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El trastorno bipolar no es una enfermedad exclusiva de los adultos, también puede darse tanto en niños como en adolescentes. La diferencia fundamental del trastorno bipolar de los adultos y el de los niños es que en estos últimos los cambios de humor propios de las enfermedad se dan en un ciclo mucho más rápido, pudiéndose producir diversos episodios maníacos y depresivos muchas veces a lo largo de un día.

Características de este trastorno en niños

  • El episodio de manía suele ser un periodo de irritabilidad extrema y de rabietas destructivas más que de felicidad excesiva.
  • La depresión en los niños con trastorno bipolar se caracteriza por numerosas quejas físicas, ausencias frecuentes del colegio o bajo rendimiento académico, intentos de fuga del hogar, irritabilidad, quejas, llanto sin causa aparente, mala comunicación y sensibilidad excesiva al rechazo o los fallos.
  • En los jóvenes con trastorno bipolar también son comunes los síntomas mixtos.

EL diagnóstico

El diagnóstico del trastorno bipolar en niños y adolescentes tempranos suele ser complicado, confundiéndose en ocasiones con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) u otras enfermedades mentales. A muchos niños se les diagnostica TDAH en lugar de trastorno bipolar.

En realidad, el TDAH suele aparecer antes de que se produzca un desarrollo claro de los síntomas del trastorno bipolar, pero también pueden convivir ambas afecciones, Es decir, un niño con TDAH puede desarrollar un trastorno bipolar. pero esta situación no se da en todos los casos.

 

Tratamiento e intervención en la escuela

Es muy importante que los niños con trastorno bipolar sean tratados y aprendan a controlar los síntomas a medida que se hacen mayores. Los medicamentos suelen resultar de utilidad para estabilizar el humor y la psicoterapia puede aportar ventajas adicionales.

Las rápidas oscilaciones de humor y las rabietas prolongadas características del trastorno bipolar complican los procesos de enseñanza-aprendizaje de estos alumnos y su integración y convivencia en el aula.

Para lograr una adecuada integración, es necesario que tanto la familia como el equipo docente conozca muy bien el diagnóstico de los alumnos en esta situación, puesto que, aunque los síntomas del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y el trastorno bipolar en niños pueden ser similares, su origen difiere, y por lo tanto también su tratamiento y formas de intervención en el aula.

Por ejemplo, la destructividad y el mal comportamiento de los niños con trastorno bipolar suelen considerarse intencionados, mientras que en los pacientes de TDAH se deben más al descuido o la falta de atención. Por otra parte, los arrebatos físicos y las rabietas que se observan en ambos trastornos pueden ser debidos a la imposición de límites  el caso de los niños con trastorno bipolar y a la excesiva estimulación sensorial y emocional en los niños con TDAH.

Los maestros que trabajan con alumnos con trastorno bipolar deben estar muy atentos a su comportamiento, poniendo en marcha estrategias que favorezcan su integración y minimicen los efectos adversos que pueden tener determinados comportamientos del niño, derivados de aspectos: como la impulsividad, la falta de autocontrol, o los comportamientos disruptivos en los que puede incurrir.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia