Es habitual escuchar las quejas, entre muchos maestros y profesores, de que cada vez es más difícil lograr que los estudiantes les escuchen y estén suficientemente atentos en el aula. El problema es importante puesto que la falta de atención es uno de los principales desencadenantes de los retrasos en el aprendizaje y, en consecuencia, del fracaso escolar. Es difícil encontrar un solo docente que no haya sufrido este problema en su clase. Las nuevas formas de ocio y de comunicación, como los teléfonos móviles e Internet, son fuentes de estímulos contantes que provienen de varias direcciones y crean una necesidad de respuesta rápida, casi inmediata, que favorecen las distracciones en muchos alumnos y alumnas tanto dentro como fuera de clase.

falta de atención en clase

 

Cuáles son las causas de los problemas de atención

Las verdaderas causas de los problemas de atención son diversas y habría que distinguir entre motivos personales y colectivos o de grupo. Motivos personales Los motivos personales o individuales relacionados con los problemas de atención tienen que ver con las circunstancias individuales, psicológicas, biogenéticas y orgánicas de cada persona, estando muy relacionadas con las capacidades emocionales de cada niño o adolescente. Por otro lado, los chicos y chicas con trastornos de déficit de atención (con o sin hiperactividad asociada) tienen problemas de concentración como uno de los síntomas característicos de su problema, por lo que deben recibir un tratamiento específico consistente en psicoterapia, fármacos o, en muchos casos, terapias combinadas. Una alimentación inadecuada puede ser otro de los factores que perjudiquen en el mantenimiento de la atención. Pese a la abundante y constante información sobre este asunto, todavía es habitual que jóvenes y adolescentes apenas desayunen, lo que hace que, a media mañana, se encuentren agotados y sin posibilidades de seguir las clases en plenitud mental y física. Causas colectivas Pero en ocasiones, el problema de la falta de atención no se circunscribe a unos pocos alumnos, sino que es la clase en su conjunto, o un grupo mayoritario de la misma, la que muestra actitudes que rayan en una preocupante falta de atención colectiva. En este caso, la problemática suele ser compleja, confluyendo factores sociales, de comportamiento colectivo e incluso familiares que acaban creando un ambiente muy negativo en clase, donde además de la falta de atención, se suelen dar situaciones de faltas graves de indisciplina y, en casos extremos, de violencia entre alumnos o contra los profesores.  

Las soluciones

Si no se le pone remedio, la falta de atención de los niños que se encuentran en una edad escolar puede acabar convirtiéndose en un serio problema que logra afectar el desarrollo de su proceso de aprendizaje y muchas veces a su comportamiento dentro de un aula. Un niño o un grupo de niños en clase que no prestan la atención  debida no aprenden bien los conceptos, tienen lagunas porque no han prestado la suficiente atención y, cuando estudian en sus casas, se sienten confusos. Es  importante saber detectar los puntos débiles en su proceso de atención y emplear nuevas técnicas motivadoras, con la finalidad de poder trabajar con el niño sin que éste se distraiga y pierda parte de la clase. Que pueda aceptar la actividad educativa como algo interesante, dependerá, en gran medida, de los proyectos que la escuela proponga para que los alumnos se sientan más motivados a aprender.  

 

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia