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Los tipos de administración son parte de una clasificación que se hace con el fin de tener mayor claridad en qué áreas se va a distribuir y organizar de forma estratégica el recurso humano o material de una empresa, una entidad o una organización que lo requiera. Su finalidad es que con una serie de técnicas de organización, gerencia, planeación estratégica y ejecución se logre su máxima eficiencia. Este es un acercamiento de lo que podrás profundizar en la Maestría en Dirección de Marketing y Gestión Comercial de VIU.

Nos encontramos en un punto en el que la administración tiene que relacionarse directamente con sistemas financieros, económicos y gubernamentales, porque este tipo de gestión se ha convertido en una necesidad imperante cada vez en más ámbitos de la sociedad. Su importancia radica en lograr desarrollar proyectos eficientes con personal que tenga la capacidad de gestionar adecuadamente estos recursos y que también pueda manejar adecuadamente situaciones adversas o de pérdida en la organización.

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Como la administración busca cumplir con ciertos objetivos en los proyectos planteados, es necesario que haya acciones que también logren motivar el bienestar y crecimiento de la empresa, para así generar de forma más integral los resultados proyectados inicialmente.

Los principales tipos de administración

Determinar la forma en la que se va ubicar una empresa en esta clasificación depende de factores como el tipo de empresa, el sistema económico o bursátil, ámbitos fiscales, financieros, etc. La división esencial de los principales tipos de administración es la siguiente:

  •         Administración pública

Para hablar de la administración pública es necesario remitirse a una serie de teorías sociales que se encargan de dar una explicación de la misma. De forma general se dice que la función de esta materia constituida oficialmente es la de la gestión de los recursos económicos y sociales del Estado.

Dentro de las principales competencias que caracterizan a la administración pública se encuentra la gestión de recursos humanos, desde la contratación y selección de los miembros del personal que va a trabajar en todas las entidades oficiales. Siempre hay una preocupación porque los candidatos a desarrollar estas funciones sean personas con un perfil de una alta rectitud moral, procedencia y que su conducta esté acorde con la filosofía de la institución.

También se debe realizar una gestión de los recursos financieros que se han destinado para el uso de las instituciones. Esto incluye la supervisión de los ingresos de personas jurídicas, los egresos, pero en específico, se requiere que los destinos de estos recursos no se desvíen y lleguen a su objetivo. Este es uno de los aspectos más relevantes de la administración pública, debido a que dichos recursos están destinados para obras y servicios que promueven el bienestar social.

  •         Administración privada

Este tipo de administración se implementa en empresas que son propiedad de particulares. Es decir, se refiere a una actividad empresarial creada por un grupo de personas que desea ofrecer productos o servicios.

Esta gestión que se realiza en el campo privado se caracteriza por la autonomía de sus propietarios para manejar sus propios recursos y para tomar las decisiones que se consideren más viables para el desarrollo de la empresa.

Otro ejemplo de las características de este tipo de administración es el proceso de contratación de personal por captación. En otras palabras, las personas son contratadas bajo un periodo de prueba, después del cual se toma la decisión de darle continuidad a su desempeño laboral o si por el contrario se decide prescindir de sus servicios.

También se caracteriza por no depender de las entidades públicas para tomar estas decisiones. Estas se concretan, por lo general, a través de una junta directiva de los socios de la corporación, que han invertido su dinero en dicha empresa.

  •         Administración mixta

Se dice que este tipo de administración es de carácter híbrido, ya que esta responsabilidad se distribuye entre entidades del Estado y particulares, es decir, los representantes de la administración privada que no tienen vínculo con el Gobierno.

No es un tipo de administración común, pero es una de las opciones que más beneficios genera para la sociedad por su capacidad de generación de trabajo y por el nivel de producción que se puede esperar.

Se debe tener en cuenta que con esta alternativa se asegura que haya ganancia para los distintos sectores económicos, además del respaldo que implica su conexión estatal. Se puede blindar con mayor seguridad el respeto por las condiciones legales y tal vez lo más importante es que se puede obtener una producción de mayor calidad por el apoyo de estos dos modelos.

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Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia