La segunda edición del Bootcamp Impulso: Estrategia, Innovación y Liderazgo, perteneciente al MBA de VIU, ha dado comienzo a sus actividades y en su primera semana ha contado con una Expert Training Session impartida por una invitada de excepción: María Gómez del Pozuelo CEO y Fundadora de Womenalia, la mayor red de mujeres profesionales y emprendedoras de habla hispana.

En sus más de 30 años de carrera, María Gómez del Pozuelo ha liderado direcciones de multinacionales como AIG, Air Miles o Equifax, gestionando equipos de más de 300 personas a nivel europeo; una experiencia que la ha convertido en experta en temas como el emprendimiento, la creación de nuevos negocios, equipos de alto rendimiento, innovación, tecnología, business intelligence, internet, digitalización y desarrollo profesional y empoderamiento de las mujeres, entre otros. Una experiencia que sin duda le resultó fundamental a la hora de emprender su proyecto más personal y de mayor alcance hasta el momento: Womenalia, una empresa de impacto social que se dedica al desarrollo profesional y empoderamiento de las mujeres; y a la consultoría y servicios para empresas en términos de igualdad y conciliación, y que actualmente cuenta con una comunidad de 350.000 usuarias.

Para conocer un poco más acerca de cómo nació la idea de fundar su propia empresa y cómo ha sido el proceso, y de su visión del emprendimiento y la innovación, le realizamos la siguiente entrevista.

¿Cómo nace la idea de crear Womenalia? ¿Qué objetivos perseguías con su creación?

La idea que nos hace crear Womenalia es la situación de la mujer en el sector laboral. La mujer activa que bien es autónoma, emprende, es empresaria, trabaja por cuenta ajena o está en búsqueda activa de empleo. Algunos datos: Según informes de McKinsey y Thomson Reuters, el porcentaje de mujeres en puestos de primer nivel de las compañías, como directoras generales, presidentas ejecutivas o consejeras delegadas, es de apenas un 5%. En mandos intermedios estamos en torno al 22 y el 28%. En cuanto a la retribución, las mujeres cobramos un 21% menos que los hombres según ha indicado el INE. En términos de emprendimiento, en España tenemos un 18% de emprendedoras en España, solo un 5,7% son emprendedoras tecnológicas y solo 1 de cada 28 millones de dólares van invertidos a proyectos de startups lideradas por mujeres. Una situación que debe cambiar, y frente a la que decidimos ser una parte activa a la hora de impulsar ese cambio necesario y montar una compañía como Womenalia. Esta es una empresa de impacto social, porque al final queremos revertir nuestros beneficios en mejorar, ayudar e impulsar a más mujeres. Cuantas más mejor. Llevamos más de unas 10 mil mujeres impulsadas. Poco a poco estos años nos hemos ido convirtiendo en la primera red, comunidad y movimiento de mujeres profesionales de habla hispana.

Con su creación perseguíamos además de ayudar a las mujeres, dotarlas de un espacio único donde ellas encuentren las herramientas y los recursos para alcanzar sus objetivos independientemente del perfil que cada una tenga, de la etapa profesional y de la edad en la que se encuentre.

¿Cómo ha sido la experiencia de ver crecer Womenalia?

La experiencia la podría resumir en tres etapas muy diferentes: En la 1 etapa: fue espectacular, con todos los medios posibles, increíble. Además, se unieron miles y miles de mujeres y de hombres, ya que este proyecto es muy inclusivo, dado que nosotras creemos que esto hay que hacerlo de manera conjunta, hombres y mujeres juntos, con el fin de cambiar las cosas. Fue espectacular crear la empresa, el impacto social, la marca, salir en los medios de comunicación. Luego en la 2 fase nos quedamos sin liquidez, ya que no conseguimos inversión, pero continuamos con la compañía, paramos, analizamos lo que habíamos hecho, ver si era realmente lo que necesitaban las mujeres y aplicar todo el conocimiento que fuimos analizando durante 2 años para esta nueva etapa donde hemos contratado a una nueva directora general, donde le estamos dando un giro enorme y donde ya estamos con socios mexicanos, para lanzar en Méxco físicamente y donde tenemos un apoyo enorme en Argentina, Colombia, Perú o Chile.

¿Cómo lo comparas con otras experiencias de tu carrera, especialmente con los relacionados con tus puestos directivos en grandes multinacionales?

Creo que son experiencias muy diferentes y muy relativas. Es decir, es toda mi primera etapa, donde lo aprendí todo. Estas multinacionales, en estos puestos directivos me lo han enseñado todo, sobre todo de procesos, de cómo crear una empresa, sus áreas, departamentos, responsabilidades. Todo, pero sobre todo cuando tienes mucho presupuesto. Son grandes maestros, y lo tengo que agradecer muchísimo a estas empresas y esos jefes que he tenido que me han hecho ser lo que soy profesionalmente y que me ha permitido llevar a cabo Womenalia.

También decir, que emprender es otro mundo, es como entrar en el barro, en la guerra y estar en primera línea. Cuando emprendes no tienes esos recursos, no puedes fichar el talento que puedes en una multinacional. Además, tú eres la primera que tiene que dar, es otra manera de trabajar. Aunque sepas mucho viniendo de una multinacional, tienes que parar, formarte y volver a aprender porque son caminos diferentes.

Los grandes cambios es que primero es tu empresa y tú tomas las decisiones, para bien o para mal, lo que supone una libertad increíble, que es lo que te da la pasión y la fuerza para seguir adelante, aparte de, evidentemente, el propósito; y la otra serían los recursos, lo que pasa cuando te vas quedando sin dinero y te encuentras con situaciones en las que no puedes pagar nóminas, a Hacienda, la Seguridad Social y entonces empiezan los problemas con los accionistas… situaciones muy complejas, muy difíciles, duras, pero que como el propósito es espectacular pues son momentos agridulces pero que te hacen ser una persona mucho más completa.

¿Qué consideras que es lo más indispensable a la hora de emprender?

Lo primero es que se tiene que cumplir un perfil, es decir, ser una persona muy perseverante, tener mucha voluntad y que con los no, que se reciben mucho al principio, te puedas manejar. Tener muchísima pasión sobre lo que haces, porque se va a convertir en el motor de tu vida, sobre todo en los dos, tres primeros años de tu vida. Emprender lleva horas y horas. Que económicamente tengas una solvencia de dos o tres años porque lo que crees que iba a ir a una velocidad, se va a ralentizar y mucho. También es necesario estar preparado para recibir muchísimo feedback de personas que saben mucho más que tú y a las que debemos hacer caso. Porque nos cuentan los que ya han pasado por ahí sus experiencias. Es fundamental tener un mentor que haya pasado por todas las derivaciones del emprendimiento y formarse, meterse, por ejemplo, en una aceleradora de profesionales que le lleven de la mano para establecer todos los pasos.

¿Cuál consideras que es la importancia de la formación a la hora de emprender o progresar?

Creo que la formación es la base de todo para el progreso. La educación posgrado todavía mucho más. Es muy importante estudiar, me da igual, una formación profesional que un grado o un posgrado, pero estudiar porque es lo que de verdad nos va a hacer progresar en todos los aspectos de la vida, especialmente en la vida laboral, porque es lo que más dedicación y más invertimos. Pero para mí sin formación, no hay evolución.

¿Cómo ha sido tu experiencia en el Bootcamp de VIU? ¿Qué destacarías de ella?

Mi experiencia como ponente ha sido inspirar a un grupo de estudiantes del MBA que empezaron en abril. Desde que me contactaron para hacerme la propuesta, la experiencia fue fantástica y la acogida sensacional. El grupo de estudiantes, era un grupazo que participó mucho, hicieron preguntas muy sensatas por lo que me sentí muy cómoda. La pena que el tipo de conferencia que llevaba es más para tenerles delante y estar en un aula porque al final se impacta mucho más sobre las personas. Pero estamos en plena pandemia todavía, VIU es una Universidad 100% online por lo que creo que vamos hacia ese mundo, es decir, tener la oportunidad de podernos formar en cualquier parte del mundo, en aquella formación que se seleccione, independientemente de donde se esté. Somos nosotros los ponentes, o docentes los que nos tenemos que adaptar a esta nueva realidad que da la oportunidad de llegar a mucha más gente y poder impactar sobre ellos. Enhorabuena a VIU, me ha encantado la experiencia y desde luego que la recomendaría a todo el mundo.