Selecciona tu país

El año pasado muchas personas que nunca en su vida habían escuchado la palabra “zoonosis” aprendieron su significado. La zoonosis es una enfermedad infecciosa que se transmite de animales a humanos. Existen muchos ejemplos de este tipo de contagios, como la rabia, ántrax, tularemia y virus del Nilo Occidental. No está claro aún si el COVID-29 tiene o no un origen zoonótico, aunque es una posibilidad que se baraja.

Llama la atención darse cuenta de que gran parte de la exposición humana a enfermedades infecciosas ha sido zoonótica. De hecho, existen cuatro clases de fuentes de infección de este tipo: bacterias, virus, parásitos y hongos, porque todas las clases de agentes patógenos causan enfermedades zoonóticas.

Descarga nuestra guía gratuita: Epidemiología y Salud Pública, las 5 tecnologías que están transformando este campo

¿Cuáles son los síntomas de la zoonosis?

Los síntomas de la enfermedad pueden variar de una persona a otra, aunque algunos de los signos más comunes en todos los casos son:

  • Síntomas gastrointestinales. Diarrea (puede ser grave), calambres abdominales, falta de apetito, náusea, vómitos y dolor localizado en el área abdominal.
  • Síntomas parecidos a la gripe, entre los que destacan la fiebre, dolor de cuerpo, dolor de cabeza, fatiga y ganglios linfáticos inflamados.
  • Lesiones cutáneas, arañazos o picaduras.

El pronóstico de la enfermedad zoonótica será diferente en función del estado de salud previo del paciente y de la evolución del proceso en el organismo. En algunos casos, puede suceder que la persona se cure sin tratamiento; sin embargo, algunos pacientes inmunodeprimidos pueden presentar complicaciones de mayor gravedad, que requieran incluso de hospitalización.

¿Cómo podemos prevenir la zoonosis?

La prevención es una de las herramientas más eficaces para evitar las graves consecuencias que puede tener una zoonosis. Entre los métodos preventivos más eficaces se encuentran los siguientes:

1. Higiene personal adecuada.

2.  Lavado de manos antes y después de manipular animales.

3. No comer ni beber en áreas de alojamiento de animales.

4. Usar ropa específica para granjas o batas de laboratorio cuando se trabaje con animales.

5. Evitar manipular animales enfermos o con lesiones, a menos que se lleven guantes.

Las zoonosis son enfermedades que pueden transmitirse directamente de los animales a los humanos. Cada año, miles de personas enferman de infecciones causadas por zoonosis, como salmonella, por ejemplo.

Para prevenir y controlar la aparición de enfermedades zoonóticas en los seres humanos, debemos identificar las principales fuentes animales y alimentarias de enfermedades. Este paso es clave, ya que facilitaría tener más claras las rutas de transmisión de animales a humanos en cada caso.

Por último, cabe recordar que la zoonosis no solo actúa contagiando a humanos de enfermedades animales, sino que es un tipo de enfermedad bidireccional que, por lo tanto, comprende también todos los contagios que se producen en animales que han estado en contacto con personas enfermas.

Las enfermedades zoonóticas pueden ser una calle de doble sentido y eso significa que, aún es más necesario adquirir un control eficaz sobre ellas, para evitar su propagación.

Si te interesan estos temas de salud y te gustaría especializarte en esta disciplina, ¿has pensado en cursar un máster o posgrado que amplíe tus oportunidades profesionales dentro de este campo tan apasionante?

Si quieres saber más sobre epidemiología y estás pensando en formarte en un ámbito en auge y con muchas salidas profesionales, visita nuestro artículo Estudiar epidemiología y salud pública: 4 motivos para hacerlo en el que te descubrimos por qué estudiar epidemiología para ser un profesional completo en el sector de la salud.

Ebook GRATIS: Epidemiologia

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia