Federico Mazzon es especialista en negocios, innovación y desarrollo sostenible. Tiene más de 10 años de experiencia nacional e internacional en las diferentes áreas de los ecosistemas de innovación, ejerciendo en entornos tan diversos como universidades, startups, consultoras, fondos de inversión y gobiernos. Por segunda vez ha formado parte del Bootcamp ‘Impulso: Estrategia, Innovación y Liderazgo’, que forma parte del MBA de VIU, en calidad de coach, asesorando y apoyando al equipo que resultó ganador de la edición.

Con motivo de su participación en el Bootcamp quisimos conocer más sobre su experiencia en el mundo del emprendimiento y le pedimos que nos diera algunas claves, consejos y experiencias que puedan servir de guía a la hora de lanzarnos a la aventura de emprender.

¿Qué recomendaciones harías a alguien que está considerando emprender?

Armar un equipo. Es fundamental que haya sintonía humana y aspiracional y complementariedad de conocimientos y habilidades.

“Desromantizar”. No será fácil, pero si hay resiliencia, convicción y trabajo, al final valdrá la pena y más.

Partir de un gran problema o necesidad - presente o inminente-. Sin esto claro, difícilmente haya un buen negocio.

No enamorarse de las ideas. Solucionar problemas de la sociedad y el medio ambiente que habitamos, obteniendo una retribución, es lo verdaderamente importante, el producto o las formas, pueden variar. Hay que pasar rápido a la acción y si la idea no funciona, seguir con la siguiente, no pasa nada.

Apalancarse en los ecosistemas de emprendimiento. Estos entornos se constituyen por diferentes actores que impulsan y potencian los emprendimientos (Incubadoras, Aceleradoras, Fondos de inversión, Asociaciones, Gobiernos, Universidades, etc). Es importante aprovechar las ventajas y el soporte que brindan estos jugadores, para obtener financiamiento, asistencia técnica, mentorías, validaciones, capacitaciones y networking, entre otras.

¿Es mejor iniciar el emprendimiento de manera online u offline?

Todo depende a quién te diriges, todo análisis comienza en tus potenciales clientes, donde se mueven, que prefieren, cuáles son sus hábitos y modalidades de compra, etc. Sin embargo, actualmente, la gran mayoría de los emprendimientos que se lanzan son “nativos digitales”, es decir, nacen en el plano digital y operan en ese canal y si analizamos la tendencia de crecimiento del “mercado on line”, acelerado por el efecto de la pandemia COVID-19, indudablemente el futuro es digital, excepto por algunos mercados de nicho que continuarán analógicos. Hoy difícilmente puedas ser competitivo sin utilizar la tecnología a tu favor.

¿Es bueno salir de la zona de confort para crear un emprendimiento?

Más que bueno, es indispensable e inevitable si realmente quieres lograrlo. Por empezar hay que ponerse en los zapatos de tus clientes para diseñar una propuesta de valor a su medida, eso ya te exige salir de tu mundo e ingresar en el de ellos. De ahí en adelante, la puerta de la zona de confort se abrirá frecuentemente e ingresarás a zonas turbulentas y zonas de gratificación, como si fuera una montaña rusa y si ese viaje te gusta ya no querrás volver a la zona de confort. Habiendo acompañado a varios emprendedores y ahora experimentando en carne propia, concluyo que este es un requisito para emprender, incluso los emprendedores más disruptivos no solo salen de sus zonas de confort, sino que desafían el statu quo de todos.

¿Es recomendable invertir todo el capital o una parte?

Aquí me gustaría distinguir los distintos tipos de capital. El capital humano (talento) y el capital social (network) deben ser 100% invertido en este proceso de creación y lanzamiento. Respecto al capital financiero, lo que sea necesario para poner en marcha tu emprendimiento y subsistir hasta tanto se generen los primeros ingresos y el emprendimiento comience a ser autosustentable. Además, es importante pensar ¿en qué se invertirá ese capital? y claro, ¿de dónde lo obtendrás?: FFF, Capital Semilla, Business Angel, Bancos, Concursos/Competencias, Fondos públicos, etc. Esta última pregunta, encierra otra para pensar: ¿qué estás dispuesto a ofrecer para que inviertan en tu proyecto?

¿Generar una alianza con algún compañero o colega es recomendable o no?

No hay verdades absolutas, pero a mi juicio no es recomendable generar sociedades ni con colegas ni con familiares directos. “Negocios son negocios” De todos modos, para tener mayores probabilidades de que el equipo/sociedad funcione, es fundamental que exista sintonía humana y aspiracional, compromiso y disponibilidad equilibrada y complementariedad en lo que cada uno aporta al proyecto.

¿Cuál es la clave del éxito de un emprendimiento?

Si tuviera que elegir una, diría las personas que lo llevan a cabo. Esto no intenta ser una respuesta políticamente correcta, es la realidad que se observa ante cada decisión de inversión de los Venture Capital y su conocida frase: “No invertimos en productos, Invertimos en los mejores equipos de personas” Y esto tiene su lógica, el producto puede morir en el primer intento, la tecnología puede quedar obsoleta, pero las personas se sostendrán, son la fuente creadora y ejecutora que nutrirá al emprendimiento.

Sin embargo, es importante mencionar algunas otras claves que aumentan las probabilidades de éxito: atacar un gran problema o necesidad, diseñar una propuesta de valor diferencial y a medida de nuestros clientes, enfocarse en hacer muy bien una o dos cosas, “el que mucho abarca, poco aprieta”, entender el “time to market”, cuando es propicio lanzarse al mercado, apalancarse de forma inteligente en el ecosistema y nunca bajar los brazos.

¿Cómo influye la formación en el proceso de emprender con éxito?

Los mercados de mayor crecimiento en este último tiempo y donde se vislumbran las mejores oportunidades de negocio han elevado el umbral de entrada, demandan propuestas de valor cada vez más especializadas, intensivas en tecnologías y conocimiento. Además, los emprendimientos dinámicos y de rápido crecimiento - startups - requieren de competencias y habilidades particulares para conducirlos, generar alianzas, negociar, levantar capital, diseñar estrategias, nuevos productos competitivos, etc. Por todo esto, creo que la formación es un aspecto fundamental para transitar el proceso emprendedor de forma más eficiente y eficaz.

Acabas de participar en una nueva edición del Bootcamp de VIU, ¿Qué aporta esta formación a sus estudiantes?

Primero es importante abordar el término bootcamp que tiene su origen en el mundo militar, y hace referencia a los campos de entrenamiento donde se forman a los nuevos reclutas. Se trata de un programa intensivo, en el que los participantes consiguen superar sus límites y adquirir, en pocas semanas, todas las habilidades especializadas y conocimientos diferenciadores necesarios para desarrollar una nueva carrera.

Nuestro bootcamp IMPULSO aplica este espíritu a la dirección y gestión de empresa, ofreciendo a lo largo de 4 semanas una formación intensiva que cubre las 4 fases del modelo de desarrollo de un negocio: diseño, estrategia, medición y comunicación, y ofrece a los estudiantes la posibilidad de adquirir los conocimientos, competencias, y habilidades específicas que necesitan para conseguir sus objetivos.

Basado en 3 pilares fundamentales:  Estrategia, innovación y liderazgo; el bootcamp ofrece una experiencia donde se recorren los principales aspectos para diseñar y construir un negocio ágilmente, apelando fuertemente a estimular la creatividad y la innovación del alumnado a partir de un gran problema/necesidad real (reto) que se lanza con el objetivo de orientar la creación de soluciones innovadoras que permitan a su vez constituir un negocio rentable y sostenible. En esta edición el reto se ha lanzado en el marco del sector turismo con el objeto de encontrar soluciones innovadoras que favorezcan la reactivación en Iberoamérica.

Durante las 4 semanas, el alumnado transita por una serie de píldoras formativas de corte pragmático, masterclass inspiradora y sesiones de coaching en las cuales trabajan en equipos conformados con el objetivo de desarrollar un proyecto de negocio en respuesta al reto lanzado.

¿Cuál es el perfil de los alumnos del Bootcamp de VIU y qué proyectos destacaría?

El perfil del alumnado se caracteriza por profesionales, mayormente de Latinoamérica, con el propósito de mejorar y ampliar sus conocimientos, herramientas y habilidades empresariales.

En mi rol de coach tuve la fortuna de acompañar 3 equipos notables con proyectos muy interesantes, uno de ellos fue ganador del “Pitch day” con su proyecto “A rodar, viaja la vida”. Se trata de una app para la tercera edad - silver economy- que propone una comunidad de viajeros adultos mayores con funcionalidades inteligentes para socializar y facilitar viajes en grupos como así también para cuidar la salud y el bienestar.

¿Qué aprendes de tus alumnos emprendedores? ¿Recuerdas a alguno que después haya emprendido con éxito?

Hay una frase de Jim Rhon que dice algo así como: “eres el promedio de las 5 personas con las que pasas más tiempo.” En mi caso y por mi trabajo, sin dudas que entre esos 5, hay emprendedores de los cuales aprendo y me inspiro todo el tiempo, creo que es muy motivante acompañar personas que están dispuestas a desafiar sus límites, salir de la zona de confort y luchar por sus sueños.

El bootcamp IMPULSO solo lleva 2 ediciones, aún creo que no hubo tiempo para cosechar emprendedores que se lancen al mercado con sus proyectos. Por lo pronto, es muy satisfactorio plantar la semilla del emprendedurismo y la innovación en el alumnado para que luego puedan capitalizarlo como intraemprendedores y agentes de innovación en sus organizaciones o, como emprendedores con sus propias startups.