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La alimentación no solo cumple la función de satisfacer una necesidad biológica, sino que también satisface necesidades como compartir con los semejantes y proporcionar placer, entre otras. Sin embargo,  no solo es esencial alimentarse sino que también son importantes los hábitos alimenticios saludables que junto a la actividad física nos proporcionaran una mejor calidad de vida. Los hábitos alimenticios se pueden definir como los patrones de alimentación de una persona a diario, que incluyen preferencias sobre determinados alimentos, influencias familiares, sociales y culturales.  

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 Por otro lado, se entiende por hábitos alimenticios saludables aquellos que contribuyen a mejorar la salud de las personas como los siguientes:

  • Comer todo tipo de alimentos saludables: carnes, pescados, verduras, frutas, legumbres, cereales.
  • Aumentar el consumo de frutas, verduras o legumbres.
  • Disminuir el consumo de sal o de azúcar.
  • Comer carnes con menos grasa como el pavo.
  • Limitar las grasas de origen animal y apostar por las de origen vegetal.
  • Hacer cinco comidas al día.

En la cara opuesta nos encontramos con los hábitos alimenticios que deberíamos eliminar para tener una buena salud. Son los siguientes:

  • Comer bollería industrial.
  • Saltar alguna comida al día.
  • No beber suficiente agua o beber refrescos azucarados.
  • Abusar del alcohol.
  • Abusar de las comidas rápidas.
  • Comer muy rápido.

 

La tecnología de los alimentos y su influencia en los hábitos alimenticios

La tecnología ha modificado muchos aspectos de nuestra vida y entre otros lo hábitos alimenticios. Se entiende por tecnología de los alimentos la ciencia que estudia y garantiza la calidad microbiológica, física y química de los productos alimenticios en cada fase de su proceso de elaboración. Entre los avances tecnológicos podemos destacar los siguientes:

  • Envases activos. Son envases que modifican el ambiente que protege el alimento para eliminar cualquier efecto negativo que pueda incidir en su calidad o seguridad. De esta forma se alarga el tiempo de conservación.
  • Alta presión. Se utiliza para lograr la desinfección y conservación de los alimentos sin afectar al contenido nutricional.
  • Microcapsulación. Esta tecnología permite desarrollar alimentos con propiedades nuevas y que son más seguros y saludables, así como ingredientes con propiedades avanzadas.
  • Imagen química. Hace posible la obtención de un mapa de la composición del alimento que se está procesando. De esta forma se pueden distinguir la humedad, las proteínas o las grasas. De esta forma la información sobre cada producto es más exacta.

Todas estas tecnologías y otras muchas que se aplican a los alimentos han influido en los hábitos de alimentación de hoy en día. Actualmente, se apuesta por lo natural, es decir, por lo que ha tenido menos aportación tecnológica en la producción, puesto que se ve con cierto recelo por parte de los consumidores la aplicación de la tecnología a los alimentos.

En base a un estudio realizado por la Universidad de Gante en Bélgica los consumidores no ven de forma positiva la forma en la que se producen los alimentos en la actualidad. Para la mejora de esta visión, se debería realizar una importante labor de información y comunicación en relación a las técnicas utilizada y a los efectos que pueden producir.  

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Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia