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De las máquinas arcade a los cartuchos, a los discos y a la nube. Los juegos f2p (Free-to-Play) han crecido exponencialmente en la última década, convirtiéndose en el modelo de negocio predilecto para MMORPGs y juegos de móvil. La oferta del producto sin barrera de entrada y en dispositivos que el usuario ya posee son factores que han aupado al modelo hasta convertirlo en un fenómeno de masas. Sin embargo, la apertura a un público tan amplio conlleva la aceptación de las pautas que han sentado los juegos f2p. A continuación te traemos las reglas más importantes que todo juego f2p debe cumplir para ser un producto competitivo entre el bullicio de las aplicaciones móviles o ante los gigantes juegos multijugador en línea.

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Un tutorial impecable

El jugador de juegos f2p es muy impaciente. Una importante porción de jugadores desinstala el juego tras un sólo minuto o sesión de juego por no contar con una introducción cuidada. Incluso una pantalla de carga demasiado larga puede desencadenar su desinstalación. El juego debe engranar su jugabilidad a la mayor brevedad posible: ahórrate menús intermedios e incluye los tutoriales justos y necesarios para que el jugador aprenda las bases con la mínima interrupción posible. Guiarle para que gane su primera partida es una muy buena forma de conectar con él. En esta breve introducción es muy importante mimar al usuario con mensajes, animaciones y ayudas que le permitan sacar el máximo disfrute de su primera partida.  

Diseña un ciclo de juego simple

A diferencia que en el juego tradicional, abarrotar de mecánicas un juego para móvil puede ser contraproducente. Los usuarios de juegos f2p esperan un ciclo de juego corto, de entre 2 y 5 minutos, que les permita jugar muchas sesiones al día sin dedicarle un tiempo en exclusiva. En ese escaso intervalo de tiempo la jugabilidad debe basarse en pocas mecánicas, automatizando el resto de procesos que enriquezcan el juego. Los MMORPGs sí permiten y requieren sesiones de juego más largas, de alrededor de media hora, y sus jugadores buscan mecánicas variadas que se adapten a su modo de jugar.  

Haz que el jugador progrese

Pretender que pague durante las primeras sesiones es poco realista. Para que empiece a planteárselo debe sentir que ha realizado una inversión en tiempo y dedicación en el juego. Sin embargo, el juego debe ser infinito para que los más empedernidos y fieles siempre tengan un motivo para jugar. El refuerzo positivo en forma de retos diarios animará al jugador a abrir el juego y obtener su recompensa. Lo contrario, es decir, implementar consecuencias negativas por haberse desconectado de él, también puede ser muy efectivo. Otro componente atractivo es la inclusión de ránkings entre amigos, con lo que se fomenta la competitividad y la retención de la red de jugadores. Inevitablemente, el tiempo pesa sobre el juego y las últimas novedades llaman más la atención. La clave está en actualizarlo constantemente para añadir niveles, cambiar la temática o celebrar una festividad: cualquier excusa es buena para evitar la fuga de usuarios.  

De la progresión al estancamiento

Cumpliendo los puntos mencionados anteriormente, el juego ya contará con lo necesario para interesar y fidelizar al jugador. ¿Cómo logramos que se convierta en cliente? El truco más recurrido en esa última fase es frenar la progresión: hacerle notar al jugador que avanza más lentamente y que podría acelerar el crecimiento de su economía virtual invirtiendo unos cuantos euros. Otras posibilidades son la inclusión de niveles muy difíciles que hagan de barrera hacia los siguientes o la oferta de ítems exclusivos obtenibles sólo mediante pago. Este freno nunca debería impedir totalmente la progresión ni los objetos premium suponer una diferencia abismal de rendimiento, pues los jugadores que no pagan son el grueso de los usuarios y mantienen vivo el juego. Deben ser capaces de conseguir avanzar como los clientes, pero a un ritmo menor. Lo más difícil es convencerles de que realicen su primera compra, para lo que ofertas limitadas o de bienvenida serán el gancho que necesitarán para dar el paso.  

Los límites éticos de los juegos f2p

Buscar la manera de que unos jugadores (que suelen rondar el 3-5%) paguen sin aprovecharse de ellos ni frustrar la experiencia de los que no pagan no es banal. Además de la naturaleza subjetiva de lo que puede considerarse deshonesto, existen diferencias entre culturas. En Occidente se reprocha que los clientes tengan una clara ventaja sobre el resto –lo que se conoce como Pay to Win– mientras que en Asia no se juzga de forma negativa. La explotación de las “ballenas” –usuarios más susceptibles de gastar grandes sumas– es otra vía de negocio, aunque rebase varias barreras morales.   

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia