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La Educación Musical es una de las especialidades dentro de Grado de Magisterio, un título que proporciona una formación orientada al desarrollo de la actividad docente en los correspondientes niveles del sistema educativo, integrando los aspectos básicos con la preparación específica de la especialidad de música, asignatura que se enfoca de manera eminentemente práctica. En esta especialidad se forman profesores que se encargan, fundamentalmente, de la educación musical de los niños y niñas, aunque también están capacitados para impartir clases de carácter general.

¿En qué consiste la enseñanza de música?

Los profesores de música de Primaria realizan las siguientes enseñanzas y funciones:

  • Enseñan a los alumnos a leer partituras (solfeo) y  a comprender e interpretar la música
  • También les enseñan tocar un instrumento musical, por ejemplo la flauta, a un nivel básico y, en ocasiones, también a cantar.
  • Enseñar la historia, la teoría y la valoración de los diferentes tipos de música.
  • Enseñar competencias musicales y otras materia a niños entre los seis y doce años.
  • Preparar y planificar sus clases atendiendo al colectivo de alumnos y  a los requerimientos del currículo pero, al mismo tiempo, tener en cuenta las necesidades individuales de cada niño.

 

El perfil del profesor de música

El perfil tipo de los profesores de música tienen muchos aspectos comunes al resto de titulados en magisterio: interés por todos los temas relacionados con la educación, capacidad de análisis de situaciones de enseñanza-aprendizaje y facilidad para plantear respuestas educativas que contribuyan a la mejor preparación de los ciudadanos a los que irá dirigida su tarea docente. Además, el profesor de música debe ser proactivo, empático y con excelentes habilidades comunicativas, especialmente en lo que se refiere a la explicación de materias y conceptos de manera comprensible y amena. Adicionalmente, el profesor de la especialidad de música debe tener las siguientes aptitudes y competencias:

  • Facilidad para la comunicación verbal y escrita, así como la enseñanza de cuestiones artísticas.
  • Buenas aptitudes para la planificación.
  • Capaz de trabajar en equipo y aportar ideas en las reuniones con el resto de profesorado.
  • Capacidad par calificar y evaluar el trabajo realizado por los estudiantes.
  • Tener conocimientos profundos de teoría musical y habilidad de tocar un instrumento o cantar con profesionalidad.
  • Empático y extrovertido, con capacidad de animar, motivar e inspirar a los estudiantes.
  • Tener mucha paciencia y comprensión.
  • Excelentes habilidades de comunicación y de organización.
  • Altas capacidades de observación y evaluación.
  • Ser mentalmente fuerte para mantener la disciplina y trabajar bajo presión.
  • Disponer de recursos para, en ocasiones, ser capaz de enfrentarse y dar solución a comportamientos difíciles en el aula.
  • Conocimientos y habilidades en tecnología de software musical.

 

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia