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¿Recuerdas cómo te sentiste en tu primera entrevista de trabajo? ¿Y el momento en el que  tomaste la decisión de independizarte? Todos hemos sentido esa sensación, ese nerviosismo. La psicología estudia el comportamiento humano en diversas situaciones y entre otras en los casos de ansiedad. Vamos a analizar sus causas y cómo lograr evitarla.

La ansiedad se manifiesta de diversas formas en nuestra mente y nuestro cuerpo y tiene los siguientes síntomas:

  • Cognitivos. Podemos generar pensamientos de carácter negativo que se repitan, nos anticipamos pensando en lo que pueda ocurrir y sentimos una amenaza ante la incertidumbre.
  • Fisiológicos. Cambia el ritmo de nuestra respiración y el ritmo al que late el corazón, sentimos sudoración etc.
  • Motores. Se puede producir una paralización de los movimientos debido a la ansiedad o una activación motora.
  • Conductuales. Es posible que se manifieste cierta agresividad o un comportamiento defensivo.

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Causas de la ansiedad

En función de cómo sea cada persona el desencadenante de una situación de ansiedad será diferente. Puede tratarse de un estímulo externo o interno (pensamientos). Se trata de un sistema de protección ante algo que percibimos como un peligro.

Las causas de la ansiedad pueden ser muy variadas desde una ruptura de pareja, la pérdida de trabajo, una enfermedad o una simple mudanza. La lista es muy larga y, como decíamos anteriormente, cada persona es un mundo y reacciona de formas muy diferentes.

 

Psicología: ansiedad y su control

Controlar la ansiedad es posible y requiere seguir una serie de pasos como los que te proponemos a continuación:

Acepta lo que está ocurriendo. Lo primero que tendrás que hacer para comenzar a luchar contra la ansiedad es aceptar la situación en lugar de tratar de escapar o mirar hacia otro lado. Observa lo que ocurre, piensa en cómo te sientes y vive la situación con objetividad.

Quiérete. Aprende a enamorarte de ti, a prestarte atención, a hacer las cosas que te apasionan, a disfrutar. Mímate y quiérete mucho. Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán.  Busca cada día tu momento para disfrutar.

Aprende a pensar de otra forma. No permitas que los pensamientos negativos te invadan y aprende a ver el lado positivo de las situaciones.

No te adelantes. En cuanto hay algo que nos inquieta a veces tendemos a pensar en lo peor, sin embargo es necesario que respires y recuperes la calma para no adelantarte a los acontecimientos.

Tómate el tiempo que necesites. Cada uno necesitamos un tiempo para procesar lo que sucede en nuestra vida así que tómate el tiempo que sea necesario para aceptar la situación y controlar tu ansiedad para que no aparezca.

Afronta lo que te da miedo. Todos sentimos miedo en alguna ocasión y lo importante es que el miedo no nos paralice sino que nos sirva de estimulante. Enfréntate poco a poco a lo que te da miedo y de esa forma verás las cosas con un prisma diferente y acabarás superando lo que temes.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia