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Por todos es conocida ya la existencia de una serie de alternativas como pueda ser la conciliación o la mediación (véase Master en Mediación) a la justicia tradicional, estas alternativas forman lo que se llama Justicia restaurativa o justicia restaurativa. Se trata de alternativas en las que víctima y delincuente resuelven de forma activa su conflicto para esquivar los procesos judiciales que suelen acabar con pena de prisión, un ejemplo real pionero en nuestro país lo encontramos en la ciudad de Valencia con el proyecto piloto de mediación penal intrajudicial en el que participan varios criminólogos docentes del Master en Criminología: Delincuencia y Victimología de la VIU y que está teniendo un gran éxito.

Los objetivos de estos programas, además de hacer partícipes a las partes, son los de reducir la carga del sistema y en consecuencia el coste de éste, sacar casos del sistema judicial y plantear sanciones constructivas, ejemplo objetivo de ello, son los datos del Consejo General del Poder Judicial del 2015, en los cuales observamos que habido  5829 derivaciones en familiar, 3804 en penal y 567 en civil, todo ello dentro de la mediación intrajudicial, pero cada vez, estas prácticas se extienden a otro ámbitos y contextos, como puede ser en el seno familiar, en el contexto laboral (hace poco leíamos en este mismo blog un artículo sobre mediación en el acoso laboral insertar link ), en las asociaciones o colegios profesionales o hasta en los conflictos de Estado.

El uso de la justicia restaurativa como método para la resolución de conflictos que atañen a todo un Estado, es lo que nos lleva a escribir estas líneas. En estos momentos, la justicia restaurativa ha sido la herramienta a través de la cual se ha puesto en marcha el proceso de paz en Colombia, esta herramienta es la que nos permite transitar por la delgada línea que separa la paz de la justicia, una línea, dicho sea de paso, que bien deberían de definir las víctimas, es posible que sea algo que no se ha tenido demasiado en cuenta entre las negociaciones entre el Gobierno Colombiano y las FARC en la Habana, es obvio que es difícil para una víctima  imaginarse a su agresor tomando decisiones que le afectan a él y a sus iguales en el Congreso, quizá  y digo solo quizá, de haberlo tenido en cuenta  la paz  en este país sería ya una realidad. Lo que sí que no me cabe ninguna duda, es que este aspecto de dar más relevancia a las víctimas al igual que otros muchos (aspectos culturales, jurídicos, sociológicos, ambientales, etc..) no se le escaparían a un profesional capaz de atajar el problema desde diferentes puntos de vista, un profesional que cuente con conocimientos de diferentes ramas, un profesional que sea multidisciplinar, y aunque a muchos aún les sorprenda, este profesional idóneo existe, y se llama criminólog@.

Esta idoneidad del profesional de la Criminología para la Justicia Restaurativa es uno de los temas que se van a tratar en el próximo I Congreso Internacional de Criminología, Procesos de Paz y Justicia Restaurativa que se celebrará los próximos 22, 23 y 24 de noviembre, organizado por el Grupo de Investigación en Criminología y Justicia Restaurativa de la VIU. Este Congreso Internacional que de forma innovadora dará voz a las víctimas, contará con expertos juristas internacionales, con investigadores del mundo académico, pero sobretodo con expertos criminólogos que aportarán su visión crítica  y profesional para abordar la temática de los procesos restaurativos, desde la cultura de la Paz y de los Derechos Humanos y desde el estudio sosegado de qué es aquello que ha funcionado en los denominados procesos de paz.

La mayoría de acuerdos internacionales de paz se enquistan o encuentran dificultades para poder resultar efectivos, porque centran su atención en el acuerdo y se olvidan de trabajar la reconstrucción, así pues como bien dice el título de este artículo, no detengamos algo que ya  está en funcionamiento, sigamos reinventando la justicia, porque solo así podremos mejorar la efectividad judicial , reduciremos la carga del sistema de justicia penal, promoveremos la investigación y evaluación de estos programas alternativos a la justicia tradicional y lo más importante para nuestra comunidad científica, podremos mostrar a la sociedad todo lo que el criminólogo o criminóloga puede aportar en este ámbito de la justicia restaurativa.

https://youtu.be/BMpMv97y8jM

En la Habana se discutió el tipo de justicia que debe implementarse para ayudar a construir la paz. La idea central es dejar de pensar la justicia como castigo para empezar a concebirla como reparación. De esta forma se puede reconstruir el tejido social, crear memoria y generar contextos de reconciliación.

 

Christian Moreno Lara

Secretaría Técnica I Congreso Internacional Criminología, Procesos de Paz y Justicia Restaurativa.

Profesor VIU en Master en Criminología: Delincuencia y Victimología en la Universidad Internacional de Valencia VIU