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Si nos preguntasen por las habilidades en la relación terapéutica es bastante probable que apeláramos a Carl Rogers y la Terapia Centrada en la Persona. Pronto se nos viene a la mente la obligatoriedad de ser empáticos, auténticos y aceptar incondicionalmente al paciente que ha venido a confiar en nosotros. Sin embargo, con la actual difusión de las terapias basadas en el Mindfulness y la Compasión, los psicólogos y psicólogas nos encontramos con el reto de conocer por qué y cómo vamos a integrar la práctica meditativa. Es decir, no se trata de motivar a los pacientes a que mediten, sino también de trasformar nuestra relación con ellos, con nosotros mismos y el mundo y reconducir nuestras emociones en el proceso terapéutico.

En esta ocasión nos acercaremos al constructo y la práctica de la Compasión, bastante más desconocida y confusa que la de Atención Plena.

Lo primero que hemos de hacer es borrar de nuestra mente el significado común de esta palabra bajo nuestros parámetros grecolatinos. Efectivamente, compasión no significaría pena, lástima ni la contemplación pasiva de las desgracias ajenas. Desde el enfoque de la filosofía budista, la compasión supone estar en contacto con el sufrimiento, pero también tener la motivación, medios y creatividad para aliviarlo generando bienestar (Neff, 2003b). Otro de sus rasgos esenciales es que no se diferencia la autocompasión, o la práctica y motivación dirigida hacia uno mismo, de la compasión hacia los demás. En este sentido, la autocompasión favorecerá también la ecuanimidad emocional y la aproximación que me permitirá ayudar al otro. Investigadoras como Neff (2003a) proponen tres componentes esenciales de la Autocompasión:
• Bondad amorosa o amabilidad hacia uno mismo. Sería lo contrario a la autocrítica: aceptación, comprensión, autocuidado.

• Humanidad Compartida. Supone considerar que el sufrimiento, los errores y la imperfección es algo por lo que todos pasamos. De esta forma se evita el aislamiento y se disminuyen los límites entre el yo y los otros.

• Atención Plena. Experimentar el momento presente y no sobreidentificarnos ni negar los pensamientos y emociones.
Paul Gilbert (2015) autor de la Terapia Centrada en la Compasión (CFT), indica que la Compasión es “una motivación, no una emoción, que orienta la conducta humana”. Esta terapia fue creada originariamente para poder abordar los sentimientos de vergüenza, culpa y humillación. En ella, el autor añade otros condicionantes para establecer la relación terapéutica:

- La máxima consciencia del proceso por parte del terapeuta (Siegel, 2010).
- La motivación, frente al miedo, a que se compartan pensamientos, ideas y sentimientos.
- Favorecer un proceso reflexivo que genere seguridad y exploración conjunta. Con silencios y pautas frente a continuos debates socráticos. En palabras de Siegel: “permitir sentarse juntos”.
- El desarrollo de la sensibilidad, simpatía, tolerancia, intuición y aceptación de los propios sentimientos y de los demás en el proceso terapéutico.
Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, es fácil caer en la cuenta de que la puesta en práctica de habilidades compasivas requiere no solamente conocimiento por parte del psicólogo, sino también de un arduo trabajo de evolución personal a través de la práctica meditativa. Esto repercutirá tanto en el propio bienestar como en el de los demás.

Para una mayor profundización acerca de la Compasión y la CFT os recomiendo revisar la bibliografía en la que se exponen algunos de los trabajos de sus principales representantes, incluyendo excelentes profesionales en nuestro país.

VIDEOS:
- Los tres componentes de la autocompasión. Kristin Neff

https://www.youtube.com/watch?v=e58qEi7SAJs

- Superando las objeciones a la auto-compasión. Kristin Neff

https://www.youtube.com/watch?v=buDLnXydmbA

Bibliografía:

García Campayo. J., Demarzo, M. (2015), Mindfulness y compasión: la nueva revolución. Sant Cugas del Vallés: Siglantana.

Gilbert, P. (2015). Terapia Centrada en la Compasión. Características distintivas. Bilbao: Desclée de Brouwer.

Neff, K. D. (2012). The science of self-compassion. In C. Germer & R. Siegel (Eds.), Compassion and Wisdom in Psychotherapy, 79-92). New York: Guilford Press.

Siegel, R.D. , Pollak, S.M. (2016). Sentarse juntos: habilidades esenciales para una psicoterapia basada en el Mindfulness. Bilbao: Desclée de Brouwer.

Simón, V. (2015). La compasión: el corazón del Mindfulness. Barcelona: Sello.

AUTORA:
Lourdes Navarrete Sánchez.

Docente colaboradora en el Máster de Psicología General Sanitaria y en el Máster Universitario en Terapias de Tercera Generación