Selecciona tu país

Uno de los primeros conocimientos que llegamos a adoptar cuando nos introducimos en un máster de informática y programación trata sobre el lenguaje de máquina. También conocido como código máquina, se trata del lenguaje que pueden ejecutar los ordenadores y otros sistemas de computación. Tiene una importancia fundamental, dado que reúne las instrucciones que recibe una máquina a la hora de llevar los procesos para los que haya sido programada. Debemos tener en cuenta que el lenguaje de máquina no proporciona margen para que las personas puedan entenderlo. Es indescifrable por el ser humano, tanto prácticamente como el código genético, o incluso a la vista de los últimos avances médicos parece que es todavía menos comprensible que este.

La mejor forma de entender esto es con las palabras del experto Douglas Hofstadter, que cuando habla del lenguaje de máquina dice que la experiencia de mirarlo es la misma que si nos quedáramos observando el ADN molecular, analizando átomo por átomo. En ninguno de los dos casos podríamos entender nada y nos sentiríamos totalmente ajenos a su comprensión. Por ello ya se han producido muchos casos y debates sobre cómo el código de máquina puede ser utilizado por creadores de software para el registro de patentes, algo que ya ha producido numerosos enfrentamientos en la industria.

Descarga nuestra guía gratuita: Lo que debes saber si quieres estudiar informática

El lenguaje y sus elementos fundamentales

Entender las bases del lenguaje de máquina, no así el lenguaje propiamente dicho, será algo que iremos consiguiendo a medida que progresemos en nuestros estudios de informática y programación. En el lenguaje de máquina nos encontramos con las instrucciones, que son las órdenes que se utilizan para que un hardware realice una acción determinada. Cuando varias de estas instrucciones se juntan se procede a la creación del lenguaje propiamente dicho, el cual está formado por combinaciones de ceros y unos en relación lógica dentro de cada caso. En el momento en el cual estas instrucciones se representan en una cadena se produce un proceso de funcionamiento que ayuda a que la máquina, dentro de la arquitectura propia de la misma, realice la tarea que hubiera sido programada.

La combinación de unos y ceros hace referencia al alfabeto binario, que está formada por estos caracteres y que acaban formándose en distintos baremos de voltaje para representar los procesos. Cuando esta combinación de números termina de prepararse en una instrucción que llegará al microprocesador, se tendrá que dar final a la operación por parte de un proceso denominado como compilación. De esta forma se reunirán los datos y se les podrá un “envoltorio” digital que los llevará hasta la máquina para que esta pueda proceder a la ejecución.

En el momento en el que las instrucciones llegan al ordenador se pueden apreciar dos partes fundamentales: la operación y el comando. Esto es lo que deriva en que el equipo informático sepa cuál es la instrucción que se le ha proporcionado y cómo es la función que tendrá que poner en acción. Estos datos permitirán que el sistema pueda saber dónde consultar para poner en marcha el proceso o el lugar en el cual proceder con el almacenado de los datos. Y a partir de aquí solo habrá que esperar, aunque el tiempo dependerá de cada proceso, dado que puede haber más o menos comandos dependiendo de cada caso.

 

Ventajas y desventajas

El lenguaje de máquina cuenta con una serie de factores que debemos conocer para poder utilizarlo de forma conveniente. La principal ventaja se encuentra en que vamos a disfrutar de una gran velocidad en lo vinculado a la ejecución cuando traslademos un programa a otro lenguaje distinto. El motivo de ello es que podemos cargar el programa en la memoria de la máquina y que desde aquí actúe de forma independiente. Pero hay algunos inconvenientes que están en contraposición directa con esto.

Por ejemplo, la codificación podría ser mucho más rápida y los procesos pueden llegar a ser demasiado complicados si no hemos recibido una buena formación. El índice de fiabilidad de este lenguaje tiene ciertas lagunas y la verificación de los programas requiere que seamos detallistas de una forma notable para que no haya nada que se nos pase. Además, los procesos que hayamos transmitido se podrán ejecutar en la CPU donde los hayamos configurado, pero no tendrán soporte más allá de este equipo, requiriendo ajustes para ello.

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia