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Carlos Eduardo Pérez Chilla es psicólogo (Universidad Central del Ecuador) y alumno de la Maestría Oficial en Prevención en Drogodependencias y otras Conductas Adictivas en la Universidad Internacional de Valencia. Además de su práctica clínica, ha ejercido diversos puestos directivos en la Sociedad Ecuatoriana de Psicología en Emergencias y la Asociación Ecuatoriana de Psicólogos, organización en la cual ocupa el cargo de presidente desde octubre de 2020. Desde VIU le hemos realizado una breve entrevista para conocer más de cerca el papel que está desempeñando tanto desde su práctica profesional como desde la asociación, en este momento en que los profesionales de la salud mental se enfrentan a un escenario en que están llamados a jugar un papel fundamental.

¿Nos puedes contar qué planes tienes acerca del papel que debe desempeñar la Asociación Ecuatoriana de Psicólogos? ¿Y qué te gustaría conseguir cómo su presidente?

En principio el poder darle una institucionalidad más comprometida y un sentido de pertenencia, formando desde la agremiación en la construcción de políticas que nos permitan obtener el reconocimiento y la valía de nuestra querida profesión desde todas las especialidades que tiene la carrera de Psicología en nuestro país. Queremos impulsar políticamente más aporte para desarrollar proyectos de investigación y educación continua, que permitan que nuestros asociados y colegas puedan tener como beneficio de pertenecer a nuestra agremiación. Generar socios estratégicos y convenios con Universidades de prestigio para que se puedan beneficiar nuestros asociados con la educación continua y la especialización en diferentes áreas con postgrados y maestrías que sean de interés y sobre todo de última generación, basada en evidencia científica. Queremos incursionar en las propuestas del nuevo plan de salud mental del Ecuador, contribuyendo de manera sincronizada y congruente con los demás colegios y asociaciones de psicología del país.

¿Cómo estima que la psicología puede ayudar a la sociedad desde las instituciones, especialmente en un contexto de crisis sanitaria y social como el que estamos viviendo?

No hay mejor forma de aprendizaje que la experiencia misma, en el año 2016 el Ecuador atravesó por uno de sus peores catástrofes naturales al sufrir un terremoto de 7.8 de magnitud escala de Richter. El ser humano frente a estos eventos se torna más solidario y muchos ecuatorianos se levantaron en son de ayuda. En este contexto no pudo faltar el aporte de los colegas Psicólogos y más de los clínicos, que decidieron ir a la zona O por cuenta propia, lamentablemente la respuesta fue oportuna en tiempo de reacción pero no en funcionalidad, nos dimos cuenta que no estábamos preparados para este tipo de eventos, es ahí donde nuestra asociación estará inmersa, formulando alianzas y organizando coyunturalmente con todas las instituciones y gremios construyendo manuales de intervención y si se nos permite contextualizando con el apoyo de quienes hagan el ejercicio de la investigación.

¿Nos puede contar cómo conoció la Universidad Internacional de Valencia y cómo decidió formarse en ella?

Bueno, en realidad fue también coyunturalmente cuando el director de la maestría de Drogodependencias y otras conductas Adictivas fue invitado a nuestro país; la asociación fue uno de los anfitriones y tuvimos el agrado de compartir mesa en la Asamblea Nacional, al igual que logramos también realizar un par de eventos en la ciudad de Guayaquil con el Dr. Víctor Villanueva, nos pareció muy grato poder tenerlo de visita y proponer realizar vinculo para beneficio de nuestros asociados con tan grande Universidad.

¿De qué forma va a aplicar la aprendido en la maestría que está cursando a su práctica profesional?

Me encantaría poder realizar un proyecto de prevención, crear uno contextualizado y basado en las necesidades de nuestros jóvenes, y por qué no, en un futuro poder realizar una investigación que nos permita tener herramientas para disminuir, detener o aplacar el flagelo de las drogas. Lo haría de forma privada.

¿Cuáles son sus planes profesionales ahora que a su práctica y estudios añade la responsabilidad de la presidencia de la Asociación Ecuatoriana de Psicólogos?

Bueno, la asociación como tal es un ente sin fines de lucro por lo cual no percibimos ningún tipo de redito económico, todo lo hacemos por amor a la profesión, por lo que continuaré ejerciendo la consulta privada, tengo dos consultorios en la ciudad de Quito en el sur y norte de la capital, de esa forma distribuyo mi tiempo diariamente. Me gustaría iniciar una empresa que contemple algunas razones sociales para poder poner en práctica los conocimientos adquiridos en mi instrucción formal con la Universidad Internacional de Valencia, de esta forma devolver a la sociedad un poco de lo mucho que me ha brindado mi querida ciudad. El compromiso de servir ampliamente a los asociados y a la sociedad a la que nos debemos.