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La incorporación de los más pequeños al sistema escolar supone un momento de gran estrés para ellos y sus familias. En el caso de los niños, se enfrentan por primera vez a la separación física y afectiva de sus cuidadores principales durante un largo tiempo y además, en un ambiente extraño y junto a otros (compañeros y maestros) que no son de su confianza todavía. En el caso de los padres o cuidadores principales también se produce una situación de conflicto o culpabilidad, ya que dejan por primera vez a aquello que más quieren, sus hijos, en manos de profesionales que pueden no conocer en profundidad y en muchos casos, con la negativa explícita de los niños.

Corresponde a los maestros, como los agentes de socialización más importantes después de la familia, junto con la ayuda de los padres, llevar a cabo un adecuado periodo de adaptación escolar, para que la transición familia-escuela se lleve a cabo de la forma menos traumática posible y, a ser posible, de un modo feliz.

Podemos considerar que un niño ha realizado con éxito el periodo de adaptación escolar cuando, entre otras cosas, es capaz de relacionarse con todos sin dificultad, se mueve por cualquier espacio del centro con soltura y sin aislarse, habla de sus sentimientos y experiencias y no espera a las figuras de apego con ansiedad.

Por tanto, es importante que los centros cuenten con unidades didácticas específicas referidas al periodo de adaptación escolar y se lleve a cabo una adecuada y completa evaluación educativa inicial.

Teniendo en cuenta que:

  • La evaluación es un instrumento muy importante para valorar el grado de mejora de la educación y una herramienta para conseguirla
  • El objetivo último de la evaluación es la mejora de lo que se evalúa, por lo que debe ir acompañada de un compromiso con dicha mejora
  • La evaluación del alumnado es inherente al proceso de enseñanza-aprendizaje y además se configura, en última instancia, como un elemento fundamental en la mejora de la calidad de la educación
  • La evaluación nos permite analizar resultados para conocer el rendimiento de los centros educativos, pero también evaluar los procesos, con el fin de conocer cuáles son los aspectos concretos que han de ser objeto de mejora
  • La evaluación es un poderoso instrumento de mejora, tanto por la información que genera como por las actuaciones que permite emprender para el logro de objetivos

Consideramos fundamental la realización de una adecuada evaluación educativa inicial, que se lleva a cabo al inicio de un curso académico o etapa educativa y que consiste en la recogida de datos, personales y académicos, con el objetivo de que el profesor conozca las características de sus alumnos, y a partir de ahí le permita diseñar sus estrategias didácticas y ajustar su práctica docente a la realidad del grupo y de sus necesidades, en este caso, facilitar la adaptación al mundo escolar para que el niño supere la dificultad del cambio y logre aceptar voluntariamente la nueva situación que le separa de su entorno familiar, integrándose de una manera feliz a su realidad educativa.

En este sentido, el Máster Universitario en Psicopedagogía que ofrece la Universidad Internacional de Valencia persigue, entre otros, los siguientes objetivos:

  • Planificar, desarrollar y evaluar el proceso de enseñanza y aprendizaje potenciando la adquisición de habilidades, atendiendo al nivel y formación previa de los estudiantes, así como la orientación de los mismos de forma individual y en colaboración con otros.
  • Utilizar metodologías innovadoras mediante la tecnología educativa en diferentes procesos de enseñanza y aprendizaje.
  • Gestionar y dinamizar equipos educativos con el objetivo de dar una respuesta adecuada a las necesidades psicopedagógicas del alumnado, grupos y organizaciones.

Autor

Dr. David Aparisi

Profesor Colaborador de la Universidad Internacional de Valencia (VIU)