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El Smart farming no es solo una moda pasajera sino un enfoque diferente de la gestión agrícola y ganadera. Este planteamiento inteligente aumenta la eficiencia de los procesos y su rentabilidad, al tiempo que consigue que las granjas y plantaciones agrícolas sean más sostenibles.

Para que el concepto de Smart farming sea posible, hacen falta sensores, los del IoT que contribuyen a la creación de aplicaciones específicas.

 

Smart farming en la práctica: un mundo de ventajas

Existen cuatro aplicaciones clave en Smart farming. Esta tecnología está revolucionando el sector al permitir una gestión mucho más inteligente, que permite obtener numerosos beneficios. Las aplicaciones de Smart farming que no hay que perder de vista son la siguientes:

  1. Sistemas de seguimiento de ganado. La salud de los animales o el inicio de su época de celo son algunos de los indicadores que los sensores permiten monitorizar. La adaptación de un sensor y un dispositivo de rastreo al collar, oreja, pierna, cola o mediante un microchip ingerible, brinda a los ganaderos la capacidad de rastrear los niveles de actividad, la salud y otros comportamientos clave del ganado, como la actividad reproductiva. A la vista de esta información pueden tomar decisiones orientadas a aumentar la producción y el bienestar general del ganado. Entre los beneficios clave de este tipo de aplicaciones destacan:
  • Identificación de animales más sencilla.
  • Detección de calor para mejorar las tasas de concepción, incluido el seguimiento de calores silenciosos y el mejor momento para la inseminación.
  • Detección de cojera u otros problemas de movilidad y monitorización general de salud para separar y tratar a los animales enfermos.

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  • Detección de partos para poder ingresar al nuevo animal en el sistema y monitorizar los nacimientos vivos.
  • Localización por GPS para monitorizar a los componentes de un mismo rebaño.
  • Detección precoz de mastitis, para disminuir el riesgo de pérdida de leche.
  • Integración de cualquier medicamento o tratamiento con el seguimiento de la base de datos de la granja.
  • Identificación de animales en riesgo de estrés por calor o frío.
  1. Robótica Agrícola. Debido a la escasez de mano de obra y la creciente necesidad de alimentar a la población mundial, los robots agrícolas se están convirtiendo en un potente aliado para los agricultores. Teniendo en cuenta que se espera que la población mundial crezca en más de un tercio, o 2,3 mil millones de personas, entre 2009 y 2050 (FAO) cada vez cobra mayor importancia la implementación de tecnología para optimizar la producción agrícola, como es el caso de las aplicaciones de visión y aprendizaje automático que permiten a los robots ver y entrenar en su entorno. Este hecho, unido a la disminución de costes de los sensores conectados, marca una de las primeras etapas de una revolución de la robótica agrícola, en la que la mayoría de los productos se hallan aún en las primeras fases de prueba. No obstante, en algunos lugares ya se empiezan a ver aplicaciones destinadas a la cosecha de fruta, la plantación de simiente o incluso drones para la captación de imágenes aéreas, que permiten un significativo ahorro de tiempo y mano de obra para no tener que acudir a la verificación visual de un cultivo.
  2. Invernaderos inteligentes. Los sistemas de monitorización remota inteligentes de invernadero facilitan el control de las operaciones de forma remota desde cualquier dispositivo iPhone o Android. Entre los beneficios de la automatización de invernaderos cabe señalar:
  • Proteger las plantas de temperaturas extremas y mantener una temperatura controlada.
  • Mantenerse al tanto de todos los cambios ambientales y estados que puedan suponer una amenaza a los cultivos, como las fluctuaciones de humedad o fallos de energía.
  • Conocimiento de las plantas y su estado al segundo, en tiempo real, para poder tomar medidas rápidamente cuando es necesario.
  1. Gestión inteligente de plagas. La monitorización inalámbrica de plagas hace posible reducir la dependencia en el trabajo manual, fomentar la agricultura ecológica y mejorar la eficiencia de la producción de cultivos. Al ayudar a automatizar el proceso estándar propenso a errores de controlar las trampas para insectos y el trabajo de adivinación para determinar dónde y cuánto pesticida usar en un campo, las empresas pueden reducir daños, ahorrar y aplicar prácticas más respetuosas con el medio ambiente.

¿A qué esperas para gestionar tu explotación agrícola de forma más eficiente? ¿Quieres probar cómo mejorar la calidad de vida del ganado gracias a los sensores? El Smart farming puede ser tu decisión más inteligente.

 

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Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia