Entre las múltiples formas en que la enfermedad de Alzheimer afecta a quien la sufre, el deterioro de la función lingüística es uno de los que más impacto tiene tanto en el afectado como en su entorno familiar. La pérdida de la capacidad de poder comunicar y entender lo comunicado crea una enorme frustración y termina provocando el aislamiento del aquejado del mundo externo. Para comprender más en profundidad cómo afecta el alzhéimer a la función lingüística y como la Logopedia puede ayudar a mejorar la calidad de vida de los afectados y su entorno, pedimos a la Dra. Beatriz Valles-González, fonoaudióloga y directora de la Carrera en Logopedia en VIU.        

La Dra. Beatriz Valles-González es fonoaudióloga, máster en Lingüística y doctora en Educación. Ha realizado estudios postdoctorales en genética en la Universidad de Columbia y de bioética clínica en la Universidad de Chicago. Cuenta con una amplia experiencia de práctica profesional e investigadora y es autora de artículos y capítulos de libros sobre los trastornos del lenguaje en enfermedades neurodegenerativas y sobre la atención logopédica de la persona con demencia. Su línea de Investigación actual se centra en las funciones ejecutivas y conversación en personas con deterioro cognitivo.

¿En qué consiste el alzhéimer? ¿Qué sintomatología presenta?

La enfermedad de Alzheimer es una patología neurodegenerativa del sistema nervioso central caracterizada por la muerte neuronal progresiva en ciertas zonas del cerebro, provocada por la alteración de la síntesis de algunas proteínas. Es la primera causa de demencia y se presenta mayoritariamente en personas mayores de 65 años, aunque existe una forma que puede manifestarse en población adulta joven.

Los cambios en la estructura del cerebro provocan una sintomatología diversa que incluye los trastornos en la memoria reciente o en la memoria de trabajo, depresión, cambios bruscos del humor y alteraciones importantes en la función lingüística y en las funciones de masticación y de deglución.

¿Cómo afecta el alzhéimer a la función lingüística y a la comunicación?

La persona con alzhéimer puede manifestar dificultades para comprender el contexto donde se desarrolla la comunicación, también presenta fallos en acceder al léxico, es decir en dar con el nombre de algo o de alguien, en la programación motora del habla y en la capacidad de leer y de escribir. Todas estas limitaciones comprometen tanto la comprensión como la expresión del lenguaje y limitan su comunicación desde las primeras etapas de la enfermedad

¿De qué manera repercuten estas alteraciones comunicativas en la calidad de vida del paciente y en el de su entorno?

La persona con alzhéimer r y sus interlocutores habituales enfrentan una situación muy adversa a la hora de comunicarse. En las primeras etapas el paciente es consciente de sus limitaciones y trata de compensarlas empleando algunos recursos tales como los gestos o pidiendo ayuda a sus familiares. Lo que obliga a estos últimos a realizar algunos ajustes de manera de hacer posible un intercambio de información fluido como por ejemplo hablar más lento o utilizar oraciones cortas.

Sin embargo, a medida que esta demencia avanza, los cuidadores y familiares deben lidiar con los problemas cada vez mayores como la dificultad para recordar información, los fallos articulatorios y las pausas, que impiden poder comprender qué es lo que quiere decir la persona con Alzheimer, generando una comunicación muy costosa que en ocasiones termina siendo un momento lleno de frustración, lo que repercute en la calidad de vida de todos los implicados.

¿De qué manera puede contribuir el logopeda a mejorar la situación de pacientes con este tipo de sintomatología?

Existen diversas estrategias de intervención logopédica dirigidas a estimular la comunicación con base al uso de ayudas o apoyos que pueden facilitar el intercambio comunicativo en las diferentes etapas del Alzheimer. El logopeda, además, desarrolla programas dirigidos a prevenir en lo posible el deterioro lingüístico-cognitivo general y las alteraciones de la deglución, denominadas disfagia. Es decir, este profesional puede intervenir a la población con Alzheimer a lo largo de la enfermedad.

¿Pueden las intervenciones logopédicas ayudar a retrasar el proceso de la enfermedad?

En general podemos afirmar que sí, aunque los beneficios de los programas logopédicos dependen de numerosos factores como la salud general del paciente, el acceso a la terapia, la etapa en la que se encuentra y la comorbilidad con otras patologías, por lo que es difícil concluir que lo que funciona en un paciente, pueda ser beneficioso para todos.

¿Es posible detectar, desde la Logopedia, indicios de un alzhéimer incipiente? ¿En caso de ser así, ante qué síntomas debemos buscar ayuda médica?

Esta es una pregunta muy interesante, pues la capacidad de conversar eficientemente o de comprender lo que se lee se va a ver afectada desde las primeras fases de la enfermedad de Alzheimer. Una evaluación lingüístico-cognitiva llevada a cabo por un equipo multidisciplinar (logopeda, psicólogo y neuropsicólogo) podría ayudar a detectar de forma temprana la enfermedad de Alzheimer. Los síntomas lingüísticos tempranos pueden manifestarse en un aumento de las pausas del discurso, en dificultad para dar con una palabra y sobre todo en las limitaciones para ajustarse a cambios de tema o para realizar inferencias.