Dr. Juan Pablo Rey López - Investigador Senior y docente VIU
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Edulcorantes, obesidad, diabetes e hipertensión: Un estudio liderado desde VIU los relaciona

Video Dr. Juan Pablo Rey López. Investigador Senior y docente VIU. Investigación efectos sobre la salud de las bebidas endulzadas artificialmente (ASAB).

 

La primera parte de esta noticia, en que se entrevista a Cristina Diaz, se puede leer aquí

El papel de los edulcorantes como ‘sustitutos sanos’ del azúcar se encuentra más cuestionado que nunca. La reciente directriz de la OMS sobre los edulcorantes no azúcar ha levantado la alarma sobre los efectos secundarios que estas sustancias tienen sobre nuestra salud, a la vez que ha evidenciado la necesidad de seguir estudiando en profundidad los posibles riesgos que estos compuestos endulzantes entrañan.

Precisamente esto es lo que han hecho Cristina Diaz y el Dr. Juan Pablo Rey López, alumni y PDI de VIU respectivamente, junto a un grupo de investigadores internacionales de instituciones como Harvard, la Universidade Federal de São Paulo o The University of Sydney, entre otras. El equipo, liderado desde la Universidad Internacional de Valencia, ha realizado una extensa investigación de diversos meta-análisis de estudios observacionales sobre los efectos de las bebidas endulzadas artificialmente y su relación con cualquier enfermedad. Los resultados son preocupantemente claros: los consumidores habituales de ASB pueden tener un mayor riesgo de padecer obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión e incidencia de enfermedades cardiovasculares.

Para conocer más sobre la investigación, sus resultados, y la opinión personal de los investigadores sobre las aplicaciones prácticas de sus resultados en nuestros hábitos alimenticios, entrevistamos a ambos investigadores. A continuación, podrás encontrar lo que nos contó el Dr. Juan Pablo Rey López al respecto. La primera entrevista, realizada a Cristina Diaz, la puedes leer aquí.

El Dr. Rey López es licenciado y doctor en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, cuenta con una amplia experiencia investigadora en instituciones como la Universidad de Sidney, Universidad de Bristol, Universidad de Sao Paulo o la Universidad de Zaragoza, en donde además obtuvo el Premio a la mejor tesis doctoral en el área de ciencias de la salud en 2011. Además de esta distinción ha sido galardonado con el lPremio al artículo del año en la revista American Journal of Preventive Medicine, 2015; y el Premio de ayudas a Investigadores postdoctorales visitantes, por la Universidad de Sídney-Universidad de Glasgow.  El Dr. Rey López es investigador Senior y docente de la Facultad de Ciencias de la Salud de VIU.

El estudio que habéis realizado muestra correlación entre el consumo de bebidas endulzadas artificialmente con un aumento de una serie de consecuencias sanitarias, enfermedades y patologías, como obesidad, diabetes tipo II, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y mortalidad por cualquier causa ¿Debemos entender que en esta correlación hay también causalidad o aún es muy temprano para afirmarlo?

Muchas gracias por esta pregunta tan interesante. En nuestro trabajo, hemos revisado todos los meta-análisis de estudios observacionales que incluyeron bebidas endulzadas artificialmente y cualquier enfermedad. Los estudios observacionales son claves para informar al público en general y los responsables encargados de las políticas, dado que desafortunadamente los estudios de intervención suelen tener una duración muy corta para evaluar la incidencia de enfermedades causadas por una mala alimentación. Sin embargo, hay que recalcar que un estudio observacional debe ser de alta calidad en su diseño, en su análisis y en su reporte para minimizar el riesgo de sesgos. Además, la interpretación de un meta-análisis de estudios observacionales debe hacerse en base a otros tipos de evidencia: estudios en modelos animales, estudios de intervenciones en humanos que hayan usado marcadores alternativos (surrogate markers) y estudios de mecanismos. Por lo tanto, si bien nuestros resultados no ofrecen evidencias de relaciones causales, es interesante observar como por ejemplo en un reciente estudio de intervención en humanos se encontraron cambios rápidos en la microbiota intestinal y en el metabolismo de la glucosa como consecuencia del consumo de bebidas endulzadas artificialmente con edulcorantes. Estos resultados experimentales en humanos sugieren que puede existir un efecto causal entre el consumo de dichas bebidas y el mayor riesgo de diabetes tipo II. Para otras variables de salud (como, por ejemplo, adiposidad, hipertensión) no existen apenas datos experimentales publicados bien diseñados (citamos fuentes en nuestro estudio). Por lo tanto, es pronto para saber si muchos de nuestros hallazgos reflejan efectos causales o no.

¿A partir de qué umbral de consumo se observa esta correlación?

Los estudios revisados no daban detalles exactos de la cantidad de bebidas endulzadas artificialmente con edulcorantes que consumían los sujetos. En realidad, los estudios observacionales en sus análisis estadísticos suelen comparar al grupo que mayor bebida consumía con el que no consumía nunca o muy esporádicamente. El grupo que mayor consumía, suele consumir dichas bebidas a diario o varias veces por semana.

¿El aumento en las probabilidades de sufrir estas consecuencias sobre la salud fue determinado en base a población sana, sin condiciones preexistentes?

Exacto. Nuestra pregunta de investigación fue examinar una población sana al inicio del seguimiento y ver si con los años el consumo de bebidas endulzadas artificialmente se asociaba a un mayor riesgo de enfermedades.

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Dr. Juan Pablo Rey López - VIU

El Dr. Juan Pablo Rey López

En tu opinión, en caso de existir una causalidad entre el consumo de estos endulzantes artificiales y los problemas de salud descritos ¿A través de qué mecanismo es más probable que se produzca esta? (¿microbiota, acción directa sobre sistema cardiovascular, cambios en el metabolismo que provocan obesidad y traen aparejados los otros problemas, elevación del umbral de percepción de sabores dulces que lleva indirectamente a una alimentación menos sana, etc?)

En realidad, es esperable que para cada problema de salud existan mecanismos patogénicos específicos. Al revisar la literatura, nos dimos cuenta de que, para nuestra sorpresa, apenas existen estudios experimentales bien diseñados en humanos que hayan usado este tipo de bebidas. Como comentamos en la discusión, existen hallazgos recientes de cambios en la microbiota intestinal que se asocian a respuestas inflamatorias e intolerancia a la glucosa. Pero parece que los edulcorantes pueden ejercer además cambios en el cerebro de tal forma que los sujetos que dejan de tomarlos tienen una mayor percepción del sabor dulce. No es descartable que (paradójicamente) los edulcorantes puedan favorecer un mayor consumo de azucares. Aquí nos encontramos con una hormona que es clave para el aumento de peso o el riesgo de otras enfermedades: la insulina. La mayor secreción de insulina favorece que se almacene preferentemente la energía en el tejido adiposo y se bloquee al mismo tiempo la lipólisis. Debemos estar atentos a nuevos estudios dado que todavía existe una baja comprensión de los efectos de dichas bebidas.

¿Cómo se comparan estos resultados respecto a un consumo similar de bebidas endulzadas con azúcar añadida? ¿Son igual de perjudiciales estas, en cantidades similares?

Está bien probado que consumo regular de bebidas azucaradas se asocia con mayor riesgo de obesidad, diabetes, hipertensión, caries, etc. Hoy en día, cada vez se está prestando más atención al nivel de procesamiento de los alimentos y bebidas como criterio de calidad nutricional; en lugar de si los productos alimentarios tienen o no el nutriente X. Desde un punto de vista evolutivo, una bebida artificial diseñada por el hombre, independientemente de si contiene azúcar o no, es un producto potencialmente dañino dado que nuestro organismo nunca en la historia ha estado en contacto con dichas sustancias. En resumen, pienso que es un error considerar a las bebidas endulzadas artificialmente como más saludables que las azucaradas por dos motivos: Son igualmente ultra-procesadas, y la falta de mejores evidencias científicas no debe interpretarse como evidencia de no efectos perjudiciales para la salud humana.

¿En qué porcentaje aumenta el consumo de este tipo de endulzantes artificiales (o bebidas endulzadas artificialmente) el riesgo de sufrir estas consecuencias negativas sobre nuestra salud?

En la Tabla 1 de nuestro artículo, mostramos que para la mayoría de enfermedades estudiadas la síntesis de los meta-análisis encontrados muestra un aumento del riesgo entre un 8% y el 55%.

¿Cómo es posible que una sustancia sin calorías genere un aumento significativo de peso?

Como he comentado anteriormente, pueden existir cambios en la microbiota intestinal que perjudiquen el metabolismo de la glucosa y por consiguiente alteren el metabolismo energético; y al mismo tiempo pueden existir cambios en el cerebro que aumenten la respuesta de recompensa al ingerir productos dulces.

En vista de los resultados de vuestra investigación y de las recomendaciones de la OMS respecto a los endulzantes artificiales ¿Qué recomendarías a alguien que quiera prescindir o disminuir el uso de azúcares libres, pero quiere seguir endulzando ciertos alimentos puntuales? ¿Existe un umbral de uso moderado de endulzantes artificiales que no tenga efectos negativos sobre la salud? ¿Son menos nocivas alternativas al azúcar como el xilitol o el extracto puro de estevia (sin otros añadidos)?

Consumir los alimentos más naturales posibles que encuentres en el supermercado es un buen punto de partida. Mi consejo no es abandonar el consumo de azúcares totalmente, sino disminuir su consumo habitual. El problema es que la oferta de productos naturales es muy restringida en ciertos centros de alimentación y la publicidad de productos ultra-procesados es preferente. En aquellas ocasiones que deseemos preparar postres, deberíamos añadir una cantidad de azúcar (o edulcorantes) menor de la que recomienda la receta, dado que las recetas suelen incluir una excesiva cantidad de azúcar o edulcorantes. Nuestros gustos se adaptarán a ese nivel más bajo de azúcar, edulcorante sin problemas.

Emilio Vivallo VIU
Emilio Vivallo-Ehijo

Equipo de Comunicación de la Universidad Internacional de Valencia.