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"El desafío de un docente de este siglo está en generar experiencias de aprendizaje para motivar la capacidad de asombro de los estudiantes".

Adriana Araque Bermúdez

 

Podríamos coincidir en que son muchas las exigencias y los retos a los que se  enfrenta el docente del siglo XXI, como por ejemplo: ya no le basta con transmitir conocimientos curriculares al alumnado sino que, además, hay que enseñarles a ser autónomos en su propio aprendizaje: “aprender a aprender”; debe saber adaptarse a nuevos parámetros físico y temporales de enseñanza que se encuentren mediatizados principalmente por las TIC, como es el caso del blended learning, e-learning o el flipped classroom; debe ser un innovador y dinamizador del aula para que el aprendizaje sea activo, proactivo y significativo; debe ser un gestor de los diferentes ritmos de aprendizaje del alumnado proporcionando experiencias de aprendizaje individualizadas; debe estar formándose continuamente para ofrecer la mayor calidad curricular y pedagógica, pero además de todo esto tiene un reto que se considera fundamental, y es el de ser capaz de captar la atención, asombrar y motivar al alumnado dentro del aula, así como dirigir y ayudar a gestionar los tiempos en su aprendizaje fuera de ella frente a otras opciones mucho más gratificantes como las tecnológicas representadas por Internet, Redes Sociales, Youtube, Videojuegos.

Tal vez el profesorado en la actualidad debería formularse la siguiente pregunta: ¿Cómo podría enfocar mi enseñanza para que pudiera cautivar a mi alumnado como lo hacen, entre otros, el archiconocido videojuego “Fortnite” o los 40 “Youtubers” más seguidos en España durante el año 2018 como, por ejemplo;  elrubiusOMG, VEGETA777 o Willyrex…?

 Es cierto, y tal y como habéis respondido mentalmente, es muy difícil competir con los videojuegos y los Youtubers, pero tal vez si adoptamos las indicaciones dadas por la experta en Innovación Pedagógica Adriana Araque Bermúdez en su conferencia en TEDx “El docente asombroso”, podemos tener una solución si nos planteamos la enseñanza teniendo como directrices las cinco “I” que debería tener un profesor que sorprende cuando enseña (v. Tabla No. 1).

 

Tabla No. 1. Las cinco "I" que debería tener el profesorado cuando enseña (2017):

IMPACTAR

La enseñanza efectiva se basa en la capacidad de sorpresa que pueda proporcionar el profesorado cuando está transmitiendo conocimientos, las clases no pueden tener un único formato metodológico de enseñanza como por ejemplo el magistral porque provocan aburrimiento, desconexión y desmotivación.

INVENTAR

El docente debería dominar diversos registros y formatos de presentación de los contenidos curriculares, para ello debe prestar más atención a cómo van a aprender los contenidos que a cómo explicarlos. Un aspecto importante es que para explicar los contenidos estos deben estar ligados a la realidad cotidiana, en este sentido debe reinventar la forma de presentarlos para que sean más significativos y se aprendan con mayor facilidad.

INNOVAR

El docente debe partir de un conocimiento profundo del alumnado en aspectos como el estilo, las estrategias y el ritmo de aprendizaje. Es importante saber cuáles son sus necesidades, cómo accede a la información y trabaja los contenidos, en definitiva, no sólo debe conocer cómo aprende dentro del aula sino que debe instruirle para que pueda aprender fuera de ella de forma autónoma.

INSPIRAR

El docente debe ser un comunicador eficaz que tenga como objetivo principal dejar huella e impactar en el recuerdo del alumnado del tiempo que ha estado con él en el aula.

INVESTIGAR

El docente debe actualizar constantemente sus conocimientos en la materia, tecnológicos y pedagógicos. Hay que ser expertos en el tema pero también saber enseñar.

(Fuente: elaboración propia, 2018)

 

Como puede observarse el objetivo principal de la profesión del docente no es el aprendizaje masivo por parte del alumnado de conocimientos curriculares, de actitudes predefinidas y de formas similares de enfrentarse a las situaciones que se les plantean. La profesión del docente conlleva sacar lo mejor de cada alumno atendiendo a sus particularidades que se encuentran mediatizadas por la singularidad de su contexto sociocultural y entorno familiar, de su personalidad, de su estilo y estrategias de aprendizaje, de sus conocimientos previos, de su ritmo de aprendizaje, de su motivación. En definitiva, la profesión del docente debería concebirse como “el arte de enseñar” en el que se moldean personalidades, se forjan actitudes y se adquieren conocimientos.

Desde la Universidad Internacional de Valencia (VIU) el alumnado que cursa el Maestría en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas, adquiere dentro de su formación académica, y de forma transversal, un aprendizaje en tendencias pedagógicas contemporáneas las cuales le permiten la realización de un cambio hacia una metodología de enseñanza fundamentada en la motivación y el asombro del alumnado ante los contenidos objeto de estudio. Entre las distintas metodologías pedagógicas podemos destacar el uso de las TIC, no sólo de forma instrumental sino cooperativa, a través de formatos de enseñanza como el Escape Room o el Aprendizaje Basado en Proyectos.

 

 

El docente asombroso (Adriana Araque Bermúdez, 2017)

El arte de enseñar (Tomás Recart, 2014)

Autor

Dr. Juan Pedro Barberá Cebolla

Profesor de la Maestría en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas de la Universidad Internacional de Valencia (VIU)