El Dr. Nestor Sánchez Doreste es licenciado en ciencias Físicas por la Universidad del Zulia (Venezuela), Máster en Astronomía y Astrofísica por la Universidad de Los Andes (Venezuela) y Doctor en Astronomía y Astrofísica. Cuenta con una extensa y brillante trayectoria a lo largo de la cual ha ocupado diferentes cargos y posiciones de responsabilidad, primero como Profesor Titular en la Universidad del Zulia hasta el año 2004, y luego como investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC). Ha publicado en revistas de reconocido prestigio como Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, una de las publicaciones de astronomía y astrofísica de mayor impacto internacional, y su labor investigadora ha sido reconocida con 2 sexenios de investigación. En 2011 se incorporó al grupo de investigación español que participa en el proyecto World Space Observatory – Ultraviolet (WSO-UV), liderado por la Agencia Espacial Rusa que tiene el objetivo de lanzar un telescopio espacial ultravioleta a principios de la próxima década. Actualmente aúna su actividad docente en la  Carrera en Ingeniería Informática y la Maestría en Astronomía y Astrofísica de VIU, con la gestión académica como director del Grado en Ingeniería Informática. Así mismo, continúa su trayectoria investigadora como IP del grupo de investigación ABACO - Astronomy, Big Data and Computing Science de VIU.

Desde este septiembre pasado el Dr. Sánchez Doreste ha asumido la dirección de la Escuela Superior de Ingeniería, Ciencia y Tecnología, una posición desde la que ha asumido la ilusionante labor de seguir consolidando su escuela como un referente de la formación científica y tecnológica online y un ejemplo de innovación e investigación del sector.

Para conocer un poco más al Dr. Sánchez y las ideas y planes que tiene para la Escuela Superior que dirige, le realizamos la siguiente entrevista.

¿Nos puedes contar un poco sobre ti? ¿Cómo nace tu vocación por la Astronomía y la investigación?

Desde que tenía diez años de edad me aficioné por la Astronomía, y casi al mismo tiempo por la Física, las Matemáticas y las Ciencias en general. Me considero muy afortunado por haber sabido siempre a lo que quería dedicarme, y también porque mis padres pudieron y supieron alimentar ese interés y esa curiosidad científica. De modo que cuando me llegó la hora lo tenía claro: primero estudié Física y al terminar realicé un Máster y un Doctorado en Astronomía y Astrofísica.

Mis inicios profesionales fueron en mi Venezuela natal, como profesor en la Universidad del Zulia, pero las circunstancias políticas, económicas y sociales de mi país hicieron que me decidiera a emigrar a España. Estuve varios años contratado como investigador en el Instituto de Astrofísica de Andalucía, en Granada, luego en la Universidad Complutense de Madrid, y después en la Universidad de Murcia. Finalmente, en 2018 me incorporé a VIU, donde he encontrado un lugar donde seguir creciendo profesionalmente y trabajando en mis proyectos de investigación. Aquí, aparte de mis actuales funciones como Director de Escuela, puedo seguir ejerciendo esas actividades tan gratificantes que son la docencia y la investigación.

¿Cómo afrontas la dirección de la Escuela de Ingeniería, Ciencia y Tecnología de VIU? ¿Qué objetivos se han planteado de cara a su desarrollo?

¡Con mucha ilusión! El trabajo realizado en estos últimos años por mis predecesores y por las autoridades universitarias y el resto de los departamentos de VIU se nota. Tenemos una Escuela que funciona, y funciona bien, con un portafolio de titulaciones interesante, competitivo, y con profesores motivados y entregados a sus tareas, algo que los alumnos valoran muy positivamente. Lo que necesitamos hacer es seguir trabajando con el objetivo de establecer a la Escuela y a la Universidad como un referente nacional e internacional. Contamos con los elementos necesarios para ello: buenos directores de títulos, profesores y empleados, y una actividad docente e investigadora de calidad. Cada uno haciendo un trabajo excelente. Por ello, debemos seguir profundizando en la consolidación de las estructuras y condiciones que nos permitan organizar, coordinar y desarrollar el potencial que existe para poder estar entre los mejores y además ser conocidos y reconocidos como tales.

¿Qué es lo que más destacarías de la Escuela y de la filosofía sobre la que se estructura su propuesta?

Está claro que el personal docente e investigador es el gran motor de nuestra Escuela. No sólo son profesionales altamente cualificados en sus respectivos campos, sino que están muy motivados, continuamente formándose y mejorando para ejercer mejor su actividad, tanto la docencia como la investigación, o su actividad profesional cuando es el caso. La valoración que el alumnado hace de los profesores en las diferentes titulaciones es uno de nuestros mejores indicadores. La principal meta hacia la que apuntamos ahora, es que todo este equipo de profesionales profundice en las dinámicas de trabajo colaborativas e interprofesionales que se vienen desarrollando, para solidificar, de manera conjunta y coordinada, las condiciones que nos permitan instalar a la Escuela como un referente nacional, primero, e internacional, a continuación. Para ello, es fundamental continuar generando y optimizando las condiciones necesarias para que el PDI pueda desarrollar a plenitud su actividad investigadora.

¿Cuáles son los principales retos que va a abordar la Escuela de Ingeniería, Ciencia y Tecnología de VIU? ¿Cuáles son las principales líneas estratégicas que va a implementar de cara al mediano y largo plazo?

En primer lugar, está claro que debemos mantener y continuar mejorando la calidad de las titulaciones con la que estamos formando nuevos profesionales. Queremos crecer en número de titulaciones, pero debe ser un crecimiento sostenible para poder mantener los estándares actuales. Gracias a un trabajo de crecimiento y mejor constante, la Universidad Internacional de Valencia ya figura en lugares destacados de diversos rankings de Universidades y debemos asegurarnos una buena posición, que además podamos mantener en el tiempo.

Además, como Escuela Superior en Ingeniería, Ciencia y Tecnología que somos, la investigación debe ser una actividad predominante. En la Escuela tenemos numerosos investigadores en activo que son de primera línea, pero debemos seguir trabajando para que la propia Escuela sea reconocida como centro de investigación referente. Tenemos que optimizar las estrategias para coordinar y potenciar la actividad investigadora y para estimular y, más importante aún, facilitar, la actividad investigadora entre nuestros profesores. Además, por supuesto que la innovación y la transferencia tecnológica a la sociedad están también dentro de los planes estratégicos de la Escuela.

Otro aspecto que debemos potenciar es el carácter internacional que tiene la Escuela. No es sólo que tengamos estudiantes en todo el mundo, es que tenemos profesores en activo en varios países de Latinoamérica y Europa, y queremos seguir desarrollando y fomentando este aspecto con más proyectos, convenios y colaboraciones internacionales.

Digamos que en resumen queremos consolidar lo que ya existe, que es mucho, a la vez que continuamos creciendo en todos los aspectos; docencia, investigación y transferencia; de manera sostenible fortaleciendo la Escuela y su imagen institucional.

La pandemia ha creado un interés inusitado por parte del público general en el sector científico, a la vez que ha puesto muy en valor su trabajo ¿Cuál debe ser el papel de la Escuela dentro de este contexto? ¿qué ventajas y particularidades tiene el ser parte de una Universidad online nativa?

El interés que la pandemia ha creado por el sector científico puede que sea coyuntural, y en realidad el interés ha sido más por el sector salud en específico, y no por el sector ciencia en general. Es probable que desaparezca o disminuya con el tiempo. Pero independientemente de esto, sabemos que la actividad investigadora genera conocimiento y que el conocimiento es poder para resolver problemas, de todo tipo. La propia actividad de investigación e innovación que hacemos ya juega un papel importante en este sentido. Pero no podemos quedarnos allí, debemos promover y trabajar para que ese conocimiento sea transferido a la sociedad para la solución de los problemas tecnológicos y sociales que nos atañen a todos. Como Universidad, además, ejercemos una función más importante aún que es la formación de profesionales. Estamos formando científicos, ingenieros y tecnólogos altamente capacitados, con una visión amplia y global que se consigue, entre otras cosas, gracias al carácter internacional que tenemos al ser completamente online. Nuestros egresados no sólo adquieren conocimientos y habilidades específicas, sino que también desarrollan una serie de competencias transversales incluyendo el pensamiento crítico. Y justamente esta última es la competencia más importante, en mi opinión. El pensamiento crítico y objetivo, si logramos que permee verdaderamente en la sociedad actual, será la fuente de los verdaderos cambios que se necesitan en la sociedad actual.