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Al hablar de Alzheimer fases y síntomas comunes en cada una de ellas, podrás encontrar diversas clasificaciones, tal vez la más conocida y sencilla es la que describe tres fases del Alzheimer:

  • Alzhéimer leve
  • Alzhéimer moderado
  • Alzhéimer severo

Otra clasificación, la creada por el Dr. Barry Reisberg, director del área clínica del Centro de Envejecimiento y Demencia de la Universidad de New York, describe siete Alzheimer fases, correspondientes a la evolución clínica del paciente. Ambas clasificaciones tienen un problema: no nacieron bajo el conocimiento científico más actual sobre el alzhéimer, con lo cual hay aspectos claves de la enfermedad que no se toman en cuenta.

Se sabe que la enfermedad de Alzheimer comienza décadas antes de que veamos los síntomas, algunos estudios hablan de 20 0 30 años antes. Ya desde tan temprano en nuestro cerebro se van produciendo cambios que también forman parte del proceso patológico que conforma la enfermedad. No hay síntomas, o apenas se notan; no hay demencia, pero hay Alzheimer.

A la luz de estos nuevos conocimientos, una clasificación de cinco fases del Alzheimer se va abriendo paso, siendo defendida por centros como la prestigiosa Clínica Mayo. Estas fases Alzheimer son:

  • Fase preclínica de la enfermedad de Alzheimer
  • Fase de deterioro cognitivo leve (DCL) debido a la enfermedad de Alzheimer
  • Demencia leve debido a la enfermedad de Alzheimer
  • Demencia moderada debido a la enfermedad de Alzheimer
  • Demencia severa debido a la enfermedad de Alzheimer

De esta clasificación de las fases del Alzheimer en cinco etapas vamos a hablar en nuestro artículo. También haremos énfasis en tecnologías claves en cada una de ellas que pueden ayudar en el diagnóstico o en la terapéutica de la enfermedad.

 

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Alzheimer fases y síntomas

Fase preclínica de la enfermedad de Alzheimer

En la fase preclínica aún no hay síntomas de la enfermedad. La persona lleva una vida normal, en la que seguramente no imagina que en su cerebro se están produciendo cambios que en muchos años harán que no recuerde el nombre de quienes la rodean.

Como comentamos anteriormente, esta fase Alzheimer puede estar comenzando décadas antes de que la persona manifieste síntomas claros de la enfermedad. Durante ese tiempo, en el cerebro se van acumulando de forma anormal unas proteínas, la beta amiloide y la proteína tau, que dañan la estructura y el funcionamiento neuronal.

Cuando ese daño al cerebro llega a determinado punto, es que comenzamos a notar los síntomas que vemos en los enfermos y se pasa a otra etapa del Alzheimer.

Tecnología clave en esta fase: La tomografía por emisión de positrones (PET por sus siglas en inglés) y el uso de radiotrazadores específicos que permiten detectar la acumulación anormal en el cerebro de proteína beta amiloide, ha venido a revolucionar la investigación en esta área. Recientemente también han salido al mercado radiotrazadores de proteína tau. En esta fase la tecnología PET solo tiene validez en el campo investigativo. En la práctica clínica, la unión de los resultados de la PET más la constatación de síntomas clínicos, es la vía para lograr un diagnóstico.

Fase de deterioro cognitivo leve (DCL) debido a la enfermedad de Alzheimer

Esta es una de las Alzheimer fases en que ya se notan síntomas, los iniciales, solo que estos son tan leves que generalmente son interpretados como parte del envejecimiento. Los cambios que se van notando no afectan el normal desarrollo de la persona en la vida diaria.

Los afectados suelen quejarse de que tienen mala memoria y algunas pruebas especializadas detectarían que, en efecto, hay alteraciones para la recuperación de información reciente, como conversaciones que tuvo el día anterior.

Es importante tener en cuenta que deterioro cognitivo leve no significa en todos los casos que una persona tiene Alzheimer, ni tan siquiera significa que terminará padeciendo demencia. Para realizar un diagnóstico de la enfermedad se hace necesario constatar los síntomas clínicos y, además, realizar pruebas como la citada PET o el análisis del líquido cefalorraquídeo.

Tecnología clave en esta fase: es un momento ideal para intervenir con terapias no farmacológicas con base tecnológica. Por ejemplo, apoyándonos en las plataformas de estimulación cognitiva o en la wiiterapia.

También se están desarrollando dispositivos que permiten, mediante el análisis de la respuesta o actuación en pruebas cognitivas en ordenador, diagnosticar la enfermedad más rápidamente o al menos, identificar a los sujetos con mayor riesgo.

Fase de demencia leve debido a la enfermedad de Alzheimer

Ya aquí el alzhéimer ha provocado tanto daño en el cerebro que la persona tiene demencia en su fase leve. Es la fase del Alzheimer en que más habitualmente se diagnostica la enfermedad. Los familiares empiezan a notar que algo no va bien. Síntomas comunes de esta fase:

  • Olvido de eventos recientes, como qué comió o qué hizo ayer. Tienen dificultades para almacenar información nueva.
  • Las actividades que demanden un buen funcionamiento ejecutivo se ven muy dañadas. Por ejemplo, hacer grandes cenas familiares, planificar un viaje o llevar las cuentas del banco es muy complicado.
  • Desorientación espacial: pueden perderse en lugares conocidos, por ejemplo, en el trayecto de la casa al centro.
  • Alteraciones incipientes del lenguaje: les cuesta encontrar la palabra adecuada.

Tecnología clave en esta fase: aquí la estimulación cognitiva sigue siendo clave, las plataformas que anteriormente mencionamos son muy útiles. Además, ante el riesgo de deambulación se puede acudir a la tecnología GPS para mantener al mayor localizado. Existen muchos dispositivos en el mercado que cumplen con las necesidades de este periodo.

Demencia moderada debido a la enfermedad de Alzheimer

Los déficits de las anteriores Alzheimer fases se van intensificando en esta etapa. La persona comienza a depender de los demás para el desarrollo de algunas actividades básicas de la vida diaria. Síntomas comunes del periodo:

  • Los déficits en la memoria son más acentuados. Puede que ya no recuerde eventos de su historia personal y cree anécdotas irreales para llenar el vacío.
  • Puede confundir la identidad de quienes le rodean, o reconocer a los familiares de forma intermitente.
  • No reconoce el lugar en que está, ni la fecha que es.
  • Las alteraciones de conducta son más comunes; el enfermo puede mostrarse ansioso, apático o llegar a la agresividad. Estos síntomas pueden exacerbarse al caer la tarde.
  • Comienza a necesitar niveles de ayuda para ducharse y vestirse. En la cocina aún puede ayudar a realizar tareas sencillas.

Tecnología clave en este periodo: la roboterapia y la wiiterapia son muy usadas. También las tecnologías para hacer el hogar inteligente permiten monitorizar la actividad del mayor y evitar accidentes domésticos.

Fase de demencia severa debido a la enfermedad de Alzheimer

En esta fase el deterioro cognitivo es profundo y físicamente se producen grandes pérdidas. Entre los síntomas de esta fase Alzheimer:

  • Se pierde la capacidad de expresarse verbalmente. La comunicación extraverbal comienza a jugar un papel clave.
  • El enfermo ya no logra reconocerse a sí mismo en el reflejo del espejo.
  • Requiere asistencia de los demás para realizar todas las actividades básicas de la vida diaria
  • La capacidad de andar se va perdiendo gradualmente, hasta terminar estando encamado sin poder sostener la cabeza en alto
  • Problemas para tragar los alimentos

En la última de las Alzheimer fases, aumenta el riesgo de infecciones y atragantamientos. La neumonía por aspiración es la principal causa de muerte entre la población afectada por la enfermedad.

Tecnología clave en este periodo: en la fase severa, el mundo de los sentidos cobra especial relevancia. Se han diseñado dispositivos que emiten aromas específicos para estimular el apetito. También hay una habitación diseñada para fines terapéuticos, la cámara Snoezelen, que se emplea en el alzhéimer severo para estimular sensorialmente. Otras tecnologías más clásicas, como los reproductores de música, no deben ser ignorados porque pueden contribuir al bienestar del paciente.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia