Como parte del seguimiento del Curso Universitario de Comunicación con el Paciente Pediátrico, organizado por la Universidad Internacional de Valencia – VIU y Fundación ATRESMEDIA, durante las siguientes semanas iremos compartiendo sus claves y relevancia para los profesionales sanitarios del ámbito pediátrico, a través de diferentes artículos escritos por la Dra. Amparo Suay Madrid, Directora del curso

El segundo bloque temático del Curso Universitario de Comunicación con el Paciente Pediátrico, organizado por la Universidad Internacional de Valencia – VIU y Fundación ATRESMEDIA, pretende que el alumnado desarrolle y ponga en práctica una buena comunicación centrada en el paciente pediátrico, a través de los registros del lenguaje.

Esta comunicación debe orientarse a obtener mejores resultados en la aceptación de la enfermedad por parte del paciente, incluyendo el control del dolor, la adherencia al tratamiento, así como una mayor satisfacción en este proceso asistencial y confianza en el equipo profesional que interviene. En este contexto, la comunicación asertiva basada en la escucha activa y la empatía desempeñan un papel fundamental, ayudando a establecer una relación de confianza y respeto con el paciente pediátrico.

Adentrándonos en el concepto de la asertividad, una persona asertiva se caracteriza por una personalidad activa, que define sus propios derechos y no presenta temores en su comportamiento, expresando de manera directa sus sentimientos y emociones, de acuerdo con los autores Fensterheim y Baer (1976).  Por su parte, Wolpe (1977), incide al referirse a este término en la expresión directa y abierta de todos los sentimientos distintos a la ansiedad.

En este sentido, la Dra. Isabel Romero, coordinadora de Pediatría en HM Madrid, y una de las docentes del segundo módulo de este curso online, señala que argumentar con asertividad en el entorno profesional pediátrico es un componente fundamental, en esa comunicación empática con el paciente pediátrico y su familia, junto a una adecuada utilización del lenguaje verbal y no verbal, aspectos que se abordan en este módulo.

Por otra parte, mantiene que actuar con asertividad permite al profesional sanitario pediátrico responsabilizarse de la calidad de sus relaciones con las demás personas; mejorar su autoestima al expresarse de manera honesta y directa; fomentar su crecimiento y realización personal; negociar provechosamente con los demás y obtener mayor confianza en su propia labor, entre otros aspectos.

Igualmente, afirma que la asertividad ayuda a afrontar situaciones difíciles, resultando por ello de gran utilidad durante el proceso asistencial pediátrico. En esos momentos, es muy importante conservar la calma; responder en vez de reaccionar; tener un comportamiento reflexivo en vez de visceral; escuchar de forma activa al paciente sin mostrar resistencia; mostrar una actitud receptiva hacia el mismo y utilizar técnicas específicas de comunicación asertiva que se estudian en este segundo módulo del curso.

En la comunicación asertiva con la familia del paciente pediátrico también intervienen como aspectos fundamentales la escucha activa y la empatía. Mostraremos empatía a las emociones de los familiares, así como a las del paciente, haciéndoles ver que reconocemos sus emociones sin juzgarlas, que las entendemos, y que estamos para ayudarles, desde una perspectiva colaborativa en la que prime el respeto.

En esta misma línea, tal y como señala Pedro Soriano, fundador del proyecto FFpaciente & Blogs sanitarios, docente también del segundo módulo de este curso online, un elemento a tener muy en cuenta en la atención sanitaria es la inclusión de la perspectiva del paciente y la familia en la planificación y el seguimiento de los cuidados, incidiendo en la importancia de desarrollar estrategias para potenciar la toma de decisiones compartidas en los procesos de salud-enfermedad, así como en la importancia del paciente activo.

En alusión a este término, el docente mantiene que se pone en valor la figura del paciente para responsabilizarle respecto a su estado de salud, con la voluntad de que participe en el proceso de mejora de su calidad de vida, acompañado por los profesionales de la salud, un modelo que choca frontalmente con una actitud paternalista/maternalista, en un contexto en el que la toma de decisiones del paciente es pasiva y acata las decisiones tomadas por los profesionales de la salud. De ahí que en este módulo también se aborden aspectos de gran interés como la Comunidad virtual de Pacientes, el e-paciente y el paciente activo.

Sin duda, iniciamos un interesante módulo, esperando que el alumnado del curso siga disfrutando en este aprendizaje que le va a ayudar a reforzar sus propios recursos y potencialidades para mejorar la calidad de vida del paciente y a aumentar su eficacia y satisfacción como profesional del ámbito pediátrico, motivando, practicando la escucha activa y mostrando siempre empatía.

 

 

Dra. Amparo Suay Madrid.

Directora del Curso Universitario de Comunicación con el Paciente Pediátrico

Universidad Internacional de Valencia – VIU