Selecciona tu país

Millones de personas cada año experimentan toxiinfección alimentaria. Una noticia clásica que la mayoría hemos escuchado más de una vez es la de los invitados a una boda que terminan hospitalizados por una ¿intoxicación o infección? alimentaria. Puede ser una u otra, pero si mencionan por alguna parte la famosa Salmonella es muy posible que se trate de una infección con alimentos, también conocida como toxiinfección alimentaria.  

 

¿Qué es la toxiinfección alimentaria?

La toxiinfección alimentaria ocurre como consecuencia del consumo de alimentos contaminados con bacterias, virus, parásitos o toxinas. El resultado es un cuadro clínico que puede cursar con náuseas, vómitos, diarreas o dolores de estómago.

 

¿En qué se diferencia una toxiinfección alimentaria de una intoxicación por alimentos?

La toxiinfección alimentaria es el resultado del consumo de alimentos con microorganismos que invaden el cuerpo y proliferan, causando los síntomas que vemos en los afectados.

Descarga nuestra guía gratuita: 6 tendencias en nutrición que marcarán los próximos años

La intoxicación se produce cuando los alimentos contienen toxinas producidas por los microorganismos que ya se han desarrollado en ellos.  

 

Toxiinfecciones alimentarias más comunes

Hasta el momento se han descrito más de 250 agentes que pueden provocar una toxiinfección alimentaria, entre los más comunes están: Salmonella Las bacterias del género Salmonella están entre las 4 causas principales de enfermedades diarreicas en el mundo, según datos de la OMS. Estas bacterias causan dos tipos de trastornos fundamentales:

  • Enfermedad gastrointestinal: causa vómitos, diarreas y fiebre. Los síntomas generalmente desaparecen en una semana, aunque en algunas personas pueden quedar consecuencias a largo plazo, como artritis.
  • Fiebre tifoidea: menos común que el cuadro clínico anterior, pero mucho más peligrosa. Los síntomas son fiebre muy alta, diarrea o estreñimiento, letargia y dolores de cabeza. Es un cuadro que requiere atención médica inmediata porque compromete la vida.
  • La Salmonella se encuentra en muchos animales y de estos pasa por multitud de vías a los alimentos. Son especialmente vulnerables a la Salmonella los alimentos que se consumen crudos, por ejemplo, el huevo. Una de las medidas fundamentales para evitar la contaminación con Salmonella es cocinar los alimentos adecuadamente, ya que la bacteria no sobrevive a más de 70ºC.
  • Toxoplasmosis gondii: Un parásito que se encuentra en muchos animales, en especial en los gatos. La vía más común de infección en los humanos es por el consumo de alimentos contaminados con los ooquistes de Toxoplasmosis gondii, que viajan en las heces de los gatos y terminan contaminando lo que entra en contacto con ellos. Muchas personas pueden experimentar una infección primaria con Toxoplasmosis gondii sin manifestar síntomas o siendo estos muy leves. Sin embargo, en el caso de las embarazadas las consecuencias pueden ser fatales, al punto de provocar abortos espontáneos. Las medidas de prevención pasan por una cocción adecuada de los alimentos, lavar las frutas y verduras antes de ingerirlas y también las manos antes de manipular los alimentos y después de haber estado en contacto con animales, en especial gatos.
  • Anisakis simplex Parásito que causa la mayor parte de los cuadros de anisakiasis en el mundo. Vive fundamentalmente en el medio marino, donde infecta a los peces y de estos pasa a los seres humanos que los consumen crudos o poco cocidos. El cuadro clínico provocado por el consumo de las larvas de Anisakis simplex comienza entre 24 horas y dos semanas después de haber consumido el pescado. Entre los síntomas más comunes que indican que el gusano ha llegado al estómago están:
  1. Cosquilleo en la garganta
  2. Dolor abdominal
  3. Náuseas
  4. Vómitos
  5. Diarreas

En algunas personas puede desencadenarse una reacción alérgica. La prevención de la infección pasa por cocinar el pescado, de forma que llegue a alcanzar en su interior una temperatura de más de 62 ºC por al menos 15 segundos. La otra forma más popular de evitar una anisakiasis es congelar el pescado durante uno o dos días a -20 ºC. Si la temperatura es superior, entonces extender a 5 días el tiempo de congelación.  

Ebook GRATIS: Nutricion

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia