David Hernando es Licenciado en Filología Inglesa y docente de la Maestría en Edición y Gestión Editorial con Grupo Planeta, en el que imparte la asignatura de Ficción - No Ficción ilustrada. Su carrera en el sector del cómic y la novela gráfica comenzó con colaboraciones para editoriales como Dolmen, Norma y Panini antes de hacerse cargo de la edición de DC Comics en Planeta, para España e Italia, entre 2006 y 2011. Desde 2012 ejerce de director editorial de Planeta Cómic. Autor de varios libros de divulgación dedicados a personajes como Superman, Batman o Spiderman. Su obra Batman: el resto es silencio (2004), ganó el Premio de la Crítica a Mejor Obra Teórica.

 

¿Harías una distinción entre Novela Gráfica y Cómic? Si es así ¿Cuáles serían las diferencias más importantes?

A grandes rasgos, y lo que está empezando a cuajar más, es la percepción de que “Novela gráfica” son aquellos títulos que tienen un inicio, nudo y fin, ya sea en un volumen o máximo en tres.

Cómic está quedando para las serializaciones, tipo cómic de superhéroes o independiente americano, si bien el término se usa de forma genérica, como en su día hace años lo fue tebeo o como usan “manga” en Japón, que define a todo tipo de cómic, si bien aquí le damos una denominación de origen.

¿Qué papel ocupa desde tu perspectiva el cómic/novela gráfica dentro de las artes? ¿Coincides en la denominación de noveno arte que a veces se le asigna? ¿Crees que a nivel general se le da la importancia que tiene en cuanto a expresión artística e influencia en nuestra cultura?

El cómic/novela gráfica/manga es un arte reconocido y único, al combinar en formato lectura texto e imagen como ningún otro arte es capaz. Es la combinación perfecta de literatura y cine, con sus propios códigos narrativos, su propia idiosincrasia y reglas. A nivel general siempre fue considerado un arte menor o cultura popular en término peyorativo, pero eso ha cambiado mucho los últimos años, con un cambio generacional que ha ayudado a que el cómic esté cada vez más instaurado en nuestra cultura, con el objetivo de llegar a como lo está en las culturas norteamericana, francesa o japonesa.

¿Cuáles dirías que son las principales características de las distintas escuelas de cómic/novela gráfica: estadounidense, europea y asiática?

Hace unas décadas las características estaban mucho más definidas y parametrizadas, pero a día de hoy la influencia de una escuela y otra están totalmente mezcladas. Hay americanos haciendo cómic a lo europeo, europeos que dibujan con estilo manga o títulos japoneses con temática superheroica, copando así un terreno exclusivo hasta hace poco de Estados Unidos.

Siguen siendo los tres principales mercados de cómic en el mundo, pero la influencia que ejercen entre sí es cada vez mayor.

¿Nos puedes recomendar 5 cómics o novelas gráficas fundamentales que sirvan de iniciación para el neófito en el tema y otras 5 que puedan sorprender a lectores más expertos?

Para el neófito lo mejor es introducir títulos de acceso rápido, en ocasiones se recomiendan obras complejas que necesitan de cierto bagaje en lectura de cómic. Por ello propondría obras como las siguientes, de distintos géneros, como thriller, terror, aventura, costumbrismo…

Monster, de Naoki Urasawa. Este thriller psicológico en formato manga juega magistralmente con el suspenso, la incertidumbre y la desinformación parcial para atrapar al lector en una irresistible red de intrigas. 

Voces que cuentan, una antología. Este volumen reúne a algunas de las autoras más relevantes e interesantes del panorama sociocultural actual, quienes comparten unas historias muy íntimas y personales que son trasladadas a novela gráfica por algunas de las mejores dibujantes contemporáneas.

Dragon Ball, de Akira Toriyama. Las aventuras de Son Gokū y compañía son garantía de entretención universal y han creado un fenómeno fan global que no tiene visos de extinguirse. Se trata de uno de los mangas más conocidos y exitosos de la historia, aunque probablemente en los países hispanohablantes sea más conocida la adaptación al anime de la obra original de Toriyama.

Patria, de Toni Fejzula, adaptando la novela de Fernando Aramburu. El emotivo trazo de Fejzula (que ha trabajado para Dark Horse y Glénat, entre otros sellos) ‘traduce’ magistralmente el best-seller de Aramburu, creando una obra conmovedora y cautivante a partes iguales.

Hay algo matando niños, de James Tynion y Werther Dell’edera. Esta historia de terror se ha convertido en una de las grandes revelaciones de 2021. Centra su relato en Archer's Peak, una tranquila localidad en el corazón de los Estados Unidos en donde comienzan a desaparecer niños, entre rumores de extraños seres que habitan en el bosque y la impotencia de las autoridades locales, aparece Erica Slaughter, una misteriosa forastera que dedica su vida a matar monstruos.

Para lectores ya curtidos, voy a recomendar también obras que sean de todo género y origen para aquellos que estén más experimentados en uno u otro prueben.

Revolución, de Florent Grouazel y Younn Locard. Esta espectacular obra, el primer tomo de una trilogía que narra la revolución francesa, ganó el Premio Fauve d’Or del Festival de Angoulême 2019. Este primer tomo centra su mirada en la Toma de la Bastilla, relatando el convulso verano en que se sucedieron los acontecimientos. Ambos autores tardaron 5 años en crear esta obra.

Éramos el enemigo, de George Takei, Justin Eisinger y Harmony Becker. Esta autobiografía en formato novela gráfica del actor, director, autor y activista George Takei cuenta la dura infancia que vivió en los campos de concentración estadounidenses, cuando formó parte de los 120.000 japoneses americanos que el gobierno estadounidense mantuvo presos durante la Segunda Guerra Mundial. 

Betty Boob, de Vero Cazot. Obra dura y vitalista que cuenta la historia de Elisabeth, una mujer superviviente de cáncer de pecho que inicia un viaje de autodescubrimiento luego de descubrir una compañía teatral dedicada al burlesque. Un verdadero canto a la vida, a la esperanza y en contra del absurdo de la belleza normativa.

Ayako, de Osamu Tezuka. Tezuka, llamado el ‘dios del manga’ desarrolla en Ayako una de sus historias más trágicas, centrando su relato en una familia rural, los Tenge, y el trágico destino de Ayako, la hija menor, que por casualidad descubre que Jiro, su hermano mayor, trabaja de agente para Estados Unidos y que su familia esconde una sórdida relación incestuosa. Estos descubrimientos llevan a que el patriarca de la familia decida encerrar a Ayako en el sótano, donde pasará casi dos docenas de años.

El escultor, de Scott McCloud. Amor, vida, muerte y arte son los cuatro pilares sobre los que se estructura esta historia que utiliza una premisa fantástica para desarrollar su relato: David Smith es un escultor en horas bajas que hace un trato con la muerte mediante el cual adquiere la habilidad esculpir cualquier material solo con sus manos, pero a cambio, morirá en 200 días.