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Las personas que se ríen y que sonríen a los demás transmiten energía positiva y, además, generan multitud de beneficios para ellas mismas como la reducción del estrés, la mejora del sistema inmune o el ejercicio de los músculos. Si aprendemos a reírnos de nosotros mismos veremos la vida de otra forma, sin embargo, no es tan sencillo lograrlo. Te contamos cómo conseguirlo.

Es probable que cada día cuando te levantas y piensas en todo lo que tienes que hacer te enfades o te estreses, sin embargo, el humor es una de las mejores terapias para hacer frente al día a día y a los problemas que pueden aparecer. No es lo mismo encontrarse con una persona que está siempre sería que con una que sonríe ¿No te parece?

 

¿Cómo aprender a reírse de uno mismo?

Hay personas que se toman muchas cosas con humor y sonríen a pesar de la adversidad, su secreto consiste, simplemente, en ver la vida de otra forma. Para conseguirlo puedes seguir estos consejos:

  • Aprende a quererte. Cada persona es única y tú también, así que descubre todas tus virtudes y ríete de tus defectos. Conocerse a uno mismo es el primer paso para tomarse la vida con más humor.
  • No te juzgues de forma implacable. Fíjate en lo que te dices a ti mismo, en lo que piensas, es probable que sin darte cuenta resuenen en tu cabeza frases como “No puedo”, “No soy capaz”, “No tengo tiempo”, “No valgo para esto”, “Va a salir mal”. Lo que nos decimos a nosotros mismos es importante, por lo que es hora de darle la vuelta a los pensamientos: “Yo puedo”, “No hay nada imposible”, “Puedo lograrlo”.

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  • Ríete cada día. Si observas con atención todos los días tendrás un motivo para una sonrisa, puede que tu hijo, tu pareja o un compañero de trabajo digan algo gracioso o puede que te ocurra algo que te haga reír. No te reprimas y saca a relucir tu mejor risa, las personas que están a tu alrededor y tú mismo, lo agradeceréis.
  • Olvídate de no encajar. Muchas veces nos juntamos con personas con las que no encajamos o hacemos cosas que no nos gustan. Empieza a cambiar y juntarte con personas con las que realmente te sientes bien y puedes reírte y ser tú mismo, y, sobre todo, haz siempre lo que te gusta, disfruta de la vida y prémiate.
  • Acepta que todos cometemos errores. ¿Conoces a alguien que no haya metido la pata alguna vez en su vida? Seguramente todos nosotros hemos cometido errores una y mil veces. El secreto está en aprender de esos errores y no torturarte, en ver que eres imperfecto.

 

Poner en práctica el humor en todos los ámbitos de nuestra vida nos ayudará a aumentar nuestra autoestima y a ver las situaciones, incluso las más difíciles de otra manera. Si no hay solución para qué preocuparse y si la hay para qué preocuparse.