David Garriga VIU
Expertos VIU

Expertos VIU | David Garriga: Terrorismo Yihadista. Prevención, desradicalización y amenazas actuales

David Garriga es enfermero especializado en salud mental, licenciado en criminología, máster en Mundo Árabe e Islámico y en Prevención y Análisis del Delito y docente de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídica de VIU. Su destacada trayectoria profesional se ha centrado en el mundo árabe e islámico, específicamente en el análisis y prevención del terrorismo yihadista, insurrección y Movimientos Radicales. Además, es Presidente de CISEG (Comunidad Internacional de Seguridad Global), creador y Editor de Al-Ghurabá, una revista enfocada a la prevención y narrativas alternativas al radicalismo; y Co-Director de OPRA (Observatorio para la Prevención del Radicalismo Violento).

Por ello no resulta sorprendente que haya sido uno de los expertos invitados a participar en la miniserie documental “3 dies d'agost", sobre los atentados del 17A en Barcelona y Cambrils que TV3 ha producido, y que se emiten este 16-17 y 18 de agosto, para conmemorar que se cumplen 5 años de los terribles sucesos.

Para conocer más sobre su visión de la prevención y el estado actual del terrorismo yihadista, su trabajo al frente de la revista Al-Ghurabá y su participación en el documental de TV3, le realizamos la siguiente entrevista en profundidad.

¿Nos puedes contar un poco sobre ti?

Soy nacido en Berga. Actualmente resido en Barcelona. Aunque me he licenciado en Criminología y colaboro desde esta formación con diferentes instituciones sobre el tema de la prevención del terrorismo de etiología yihadista, mi primera formación universitaria fue la enfermería. Cuando empecé a estudiarla, no tenía muy claro que me llegara a gustar. Poco a poco iba adquiriendo muchos conocimientos que me servían para tener una buena base en cuidados de enfermería, conocimientos médicos, trato con los usuarios, interacción con otros profesionales y, a través de ellos, adquiría unas herramientas para seguir formándome y ampliar la información y formación en especialidades que me llamaran más la atención. En este sentido, me pasó con la especialización de salud mental y multiculturalidad. Las clases me fascinaban y en las prácticas ya fue donde tuve claro que era la especialidad que quería seguir.

Desde que acabé la carrera de enfermería, mi interés por la cultura árabe fue una prioridad. Pasé los veranos trabajando en diferentes hospitales de países árabes para aprender, a la vez que trabajaba, la cultura y el idioma árabe.

Más adelante estudié Criminología y el Máster en Mundo Árabe e Islámico en la Universidad de Barcelona, y me especialicé en Terrorismo Yihadista en la Pablo Olavide de Sevilla. Actualmente estoy cursando el Doctorado.

Cuando estos grupos terroristas comenzaron a matar en nombre del islam y la yihad aquí en occidente, tergiversando conceptos de la religión islámica para justificar sus atrocidades, me pareció que era oportuno intentar luchar contra este terrorismo en mi país. Dejé proyectos en países árabes para volver a casa y comenzar a colaborar con diferentes instituciones. Desde el año 2005 hasta la actualidad intento aportar mis conocimientos y experiencia para prevenir la radicalización de jóvenes en occidente, formando a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad en la detección de indicadores frente la radicalización violenta de etiología yihadista y trabajando en proyectos que ayuden a poder iniciar planes serios y efectivos de prevención a nivel social desde la criminología.

"los terroristas de etiología yihadista conocen muy bien la manera de actuar y pensar de Occidente, por el contrario, la mayoría de occidentales no musulmanes desconocen el islam."

¿Nos puedes contar sobre AL-GHURABÁ la revista que has creado y en la que ejerces de editor? ¿Qué te motivó a crearla?

La revista Al-Ghurabá de CISEG, es una herramienta de narrativas alternativas para prevenir la radicalización violenta de etiología yihadista. Nace en agosto de 2017, de tirada mensual, on-line, gratuita y en castellano como un proyecto de CISEG, una asociación sin ánimo de lucro dedicada a crear vínculos entre todos los profesionales del sector de la inteligencia y la seguridad.

El objetivo de la revista es implicar a la sociedad civil en este sector y ofrecer herramientas de prevención y de contra-narrativa para prevenir la radicalización violenta de etiología yihadista en el seno de las comunidades.

En ella ofrecemos junto a mi compañera Ariadna Trespaderne que ejerce también de editora, por un lado, la difusión gratuita de conocimientos de prevención a la población general sobre la radicalización violenta de etiología yihadista. Es importante ampliar el aforo de conocimiento y ofrecer toda la información obtenida hasta el momento por parte de todos los profesionales que trabajan sobre el fenómeno a la sociedad. Esta problemática nace en las comunidades, entre las personas y cualquiera puede hallarse en una situación de cercanía con un perfil radicalizado o un agente radicalizador. En consecuencia, brindar herramientas a la sociedad civil permite que sean personas empoderadas, informadas y formadas. Y por otro lado, la difusión de la contra-narrativa frente a este radicalismo violento yihadista destinada a los grupos más vulnerables a ser radicalizados. El objetivo es crear contenido para los focos calientes mediante un diseño atractivo para todos los públicos. Las publicaciones son presentadas de un modo sencillo y directo, las cuáles buscan analizar la situación actual pero también erosionar y deslegitimar los discursos que facilitan estas organización terroristas.

​¿Cómo ha sido tu participación en el documental de TV3 sobre los atentados de 17A en Cataluña?

El pasado junio tuve la oportunidad de colaborar como criminólogo y analista en terrorismo en un documental especial sobre los atentados del 17A de 2017 en Barcelona y Cambrils que la cadena emitirá los días 16, 17 y 18 de agosto en el 5º aniversario de la masacre.

Es de agradecer que la cadena haya recurrido a profesionales de la criminología para hablar de temas que conocemos y estamos formados para ello como es el de factores de riesgo, prevención y victimología.  Durante la grabación hemos abordado cuestiones relacionadas con el perfil de los integrantes de la célula terrorista; el rol de Abdelbaki Es Satty, como líder ideológico y los procesos de radicalización y reclutamiento. También hemos analizado el porqué, en qué momento estamos a día de hoy, qué ha mejorado, si ha mejorado algo, y, sobre todo, cómo está el tema del terrorismo de etiología yihadista actualmente en nuestro país.

Creo que darle una visión más crítica, analizar qué pasó y elaborar una prospectiva a corto-medio plazo desde una visión multidisciplinar y holística de profesionales que hemos trabajo el tema desde hace años hace de este documental algo diferente y útil, separándose del sensacionalismo.

"algunos jóvenes musulmanes nacidos en el viejo continente se encuentran en la situación de no sentirse pertenecientes a su país y sufrir la etiqueta de terroristas por parte de la sociedad debido a su religión"

¿Por qué te has especializado en el terrorismo yihadista? ¿Cómo nace el interés y cómo ha sido el proceso de ir introduciéndote en ese mundo y aprender sobre él?

Cuando estos grupos terroristas de etiología yihadista comenzaron a matar en nombre del islam y la yihad aquí en occidente, tergiversando conceptos de la religión islámica para justificar sus atrocidades, me pareció que era oportuno intentar luchar contra este terrorismo desde mi país. Dejé proyectos en países árabes para volver a casa y comenzar a colaborar con diferentes instituciones que luchaban contra estos terroristas.

¿En qué momento se encuentra el terrorismo yihadista a nivel mundial? ¿Ha sido debilitado por la pandemia o simplemente en occidente nos enteramos menos porque el foco mediático está puesto en otros conflictos?

Cierto es, que el atentado del 11-S dibujó un enfrentamiento entre Al Qaeda y Estados Unidos que nos levantó a todos un estado de alarma frente a un terrorismo que muchos desconocían de su existencia, pero poco a poco, y analizando algunos de los manuales de estos terroristas, se refleja la intención de no limitar los ataques a los EE UU, sino que su hoja de ruta los lleva a atacar el vientre blando de Occidente, Europa. Así, casi tres años después del fatídico atentado de las Torres Gemelas, fuimos víctimas de un atentado en Madrid en el 11 de marzo del 2004 y varios atentados en países europeos como Londres, París, Bruselas, Berlín o Niza en los años siguientes.

Este surgimiento de atentados de Al Qaeda en Europa en los albores del siglo XXI se incrementó con la aparición del Dáesh, una facción más virulenta y agresiva constituida en el año 2014. Su ideología, su manera de manipular y reclutar entre la población occidental con la ayuda de medios más rápidos, una mayor accesibilidad a posibles perfiles vulnerables y el amplio uso de las nuevas tecnologías para la difusión de su propaganda, hicieron que se incrementaran los atentados en Europa perpetrados desde células y actores solitarios captados y radicalizados en el propio continente. Este terrorismo tiene mucha facilidad para adaptarse y reinventarse, lo hemos visto durante la pandemia con el incremento de la captación y el auto-adoctrinamiento online, y mientras ellos siguen su plan poniendo a prueba a nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y Servicios de Inteligencia, Occidente permanece un paso por detrás en materia de prevención. Su tiempo en conseguir sus objetivos, entre los que aparece la implementación del califato a nivel mundial, no es igual que el nuestro. Ellos trabajan a medio-largo plazo con unos objetivos muy claros, conociendo muy bien a occidente y a los occidentales. Si “supuestamente” tan bien se está trabajando en temas de prevención, llegados a este punto, quizás deberíamos preguntarnos: ¿por qué siguen todavía radicalizándose algunos jóvenes musulmanes nacidos en Europa? Para responder a esta pregunta creo que debemos plantearnos varias cosas: por un lado, los terroristas de etiología yihadista conocen muy bien la manera de actuar y pensar de Occidente, por el contrario, la mayoría de occidentales no musulmanes desconocen el islam. La vinculación del islam con el terrorismo, intencionada por los grupos terroristas, e inconsciente, o no, por parte de algunos partidos políticos y medios de comunicación, ha favorecido que en los diferentes países de la Unión Europea se engrose cierto temor y antagonismo hacia los musulmanes y que actualmente este ideario sea un hecho y crezca en Europa. De hecho, algunos jóvenes musulmanes nacidos en el viejo continente se encuentran en la situación de no sentirse pertenecientes a su país y sufrir la etiqueta de terroristas por parte de la sociedad debido a su religión. Este sentimiento provoca un odio hacia el país que los ha visto nacer, favoreciendo, juntamente con otros factores, ser víctimas potenciales de los reclutadores terroristas. Inconscientemente o no, estamos facilitando esta dicotomía social que tan bien han orquestado los terroristas para Occidente. Cada vez más, proliferan las políticas multiculturales de algunos países, en las que los inmigrantes son bienvenidos pero desplazados a la periferia de las ciudades, frente a otras políticas interculturales que permiten la convivencia entre varias culturas en los mismos barrios. Las primeras acaban sirviendo de herramienta para la creación de guetos, espacios de cierta peligrosidad y que facilitan la radicalización y el reclutamiento.

"La prevención en terrorismo de etiología yihadista debe ser el máximo de holística y amplia, por lo que es importante invertir en prevención en los cuatro niveles"

Desde tu expertise ¿Cuáles son las principales amenazas/desafíos que enfrenta España y Europa a nivel de terrorismo?

A día de hoy tenemos tres espacios a tener en cuenta en España:

Por un lado, la radicalización en centros penitenciarios. La estrategia de estos terroristas es elaborar un discurso que no solo apoya al radical yihadista encarcelado, sino que le confirma que estar preso es un indicativo de que va por el buen camino en su yihad, lo que hace complicado que la finalidad de la cárcel que todos entendemos como “castigo” y “reinserción” produzca su efecto en ellos.

Otro de los temas preocupantes y que se describe en sus manuales es la incorporación de los retornados a su país de origen: esas personas que se radicalizaron en un país europeo marchándose a combatir al lado de Dáesh para contribuir a la expansión de su “Estado Islámico”, ahora quieren volver de nuevo a su país. Son Caballos de Troya que deben gestionarse de manera diligente e inteligente para no acrecentar la inseguridad en Occidente. En esta línea, no debemos olvidar todos aquellos radicalizados que, por el incremento de las medidas de seguridad no pudieron cumplir su sueño de viajar hasta a Siria para hacer su yihad y se quedaron en Europa.

Y, finalmente, proteger a los perfiles vulnerables que viven en nuestro país y por extensión Europa, cada vez más jóvenes, que acaban siendo víctimas de la captación y radicalización en manos de estos reclutadores aleccionados por grupos terroristas de etiología yihadista.

¿Cuáles son los mecanismos y herramientas más efectivas para prevenir la radicalización y la ‘creación’ de nuevos terroristas? ¿Es posible rehabilitar y reinsertar a quienes ya han sido reclutados?

La prevención en terrorismo de etiología yihadista debe ser el máximo de holística y amplia, por lo que es importante invertir en prevención en los cuatro niveles. A nivel primario, realizando intervenciones orientadas al público general que operan a medio y largo plazo mediante políticas sociales, culturales y/o económicas. En este tipo de prevención la revista Al-Ghurabá es su principal función. También en prevención secundaria, intervenciones orientadas a una situación y/o grupo de riesgo con características personales y sociodemográficas específicas que pueden predisponer a una persona entrar en este tipo de ideología. Las terciarias, para prevenir la recaída, sobre todo enfocadas en centros penitenciarios. Y actualmente se propone un cuarto nivel, la prevención mediante el aprovechamiento de las experiencias de víctimas y victimarios y su participación directa.

Si nos centramos en los diferentes programas de desradicalización realizados en Europa, sobre todo en ambientes penitenciarios, observamos que no han sido lo efectivos que se esperaba a la hora de desradicalizar al individuo. En este sentido, algunos analistas concluyen que el radicalizado de etiología yihadista es un individuo irracional, que hasta el momento los programas de desradicalización sólo han intentado tratar con él desde fuera, usando métodos racionales, cuando lo correcto hubiera sido racionalizar su irracionalidad desde dentro, desmontando sus creencias dirigiendo mensajes directos y subliminales a su subconsciente racional, anestesiado por centenares de conceptos doctrinales que le hacen ver el mundo de manera distorsionada pensando que es el elegido por Dios para poner orden en la humanidad y salvarla del fuego que le espera en el infierno. Para ello es fundamental entender que no podemos tratar las conductas o manifestaciones externas del radical, sino que tenemos que trabajar sobre la doctrina. No estamos frente a psicóticos, ni trastornados, pero tampoco racionales; sus distorsiones cognitivas después del adoctrinamiento les hace seguir unas instrucciones islámicas, ortodoxas, basadas en interpretaciones del Corán perfectamente desmontables doctrinalmente, pero es imprescindible trabajar la doctrina desde el inicio porque si no todas las demás acciones que hagamos no servirán de mucho

Emilio Vivallo
Emilio Vivallo-Ehijo

Equipo de Comunicación de la Universidad Internacional de Valencia.