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Las implicaciones de un daño cerebral adquirido solo pueden ser evaluadas cuando se tiene presente que este órgano influye en la mayoría de funciones del cuerpo humano y que pueden tener una variada gama de efectos. Estas se determinarán dependiendo de las variables que se presenten en aspectos como su naturaleza exacta o su gravedad, o si se trata de un trauma o enfermedad.

Las principales razones por las que se produce un daño cerebral se deben a distintos tipos de golpes en la cabeza o enfermedades que provoquen lesiones en esta zona. En muchas ocasiones los casos en los que se puede provocar este daño están relacionados con accidentes de tráfico, agresiones, caídas, enfermedades como la encefalitis, accidentes cerebrovasculares o tumor cerebral.

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Para que un caso sea catalogado como daño cerebral adquirido tiene que cumplir, por lo menos con estos cuatro criterios:

  •         El daño debe afectar una parte o la totalidad del encéfalo (cerebro, tronco cerebrarl o cerebelo).
  •         El debut clínico de la lesión debe ser de carácter agudo (se debe presentar en un periodo de segundos a pocos días)
  •         Debe presentarse una deficiencia a raíz de la lesión, que se puede comprobar a partir de la exploración clínica o una prueba diagnóstica.
  •         Esta deficiencia, en consecuencia, provoca un deterioro del funcionamiento y la calidad de vida con respecto a la situación previa del paciente.

Principales causas de un daño cerebral adquirido

Estas son las principales razones por las que se produce un daño cerebral adquirido:

  • Traumatismo o golpe

Esta es una de las causas más comunes para que se presenten daños cerebrales. Existen distintos tipos de traumatismo, tales como lesiones de penetración del cráneo o el cerebro, como balas o cuchillos; aplastamiento del cráneo o el cerebro entre dos superficies duras; lesiones abiertas en las que el cráneo se fractura y queda una abertura que deja al descubierto el cerebro; o lesiones cerradas en las que hay una fractura de cráneo sin abertura y el cerebro queda cubierto por el cráneo.

  • Ictus

Así se les denomina a los accidentes cerebrovasculares, que pueden presentarse de dos formas distintas: por una arteria bloqueada por un coágulo de sangre u otra sustancia; o por el sangrado de la arteria por un punto débil o dañado que se denomina aneurisma, que se debilita y estalla inesperadamente haciendo que la sangre se desplace hacia los tejidos y forme un coágulo de sangre.

  • Anoxia

Este término se refiere a la falta de oxígeno. Como el cerebro es tan sensible a la falta de oxígeno, el daño celular comenzará tan solo a los tres minutos de haber perdido esta facultad. Algunos ejemplos de esta causa de daño cerebral son el ahogamiento, asfixia, paro cardiaco o respiratorio o un sangrado excesivo en otra parte del cuerpo que provoque una insuficiencia de circulación sanguínea.

  • Infección

Una infección severa en el cerebro (encefalitis) o de las membranas (meningitis) suelen dañar sus células y su capacidad de funcionar con normalidad.

  • Tumor cerebral

En este caso el tumor funciona de forma similar al coágulo de sangre, ya que comprime el tejido y causa el mal funcionamiento del cerebro.

  • Cirugía cerebral

Esta intervención es un procedimiento necesario para extirpar tumores o tratar dolencias deteniendo las convulsiones. Lamentablemente, a causa de cortes o extracción de fragmentos cerebrales también puede producirse daño cerebral.

Estos han sido algunos de los conceptos generales necesarios para entender en qué consisten los daños cerebrales adquiridos. Este es apenas el inicio del proceso de aprendizaje desarrollado en la Maestría Oficial en Neuropsicología Clínica de VIU.

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Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia