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En todo proceso educativo es necesario tener en cuenta la metodología que se quiere utilizar. Dicha metodología se basa en unos métodos didácticos que deben estar alineados con las características y motivaciones de los alumnos o personas que llevan a cabo el aprendizaje, así como también el tiempo y recursos disponibles.

Toda acción didáctica debe estar concebida en base a los siguientes objetivos:

  • Transmitir información que el alumnado desconoce.
  • Potenciar el dominio de los conceptos básicos de un tema.
  • Facilitar la comprensión de aspectos teóricos.
  • Promover el desarrollo de habilidades y estrategias de pensamiento.

La didáctica en adultos

Los adultos, por lo general, tienen un perfil psicológico y, sobre todo, unas necesidades, motivaciones y prioridades diferentes a los niños y los jóvenes. Esto implica que su forma de aprender es distinta, como diferentes son sus habilidades, disponibilidad de tiempo para el estudio, potencial de la memoria e, incluso, las características fisiológicas del cerebro.

En consecuencia, a la hora de establecer una relación de enseñanza-aprendizaje con una persona adulta se deben tener en cuenta factores como:

  • El tiempo que la persona adulta lleva sin realizar ninguna acción formativa, que pueden llegar a ser muchos años.
  • Los recursos, habilidades y estrategias de la persona.
  • La posibilidad de que el adulto se encuentre con una falta de hábitos de estudio.
  • La tendencia del adulto a buscar una aplicación práctica y útil de la formación. De lo contrario, es muy posible que pierda rápidamente la motivación y el interés.
  • Las condiciones, a veces complicadas y teniendo que compaginarlas con otras actividades y obligaciones, en que el adulto tiene que llevar a cabo su formación.

A partir de estos factores, en la enseñanza con adultos es necesario establecer una didáctica basada en los siguientes principios:

  • En primer lugar, es muy importante enseñarle a aprender a través del establecimiento de técnicas de estudios y pautas concretas sobre cómo estudiar mejor.
  • Establecer muy claramente cuáles son los objetivos que se quieren alcanzar y, siempre que sea posible, relacionarlos directamente con la aplicación en su trabajo actual o en una capacitación o actualización profesional para el futuro.
  • Partir de conocimientos previos y relacionarlos con los nuevos contenidos.
  • Potenciar la actividad mental.
  • Tener muy en cuenta los propios intereses y motivaciones de los alumnos.
  • Potenciar la autoestima.
  • Dosificar la cantidad de información nueva y diversificar las tareas y aprendizajes.
  • Enseñar a planificar y organizar el propio aprendizaje.
  • Combinar los aspectos teóricos con los prácticos, relacionando lo abstracto con lo concreto y cotidiano. Poner énfasis a la parte práctica, concreta y útil de las enseñanzas.
  • Crear un clima de confianza y entendimiento entre el profesor o formador y alumno.
  • Estimular y motivar, valorando muy especialmente el sobre esfuerzo realizado por el alumno adulto para aprender.

como estudiar mejor

Por otra lado, es importante que dirijamos nuestra metodología a lograr un aprendizaje significativo y orientado a un sentido concreto  práctico y referencial, puesto que facilita la adquisición de nuevos conocimientos y la retención de la información se vuelve más duradera. El aprendizaje significativo se basa en el concepto de que se puede aprender cualquier contenido cuando la persona es capaz de atribuirle el significado que éste tiene para él, a través de su propia experiencia.