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A la hora de crear aplicaciones y entornos de trabajo el diseño base de datos tiene más relevancia de lo que se podría imaginar. No solo es importante que nos aseguremos de que hemos cubierto este proceso con éxito, sino que también es fundamental que lo hagamos teniendo en cuenta que el nivel de calidad del diseño es alto. Esto evitará complicaciones posteriores, así como sufrir inconvenientes en el futuro aprovechamiento de las bases de datos. ¿Pero cómo asegurarnos de obtener el mejor resultado para garantizar ese rendimiento de alta calidad? Para ello debemos tener en cuenta algunos consejos como los que os proporcionamos a continuación.

 

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¿Qué hacer antes de comenzar el diseño?

Hay varios pasos que se tienen que llevar a cabo antes de que demos inicio al proceso que nos llevará a crear la base de datos. Por ejemplo, uno de los conceptos fundamentales consiste en que previsualicemos bien lo que estamos buscando crear de una manera concreta. En este sentido el flujo de la información y de los datos siempre tiene que estar claro. Es necesario que sepamos cómo van a fluir los datos para que luego no exista ningún impedimento en su gestión. Si entendemos la relación de los datos, la conexión que tienen y los resultados que proporcionará su uso, podremos estar más preparados para dar forma al diseño de la base de datos. Esta es una primera fase y resulta preliminar, pero incluso dentro de este contexto es bueno que tengamos claro cuál será el sistema que utilizaremos.

Lo siguiente, después de visualizar y entender el proceso, consistirá en ordenar los datos, la información y lo que vamos a necesitar en el proceso. Todo ello lo tendremos que volcar en un boceto, un primer vistazo a lo que terminaremos creando y que servirá para que todo acabe estando en orden. Aunque en el pasado siempre se usaba papel, ahora también es recomendable hacerlo con un buen tablet y el uso de un stylus. Buscamos flexibilidad ante todo, así que podemos usar el sistema que mejor nos venga.

Ahora que estamos dando forma al boceto no estará de más que dotemos a los distintos elementos que formen parte de la base de datos de unos nombres que sean concretos y específicos. Uno de los principales errores que se producen en este proceso de trabajo consiste en la elección de nombres complejos que luego es imposible recordar. Además de los nombres habrá que definir las siglas que se usarán a lo largo del proyecto.

 

¿Y una vez comenzamos con el diseño?

Si hemos realizado las medidas anteriores al menos nos habremos asegurado de evitar errores comunes y seguro que hemos dinamizado mucho el proceso de diseño. Pero todavía hay muchas cosas que pueden salir mal, por lo que conviene que sigamos aplicando estas recomendaciones. Si hemos usado buenos nombres como hemos dicho antes en la mayor parte de los casos estaremos evitando la duplicación de información y contenido. Aún así, la redundancia es frecuente en bases de datos, así que tenemos que mantenernos alerta para que no ocurra. También tenemos que luchar contra la redundancia en otras de sus múltiples manifestaciones. Por ejemplo, no hay que introducir manualmente datos que pueden surgir como resultado de otras operaciones incluidas dentro de la base de datos. El propio sistema ya se ocupará de obtener esa información por su cuenta y así estaremos evitando una duplicación del trabajo.

Mientras trabajamos en el diseño no olvidemos que los diseños con una tabla no son lo recomendable por mucho que haya personas que se empeñen en creerlo contra viento y marea. Es más conveniente confiar en un sistema que utilice diferentes tablas dependiendo de las exigencias del diseño y de las características del mismo. Hablando de las temas, es bueno que utilicen campos clave, sacando partido a claves que evitarán reiteraciones y que mejorarán el proceso de consulta de forma significativa.

Además de ocuparse de revisar las relaciones, de aumentar la seguridad por medio de pequeñas medidas, como la revisión de campos nulos y de aportar mejoras importantes que aprovechen el nuevo diseño, siempre habrá otros aspectos en los que podremos fijarnos. Y solo después de todo, de tener confirmación de que el diseño de la base de datos cumple con su resultado, habrá que hacer una prueba para salir de dudas. Si no hay errores el trabajo estará hecho, pero si hay algún error solo habrá que ponerse a trabajar de inmediato para solucionarlo antes del lanzamiento del servicio.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia