Vanessa Vila López VIU
Expertos VIU

Vanessa Vila López: Covid y Viruela del mono ¿Qué es la zoonosis y qué efecto tiene el cambio climático sobre la aparición de nuevas pandemias?

Con el COVID aún provocando olas periódicas debido a las nuevas variantes que van surgiendo, en meses recientes se ha sumado una nueva preocupación sanitaria internacional: la viruela del mono. El 23 de julio pasado la OMS declaró la enfermedad contagiosa emergencia de salud pública de importancia internacional, el nivel máximo de alerta de la institución. En ambos casos se trata de enfermedades zoonóticas, es decir que han dado el salto de un vector animal al ser humano. Para entender mejor este proceso y cómo el cambio climático influye sobre la aparición de este tipo de enfermedades, nos pusimos en contacto con Vanessa Vila López, docente del Máster Oficial en Epidemiología y Salud Pública de VIU, en el que imparte la asignatura de "Medioambiente y Salud Pública. Riesgos ambientales". Vila López es licenciada en Biología, licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y licenciada en Veterinaria. Ha desarrollado diversas investigaciones en epidemiología y en el área de la nutrición y la salud.

A raíz de la pandemia se habla mucho de la zoonosis y de cómo la pérdida de hábitat o la invasión por parte de las personas en territorios antes no explotados, propicia la aparición de este tipo de enfermedades ¿Nos puedes explicar en qué consiste este fenómeno y cómo la crisis climática lo facilita?

La acción del hombre sobre el ambiente, en beneficio propio, hace que se produzcan alteraciones en los ecosistemas, rompiendo el equilibrio que mantenía a éstos estables.

Ejemplos típicos de estas acciones, los podemos encontrar, por ejemplo, en deforestaciones o cambios en el uso del suelo y expansión urbana hacía zonas naturales.

En estos casos, asistiremos a un daño irreparable en la flora y fauna silvestre de estos territorios, bien sea por pérdida de la biodiversidad, y por tanto, disminución de individuos de especies indispensables para el mantenimiento del equilibrio en el ecosistemas o bien porque estos individuos se van a ver obligados a alterar sus patrones de comportamiento y desplazarse a otras zonas para alimentarse, buscar condiciones ambientales adecuadas, refugio, etc.

Estas migraciones van a favorecer un acercamiento hacia asentamientos humanos. Es aquí, cuando esta fauna silvestre (muchas veces portadores de patógenos), puede entrar en contacto con nuestra fauna doméstica y/o con nosotros mismos y favorecer el contagio de infecciones zoonóticas.

En otras ocasiones, el hombre, en su afán de dominio sobre la naturaleza, se adentra en muchas ocasiones en estos ecosistemas para adueñarse de fauna silvestres con finalidades alimentario, uso medicinal o tráfico ilegal, con el consiguiente riesgo de transmisión de enfermedades y posible salto de barrera de especies de los patógenos que portan.

Si a estos hechos, añadimos el efecto del cambio climático sobre el planeta, vamos a comprobar que el incremento de temperaturas, lluvias torrenciales, inundaciones, cambios en la calidad del aire, etc. pueden crear unos ambientes y condiciones idóneas para el desarrollo y proliferación de determinados vectores, cruciales en el mecanismo de transmisión de zoonosis, como pueden ser algunas especies de mosquitos o garrapatas.

¿De qué otra manera influye la crisis climática en la aparición de nuevas enfermedades o en el agravamiento de epidemias ya existentes?

La crisis climática en la que estamos inmersos se está poniendo de manifiesto, entre otros ejemplos, con el incremento global de la temperatura o con la aparición de determinados fenómenos atmosféricos extremos que ocasionan pérdida de hábitats y consecuentemente, de alimentos lo que obliga, en muchas de las ocasiones, a realizar migraciones poblacionales, tanto humanas como de fauna silvestre en busca de mejores condiciones de vida. Esto incrementa la probabilidad de contacto entre especies y aparición de nuevos patógenos causantes de enfermedades.

A su vez, este contacto entre especies (animal-animal o humano-animal), puede ser favorable para que se produzcan enfermedades zoonóticas por salto de barrera entre especies de patógenos.

Por otro lado, fenómenos como inundaciones por lluvias torrenciales, maremotos, incremento de la temperatura del agua del mar y fenómenos como el niño o la niña, ocasionan alteraciones y contaminaciones del agua y alimentos (otras fuentes de transmisión de enfermedades infecciosas además de los vectores) que también son causa de enfermedades o incluso agravación de determinadas epidemias que ya pudieran existir.

¿Qué otros peligros sanitarios entrañan el cambio climático y la desertificación para nuestra especie?

La degradación y pérdida de la fertilidad de los suelos, es una de las tantas consecuencias del cambio climático y también de la acción del hombre sobre estos territorios.

El hombre, al actuar sobre el medio ambiente con la sobreexplotación de los recursos naturales, realización de malas prácticas ganaderas y agrícolas y favorecimiento de la deforestación con talas ilegales o incendios provocados, favorece a medio y largo plazo la desertificación de los suelos.

Estas acciones, sumadas al incremento de temperatura, alteraciones de los ciclos de lluvia, y sequía, también favorecen en gran medida estos procesos de degradación del suelo en zonas más secas.

En estos casos, vamos a ver una evidente disminución y pérdida de la biodiversidad animal y vegetal, aparición de sequía y disminución de la cantidad y calidad del agua, convirtiéndose en uno de los peligros sanitarios más importantes.

La falta de agua de calidad por la deficiente filtración de la misma por el suelo, y la cantidad de ésta impide el desarrollo de cualquier actividad agrícola y, por tanto ganadera, dejando estas zonas carentes de seguridad alimentaria, lo que favorecerá la aparición de enfermedades infecciosas, deshidratación, carencia de alimentos adecuados y consecuente malnutrición, entre otras.

¿La crisis climática y sus consecuencias hacen más difícil el control de epidemias u otras enfermedades contagiosas? ¿Aumentan las posibilidades de que surja una nueva pandemia?

Por supuesto, tal y como hemos comentado anteriormente, las consecuencias del cambio climático sobre la población humana, animal y vegetal, va a repercutir directamente en el desarrollo y expansión de algunas enfermedades, y entre ellas, las enfermedades contagiosas.

Las alteraciones ambientales como variaciones extremas de temperaturas, incremento de la temperatura del mar, sequías o desertificación hacen que las poblaciones deban migrar en búsqueda de mejores condiciones, y favorece las condiciones de pobreza extrema sobre todo en población vulnerable donde hay un menor acceso a recursos sanitarios.

Estas consecuencias de la crisis climática provocan inseguridad alimentaria y problemas nutricionales que favorecen el empeoramiento y la gravedad de enfermedades, lo que incrementa el índice de mortalidad en muchos casos. En estas condiciones, resulta complicado el control de las enfermedades epidémicas por el deficiente acceso a una sanidad de calidad.

Es fácil comprender que, con estas condiciones, la probabilidad de aparición de nuevas enfermedades es mucho más factible.

Actualmente, además del COVID ¿Qué enfermedades infecciosas con focos activos consideras especialmente preocupantes?

Está claro que el Covid-19 nos ha estado dando mucha trabajo estos años y parece ser que todavía queda por luchar contra él. Estos días estamos conociendo nuevos brotes en nuestro país, con una gran tasa de contagio, pero es cierto, que existen otras enfermedades infecciosas a las que no hay que dejar de tener en cuenta.

Un ejemplo de ello es la reciente aparición de casos de Viruela símica.  En este caso, es evidente el rápido incremento de los casos y su extensión en prácticamente todo el mundo. Habrá que estar atentos a cómo se comporta y desarrolla esta enfermedad para actuar en consecuencia.

Estas dos enfermedades son el claro ejemplo de como la globalización puede influir en el desarrollo y extensión de las patologías infecciosas, ya que los viajes internacionales son los que han facilitado su expansión.

Otras enfermedades con brotes recientes que se han notificado son, por ejemplo, los crecientes casos de sarampión en la zona de África y Mediterráneo oriental, es que deberemos estar atentos a las posibles apariciones de enfermedades zoonóticas en los próximos meses debido a la estación estival, incremento de temperatura y posible incremento de la población de vectores transmisores de patógenos como el virus de la fiebre del Nilo.

De lo que tenemos que ser conscientes es de la importancia que tiene la relación entre el medio ambiente, la salud animal y la salud humana. El enfoque One Health es el que nos puede ayudar a controlar este tipo de enfermedades y epidemias en un futuro.

Emilio Vivallo
Emilio Vivallo-Ehijo

Equipo de Comunicación de la Universidad Internacional de Valencia.