Este 17 de julio pasado se celebró el Día Mundial de la Justicia Internacional. Una efeméride creada en 2010 para conmemorar la adopción del Tratado de Roma, que fundó la Corte Penal Internacional (CPI). Para conocer un poco más sobre la historia, importancia y características de este organismo de justicia internacional nos pusimos en contacto con el Dr. Rafael Pardo, doctor en derecho con mención internacional, y docente del Grado en Relaciones Internacionales y del Máster en Política Exterior de VIU.

El 17 de julio se conmemora la creación de la Corte Penal Internacional. ¿Nos puedes explicar en qué contexto histórico fue creada y con qué intención? ¿Qué papel cumple actualmente?

La Corte Penal Internacional fue creada el 17 de julio de 1998 (a través del Estatuto de Roma), por iniciativa de la ONU gracias al acuerdo de ciento veinte Estados en un contexto histórico en el que estaban muy recientes graves violaciones de los derechos humanos perpetradas en diferentes lugares del mundo como Ruanda y la antigua Yugoslavia. Digamos que el nacimiento de la CPI constituyó una decisión histórica hacía la universalización de los derechos humanos, al dotarse de un instrumento de carácter permanente en la lucha contra la impunidad de los crímenes más graves, tales como el genocidio, los crímenes de guerra o los crímenes de lesa humanidad.

En la actualidad, en línea con el papel para el que fue concebida, la Corte Penal Internacional - a pesar de las trabas de diferentes países como Estados Unidos, China, Israel o Rusia- está sirviendo de complemento de las jurisdiccionales nacionales, juzgando y haciéndose cargo de graves vulneraciones de los derechos humanos de transcendencia para la comunidad internacional.

¿Qué debemos entender por justicia penal internacional? ¿Nos puedes dar ejemplos de su aplicación?

El concepto de justicia penal internacional es un concepto más amplio; su finalidad es la de combatir la impunidad de determinados crímenes considerados especialmente graves, de transcendencia para la comunidad internacional, para lo cual se sirve como instrumento de la Corte Penal Internacional como tribunal encargado de juzgar los casos.  En este momento tenemos muchos ejemplos; desde la entrada en vigor de la Corte en el año 2002 podemos hablar de más de una treintena de casos, que o bien ya han sido juzgados, o bien lo están siendo ahora. Un claro ejemplo de ello sería la reciente sentencia del pasado marzo que condenaba a 30 años de prisión a Bosco Ntaganda comandante de la autodenominada “Fuerza Patriótica para la Liberación del Congo” por crímenes de guerra y lesa humanidad.

¿Nos puedes señalar algunos hitos que consideres relevantes de la historia de la Corte Penal Internacional?

Como hito fundamental destacaría además de la propia creación de la Corte Penal Internacional en el año 1998, la primera condena emitida por este tribunal en el año 2012 contra Thomas Lubanga Dyilo por reclutar y usar a niños soldado en conflictos armados. Sin lugar a dudas esta sentencia constituye un antes y un después en el desarrollo de la justicia penal internacional y en la universalización de los derechos humanos. Y lo es que más importante: supone una seria advertencia para aquellos personajes sin escrúpulos para los que el fin justifica los medios.

¿Qué tipo de vinculación tienen los estados con la CPI y sus sentencias? ¿Qué relación tiene la CPI con las Naciones Unidas?

La relación de los estados miembro con la Corte Penal Internacional está basada en el principio de complementariedad para evitar eventuales conflictos de competencia. Asimismo, teniendo en cuenta que la Corte Penal Internacional carece de una fuerza de seguridad propia, necesita de la imprescindible cooperación de los Estados para entre otras cuestiones, detener y poner a disposición de la Corte a las personas encausadas. En lo concerniente a las sentencias de la CPI, tendrán consideración de “cosa juzgada” lo cual en la práctica se traduce en que ningún tribunal de los países miembro podrá juzgar a nadie que ya hubiere sido condenado o absuelto por la CPI.

La relación de la Corte Penal Internacional con la ONU es muy estrecha a pesar de que la CPI esté configurada como un órgano judicial independiente.  Dicha relación viene establecida en el acuerdo de relación ONU-CPI basado en el principio de cooperación. Pudiendo destacar la potestad que tiene el Consejo de Seguridad de la ONU para instar a la Fiscalía de la CPI a la apertura de determinados casos. Por otro lado, entre otras, la CPI asume la obligación de remitir a la Asamblea General de la ONU un informe sobre sus actuaciones con una periodicidad anual.

¿Cuál es la importancia de un organismo como la CPI dentro del contexto internacional y qué influencia tiene en las actuaciones internacionales de los países?

La Corte Penal Internacional tiene una importancia creciente dentro del contexto internacional; por primera vez en toda la historia, existe en el ámbito internacional un tribunal con carácter permanente dotado de plena independencia para la consecución de su fin principal, que no es otro que el de combatir las graves violaciones de los derechos humanos de transcendencia internacional que puedan perpetrarse a lo largo y ancho de todo el planeta.

Su influencia en las actuaciones de los diferentes países es muy significativa, no en vano, supone un límite muy importante a las tentaciones de abusos de poder de los gobernantes de cualquier país, máxime teniendo en cuenta que tal y como establece el artículo 29 del Estatuto de Roma, los crímenes que sean competencia de la Corte nunca prescriben.

Además, en línea con el principio de cooperación, los países miembro tienen la obligación de cooperar y acatar los requerimientos que reciban por parte de la CPI.