en las ilustraciones, especialmente, en los dos centros ordinarios justificando el éxito del programa, Sin embargo, en los grupos control no se establecieron estos resultados de mejora frente a los elementos sexistas.

Asimismo, gracias al proyecto de intervención, se han obtenido otras conclusiones. Así, por ejemplo, se ha conseguido mejorar el clima de convivencia de aula y de centro. Se ha producido una disminución de las conductas disruptivas, incluso,  en el recreo, ya que ahora los niños y las niñas juegan a las mismas actividades lúdicas y saben cómo solventar los conflictos que surgen inevitablemente en los juegos. Por ejemplo, en las clases de educación física, ahora los educandos se distribuyen por parejas o pequeños grupos sin importar el sexo de sus integrantes.

Además, los alumnos utilizan un lenguaje menos sexista y ayudan a realizar las tareas del hogar. También saben discernir los roles sociales que la sociedad ofrece al hombre y la mujer desde su nacimiento y conocen cómo actuar de forma crítica ante los antivalores sexistas que ofrecen, de forma consciente e inconsciente, los medios de comunicación. Finalmente, han aprendido a desarrollar estrategias eficaces para actuar ante situaciones de violencia sexista tanto en el colegio como a nivel familiar.

Los propios padres también, a través de cuestionarios, han confirmados que sus hijos e hijas han mejorado en su relación intrafamiliar y en el reparto equitativo de las tareas domésticas, reconociendo que desde la propia familia también se proyectan y consolidan valores sexistas, especialmente, machistas, llegando a justificarlos de forma voluntaria o involuntaria. Incluso, los progenitores han reclamado que en el programa general anual de actividades se incluya este programa contra el sexismo para consolidar los resultados alcanzados.

Hay que recordar que esta investigación se ha desarrollado en  el Máster en Prevención de Problemas de Conducta en el Aula que se iniciará próximamente y que ha conseguido cubrir al 100% todas las plazas ofertadas con alumnos de hasta doce autonomías (Comunitat Valenciana, Extremadura, Cantabria, Cataluña, Navarra, Andalucía, Castilla-León, Madrid, Murcia, Aragón, Asturias y País Vasco).

EJEMPLO DIBUJOS ANTES Y DESPUES ESTUDIO