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Si hay algo de lo que cada vez estamos más seguros, hablando de tecnología, es de la imparable velocidad que lleva. Lo que hace una década o dos era algo que no parecía tener capacidad de mejora, hoy está anticuado. Y a medida que avanzamos, el ritmo se acelera. Esto es lo que está pasando con las comunicaciones inalámbricas, como el GSM móvil. Una tecnología que revolucionó el mundo, pero que hoy se mira como un vestigio del pasado.

GSM móvil y las nuevas redes

Lo cierto es que hoy, los teléfonos que utilizamos apenas se apoyan en el 2G, como se conoce comúnmente al GSM. Las redes más utilizadas con el 3G y LTE, generaciones que evolucionaron en un sentido diferente al de las anteriores. De hecho, esta última, también conocida como 4G, aún no está implantada del todo y ya se empieza a hablar de las siguiente.

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Es evidente que si hablamos de estas nuevas generaciones de redes de comunicación móvil, el GSM parece tener sus días contados. Aunque hay quien apuesta por aprovechar la infraestructura que tiene.

¿Cómo se podría aprovechar la infraestructura GSM?

Hay voces que apuestan por desmontar por completo el GSM móvil. Una vez liberado el espacio que ocupa en el espectro de comunicaciones, la idea sería usarlo para el 4G, ampliando su capacidad ahora y en un futuro.

Otros insisten en que no hace falta ser tan radical. Al contar con ella, se podría usar para dar cabida al Internet de las Cosas. Es decir, usar la red para que se puedan comunicar los dispositivos conectados que hoy empiezan a ser comunes. Para ello solo habría que reajustar la red para que pueda usarse con estos elementos.

Ventajas que podría tener el GSM para el IoT

En un principio, parece que esto sería bastante factible. Al fin y al cabo, a diferencia de las comunicaciones personales, estos dispositivos en su mayoría solo enviarían mensajes cortos. La idea es notificar su estado o posición, y para eso no hace falta una red extensa. Aunque sí se producirían cientos de comunicaciones de una vez, por lo que el reto sería que la red no se sature. De ahí que sea muy importante hacer un trabajo de ingeniería interna, que facilite estos procesos.

¿Qué pasará con el GSM móvil?

Lo cierto es que la idea de convertir el GSM móvil en una plataforma para dispositivos conectados no deja de ser algo teórico. Es bastante interesante, sobre todo porque lo más importante, que es la infraestructura, ya se encuentra disponible. Aunque habría que confiar en que los fabricantes de dispositivos apoyaran la medida. Y teniendo en cuenta que las nuevas redes digitales no solo aceptarán estas comunicaciones sino también flujos de datos mucho más altos, no parece resulte tan atractivo reutilizar el 2G. Al menos, no en un principio.

Saber si estamos ante el final definitivo de las redes GSM o si resurgirán es, como ocurre con todas las tecnologías, cuestión de tiempo. Eso sí, un tiempo cuyos plazos son cada vez más cortos.

 

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia